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“¿Puedes mirar a los niños a los ojos y decirles: no me importa tu futuro?”

Céline Cousteau

“¿Puedes mirar a los niños a los ojos y decirles: no me importa tu futuro?”

Céline Cousteau

· Exploradora y documentalista

Nadar con tiburones en el Pacífico Sur, adentrarse en la selva amazónica o atravesar a pie la cordillera de los Andes pertenecen a la cotidianeidad de Céline Cousteau. Hija del explorador oceánico y cineasta Jean-Michel Cousteau y nieta del oceanógrafo más famoso del mundo, Jacques Yves Cousteau, su vida bien podría narrarse como una historia de aventuras. Ella ha elegido la suya propia.

“Al crecer en una familia como esta, la naturaleza forma parte de mí”, confiesa. Ahora, continúa el legado de su abuelo en tierra firme. Céline Cousteau estudió en la Escuela Internacional de las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York y se graduó en Psicología y Artes en la Universidad de Skidmore. Hoy, como defensora socioambiental y documentalista, está centrada en la historia humana detrás de los problemas ambientales. En su último trabajo, 'Tribes on the Edge', cuenta la historia de supervivencia de los pueblos indígenas en el Valle de Javari en el corazón de la selva amazónica. La franco americana cree que "la consciencia del ser humano es el gran desafío para la naturaleza, no es solo un asunto de plástico o de deforestación”.

Cousteau ha heredado de su familia el impulso y la pasión por preservar el planeta, pero está dejando su propia marca en el mundo. Es directora de la productora Cause Centric Productions y ha fundado el Outdoor Film Fellowship, un programa de becas que equipa a jóvenes cineastas para motivar el cambio a través del storytelling. "Siento que siempre podemos hacer más, y la única frustración en mi trabajo es que hay mucho más por hacer", afirma.

Ahora está centrada en el trabajo educativo: "Porque si llegamos a los niños, a la siguiente generación, podemos acercarlos a esas historias con imágenes, con charlas, con experiencias de inmersión que creen consciencia medioambiental”, piensa Céline. La educación es la última aventura de la tercera generación de exploradores Cousteau.


Creando oportunidades

Céline Cousteau

Nadar con tiburones en el Pacífico Sur, adentrarse en la selva amazónica o atravesar a pie la cordillera de los Andes pertenecen a la cotidianeidad de Céline Cousteau. Hija del explorador oceánico y cineasta Jean-Michel Cousteau y nieta del oceanógrafo más famoso del mundo, Jacques Yves Cousteau, su vida bien podría narrarse como una historia de aventuras. Ella ha elegido la suya propia.

“Al crecer en una familia como esta, la naturaleza forma parte de mí”, confiesa. Ahora, continúa el legado de su abuelo en tierra firme. Céline Cousteau estudió en la Escuela Internacional de las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York y se graduó en Psicología y Artes en la Universidad de Skidmore. Hoy, como defensora socioambiental y documentalista, está centrada en la historia humana detrás de los problemas ambientales. En su último trabajo, 'Tribes on the Edge', cuenta la historia de supervivencia de los pueblos indígenas en el Valle de Javari en el corazón de la selva amazónica. La franco americana cree que "la consciencia del ser humano es el gran desafío para la naturaleza, no es solo un asunto de plástico o de deforestación”.

Cousteau ha heredado de su familia el impulso y la pasión por preservar el planeta, pero está dejando su propia marca en el mundo. Es directora de la productora Cause Centric Productions y ha fundado el Outdoor Film Fellowship, un programa de becas que equipa a jóvenes cineastas para motivar el cambio a través del storytelling. "Siento que siempre podemos hacer más, y la única frustración en mi trabajo es que hay mucho más por hacer", afirma.

Ahora está centrada en el trabajo educativo: "Porque si llegamos a los niños, a la siguiente generación, podemos acercarlos a esas historias con imágenes, con charlas, con experiencias de inmersión que creen consciencia medioambiental”, piensa Céline. La educación es la última aventura de la tercera generación de exploradores Cousteau.


Creando Oportunidades

Transcripción

00:02
Céline Cousteau. No hay que conquistar la naturaleza, no es suficiente explorar. No es suficiente. Hay que entender, hay que amar, hay que proteger. Y creo que hoy en día es aún más importante este mensaje.

00:21
Zuberoa Marcos. Céline, bienvenida.

00:22
Céline Cousteau. Muchísimas gracias.

00:24
Zuberoa Marcos. Estoy encantada de que estés aquí. Exploradora, directora y productora de documentales, activista, diseñadora. O sea, podríamos empezar por muchísimos sitios a hablar contigo y vamos a hablar de muchas de estas facetas que tienes, pero yo creo que es un poco inevitable estar contigo y no mencionar a tu abuelo, por la figura tan importante que fue tu abuelo, Jacques Cousteau, en concienciar a la gente de la importancia de preservar el planeta, de preservar los océanos. Y me gustaría empezar un poco por lo que tu abuelo significó para ti, ¿cómo te influyó en tu infancia y cómo te inspiró a ser quien eres hoy?

01:05
Céline Cousteau. Lo primero, creo que no fue solamente mi abuelo. Es la idea que muchas personas tienen, porque lo conocen a él, pero fue toda mi familia. Y no solamente la familia de sangre, sino toda la gente que trabajó con él. Porque él fue una figura pública que todo el mundo conocía, pero tras él estaba mi abuela, mi mamá, mi papá, todo el personal de la Calypso…, y eso fue parte de mi vida. Lo que realmente pienso es que ver que una persona puede influenciar tanto… eso como adulta lo incorporé. Que una persona podría ser conocida en el mundo entero, podría inspirar tanta gente y que esa inspiración todavía existe y eso creo que es el poder de una persona y de hacer algo muy lindo. Y eso para mí significa mucho.

02:00
Zuberoa Marcos. Céline, tú viajaste con tu abuelo en muchos de sus expediciones, tú fuiste con él en el Calypso… ¿En qué momento de tu vida te diste cuenta de que tu misión era seguir sus pasos?

02:15
Céline Cousteau. No fue un momento en específico. Yo vi a mi mamá viajando trece años como fotógrafa, vi a mi abuela siempre en las expediciones. A mi abuelo, el conocido, en frente de la cámara. Yo estudié psicología. Me interesaría mucho entender a la gente más aún, quiero entender por qué la gente es como es, cómo pensamos, porque si entendemos un poco más esto, vamos a entender cuál es la relación que tenemos con el medio ambiente. Hubo momentos en la vida en que me influenció lo que hizo mi familia. Uno fue, por ejemplo, estaba en el Ártico, entre la tundra del Ártico de un lado y el mar del otro, con un frío espantoso, que no me gusta tanto, pero ahí me di cuenta de la belleza del mundo y del deseo de compartir historias. Y eso fue en una expedición con mi papá. No hubo un momento en que me di cuenta que: “Yo quiero hacer esto”, fue más como momentos en la vida. Y haciendo mi propio trabajo también, trabajando con personas en la parte psicológica, digamos que todo eso fue como un conjunto y siendo yo viajadora, encontrando muchas personas de culturas distintas, veo las conexiones entre todo y quería compartir eso con el mundo, decir: “Somos parecidos, tenemos los mismos deseos, lloramos igual, queremos ser felices, necesitamos amor”. En eso somos muy parecidos y quiero regresar con esas historias y compartirlas. Y eso fue un conjunto de momentos, no uno solo.

04:04
Zuberoa Marcos. Céline, has viajado por todo el mundo filmando historias que después has compartido con todo el planeta, ¿qué es lo que has aprendido de visitar regiones tan diferentes como el Ártico, el Amazonas, la Patagonia argentina?

04:20
Céline Cousteau. Pues tengo el privilegio de poder ir a esos lugares, de poder sentirlos: que sea frío, que sea caliente, con mosquitos, no sé qué… eso es vivir. Lo que aprendí es que yo necesito viajar y tener experiencias para tener realmente una perspectiva sobre mi vida y dónde estoy. Hay muchas personas que me dicen: “Ay, estás trabajando mucho de Amazonas”, por ejemplo, “¿Te gusta ir? ¿Es divertido?” No, no es divertido, es duro, porque estoy trabajando en asuntos difíciles, de seres humanos que están muriendo, de un ecosistema que estamos matando. Es muy difícil trabajar en esos lugares. Es muy difícil trabajar con gente, además. No es que me divierta haciéndolo, lo necesito. Y lo necesito porque cada vez que voy aprendo un poco más sobre mí, sobre lo que tengo en la vida y el poder que tengo, de no solamente llevar historias, sino de intentar cambiar lo que está mal en el mundo. Y para mí es como una nutrición.

05:26
Zuberoa Marcos. ¿Cuáles son los principales desafíos medioambientales o problemas que te has encontrado en todos estos viajes?

05:32
Céline Cousteau. Bueno, aparte de lo obvio, plástico en los océanos, la destrucción del Amazonas…, yo creo que el desafío más grande es la conciencia del ser humano. Es que no estamos conectados con la naturaleza, no entendemos que todo lo que hacemos cuenta, desde que nos levantamos en la mañana hasta la noche. Creo que eso fue realmente lo que, tras muchos años de viajar, fue el asunto que siempre me sigue, que el ser humano necesita reconectar con sí mismo, con otras personas, con la naturaleza, y no pensar que estamos separados. Y creo que eso es el gran desafío para la naturaleza, para el medio ambiente. Es cómo la tratamos. No es solamente un asunto de plástico, un asunto de deforestación, es un conjunto del ser humano.

06:22
Zuberoa Marcos. Céline, este concepto de interconexión entre nosotros, con la naturaleza como mencionas, es algo que aparece en todo lo que haces y cualquiera que lea un poquito de ti enseguida descubre que eso es el concepto clave por el que se rige todo lo que haces, que es fácil de conseguir cuando uno está en el Amazonas o cuando uno está en un entorno natural, pero cuando estamos en una ciudad como Nueva York, donde estamos hoy, ¿cómo podemos conseguir que la gente experimente e incluso potencie esa conexión?

06:53
Céline Cousteau. No tengo una respuesta perfecta para ti. Me gustaría. Creo que es muy difícil que la gente salga de su propia realidad sin realmente poder tener otras experiencias. Creo que una manera en que podemos hacerlo sería usando la tecnología de hoy día y tener experiencias de inmersión, donde una persona pueda entrar en un estudio así, pero convierta el estudio en el Amazonas. Con “virtual reality”, “augmented reality”, ahora podemos hacer esas cosas. No tenemos que hacer que todas las personas viajen, pero creo que junto a la educación también en las escuelas, eso debemos hacerlo. Ahora me estoy orientando mucho más al deseo de hacer más trabajo con educación, porque justamente, si podemos llegar a los niños, la siguiente generación, podemos llevarlos a esas historias con imágenes, con charlas, con experiencias de inmersión, y creo que debemos hacerlo. No estoy diciendo que los adultos ya nos lo perdamos, pero es más difícil cambiar la mentalidad adulta que la de los jóvenes. Y en estos días lo estamos viendo, los jóvenes están gritando muy fuerte que ellos quieren un futuro saludable y nos están diciendo a nosotros: “¿Qué están haciendo, por qué no están haciendo lo que deberían hacer?”. Y creo que eso va a ser una meta para los jóvenes.

Quote

"El desafío más grande para la naturaleza es que el ser humano se conciencie"

Céline Cousteau

08:23
Zuberoa Marcos. Hay dos cosas que quiero comentar contigo en relación a los niños y a la educación. Una de ellas es que tu abuelo ya en los setenta empezó a hablar de la importancia de la educación y de implicar a las generaciones futuras en la conservación del planeta. Y fue muchos años después, de hecho, este año se celebra el 25 aniversario, que se creó esta Declaración de los Derechos Humanos de las Generaciones Futuras, que precisamente habla un poco de eso. Entonces, ¿qué crees que hemos avanzado, si hemos avanzado algo, en estos 25 años?

08:58
Céline Cousteau. Este es el momento en el cual estoy escogiendo si soy optimista o pesimista. Una persona me preguntó eso un día: “Céline, cómo puedes ser tan optimista sobre lo que está pasando en el mundo?”. Y dije: “No soy optimista. Decido levantarme en la mañana y ser optimista”. Escojo esto porque uno tiene que hacerlo. Lo que estoy viendo ahora es que el mundo no ha cambiado tanto. Pero lo que hoy día, justamente hablando de los jóvenes, lo que hoy día me da un poco de esperanza es que los jóvenes se están levantando y tienen voz, y les estamos dando el espacio para compartir esta voz, y creo que eso sí ha avanzado. Vamos un poco tarde con esto. Ha pasado muchos años desde esta declaración sobre generaciones futuras. Estamos en un momento de crisis, no hay más que esperar.

09:56
Zuberoa Marcos. ¿Crees que hay suficiente educación medioambiental en las escuelas?

09:59
Céline Cousteau. No. Creo que tenemos que tener más, en todas las escuelas, tanto públicas como privadas, porque esta educación no es un privilegio, es un deber.

10:12
Zuberoa Marcos. ¿Tienes alguna posible solución para eso? Tú naciste en un entorno que es único. Tuviste acceso a una educación medioambiental privilegiada que poca gente va a poder tener, de ese calibre. ¿Cómo crees que podríamos mejorar la educación medioambiental en las escuelas?

10:30
Céline Cousteau. Pues algo que estamos haciendo ahora con nuestro proyecto “Tribes on the Edge”, es que estamos usando Skype en las clases. Y todas las escuelas que tienen una conexión pueden tener acceso a exploradores, autores, artistas y con esto tener una media hora, digamos, con una persona que no es su profesora, sino una persona que es especialista en algo. Eso es una meta. Creo que tenemos que tener un currículum aprobado por el sistema de cada gobierno donde se pueda poner información sobre el medio ambiente y sobre nuestra conexión con el medio ambiente dentro de todas las escuelas y eso es un asunto de poder darlo, de poder crear ese programa. Necesita financiamiento, claro. Yo he tenido una vida privilegiada porque he visto muchas cosas en el mundo, porque he viajado mucho. Muchas personas no tienen esto y tenemos que enfocarnos en el público.

11:26
Zuberoa Marcos. Háblame de “Tribes on the Edge”, porque probablemente, corrígeme si me equivoco, es uno de tus proyectos más personales, has estado más de una década para filmar ese documental en el que hablas de las tribus del Amazonas y de cómo están luchando por sobrevivir. Explícame por qué era tan importante para ti hacer ese documental, contar esa historia.

11:52
Céline Cousteau. Pues me pidieron eso, esas tribus de Amazonas, contar su historia. Les encontré en 2007, cuando estaba grabando con mi papá y mi hermano un documental sobre el retorno a Amazonas, lugares donde fue mi abuelo en los años 80. En ese momento encontré a los indígenas del Vale do Javari, que es el segundo territorio más grande indígena de Brasil. Son 85.000 kilómetros cuadrados. Tienen 7.000 indígenas, 5.000 de los cuales son contactados y casi 2.000 no contactados, o sea, no tienen ningún contacto con nadie de afuera. Y cuando encontré a esas personas en 2007, escuché sus historias sobre los problemas de salud, tienen entre cincuenta y ochenta por ciento de hepatitis, A, B, C, etc., y les estaban quitando fondos. Tenían problemas de invasores que iban a pescar, a hacer casas, a por madera, a por oro… Es su territorio, es su casa. Y el gobierno no podía hacer nada más. Tres años después me mandaron un e-mail y me preguntaron: “Céline, queremos que tú cuentes nuestra historia al mundo. Queremos que ellos sepan que existimos”. Y yo dije que sí, y no sabía lo que iba a hacer. No sabía, eso iba a llevarme muchos años. Eso fue 2010. Empecé a grabar en 2013. Estuve tres años grabando y después mucho tiempo haciendo posproducción, porque es un documental totalmente independiente. Me pidieron contar la historia, no vender la historia y yo quise hacerlo de manera honesta y auténtica, pero también de manera que el público pudiera escucharlo. Y ahora lo que es, es no solamente un documental, pero una campaña de impacto. Tenemos tres iniciativas, que son: acción, comunicación, educación. Estuvimos hablando de educación, y la idea en comunicación y educación es tener información y compartir con el mundo. Acción es lo que me pidieron a mí, apoyarles. Quieren una casa para la comunidad, que sea una casa en el pueblo que está justo afuera de la reserva, para que ellos se puedan reunir, tener sus ceremonias, seguir su idioma con educación, pero queremos también darles la posibilidad de tener acceso a la información a través de Internet, porque es un poder y porque unificarse también es un poder. La segunda cosa es que quieren apoyo en poder ellos mismos gobernar su territorio y vigilarlo, pero ¿cómo lo haces cuando son 85.000 kilómetros cuadrados? Es complicado, así que estamos desarrollando un proyecto con la tecnología que tenemos hoy día, poder llevar eso para ellos, para que ellos mismos puedan ver lo que está pasando en su territorio y tener las pruebas de lo que está pasando.

14:56

Fue un proyecto que me llamó la atención. No fue planificado, pero creo que cuando uno escucha la llamada uno siente lo que realmente es importante dentro de uno mismo y para mí es… No sé, no es solamente un proyecto de pasión, es un proyecto que es necesario. Y es necesario, quizás, para mi supervivencia también, porque yo entiendo que ellos son los guardianes de este ecosistema. Si no protegemos a los guardianes, ¿qué va a pasar para todos? El Amazonas crea el veinte por ciento del oxígeno del mundo entero. Donde hay indígenas no hay deforestación, así que nosotros dependemos de ellos para poder respirar. Y eso para mí es un mensaje que yo comparto con todos, digo: “No me importa si a ti no te importa ese proyecto, o no te importa el Amazonas, o no te importa la gente, pero si te importa respirar es necesario que tú entiendas tu conexión con esas personas”. La motivación de cada uno tiene que ser una cosa muy personal y si no puedo traducir esto, entonces estoy fallando. Necesito buscar otra manera de hacerlo. Mi proyecto para la vida van a ser cosas así.

16:22
Zuberoa Marcos. Me has mencionado el Amazonas, ¿qué pensaste al ver ese pulmón del planeta arrasado por las llamas hace poco?

16:33
Céline Cousteau. Es más que triste, uno está viendo a una persona morirse. Lo que más me da tristeza es el hecho de que la gente no escucha hasta que hay una crisis. Estos fuegos ya estaban pasando desde hace años. La cantidad es ahora lo que llamó la atención, pero siempre ha sido así. Están asesinando a los líderes indígenas por proteger su territorio, están asesinando a activistas medioambientales por proteger el ecosistema. Eso está pasando desde hace tantos años y Brasil es el país con más asesinados así. Pero el mundo no escucha hasta que el Amazonas está quemándose entero. ¿Por qué? ¿Por qué necesitamos una crisis para escuchar? Eso es la parte que para mí es más difícil de aceptar.

17:33
Zuberoa Marcos. Una de las frases más conocidas de tu abuelo es que la humanidad ha destruido la Tierra más en el siglo XX que en el resto de la historia del planeta, y escuchándote a ti realmente pienso que no hemos mejorado nada en todo este tiempo.

17:52
Céline Cousteau. Creo que hemos mejorado en que entendemos más, en que hay muchos defensores, por muchas causas: causas humanas, de injusticia, los animales en la calle, el plástico en los océanos. Pero hay más personas ahora, tenemos una población y usamos, consumimos mucho más de lo que el planeta puede dar. Creo que podemos sostener el planeta, podemos sostener la población, pero tenemos que bajar el consumo. Es decir, ya con el capitalismo, ya tenemos suficiente, ¿qué necesitamos más? Creo que es más la mentalidad que tiene que cambiar y después, cuando cambia la mentalidad, cambian los hábitos, cuando cambian los hábitos uno se convierte y dice: “Ah, ya tengo suficiente, no necesito siempre más, puedo compartir”. Tienes una hora libre, tienes cinco minutos libres, puedes dar algo. Puedes hacer algo, porque cada momento de cada día para mí es una posibilidad de hacer algo. Tengo un amigo que me dijo un día: “Céline, debe ser difícil ser tú”. “¿Por qué?”. “Porque piensas todo el día”. Y yo: “¿Cómo, la demás gente no lo hace?”. Yo creo que me levanto a la mañana y digo: “¿Qué hago hoy? Voy a tomar un refresco” Y digo: “No, gracias”, al plástico. No es difícil, es nada más un hábito que uno tiene. No es difícil ser yo. Yo creo que más que todo es como… no sé, me anima a mí poder hacer algo todos los días.

Quote

“Los indígenas son los guardianes del Amazonas, del pulmón del planeta, si te importa respirar es necesario que entiendas tu conexión con esas personas”

Céline Cousteau

19:23
Zuberoa Marcos. Tu excepcionalidad es que estamos muy acostumbrados, sobre todo en temas medioambientales, del cambio climático a escuchar siempre noticias catastrofistas: todo está mal. Entonces es muy fácil caer en una mentalidad de: “Pero ¿qué voy a hacer yo individualmente para resolver este problema?”. En cambio, tú lo que estás haciendo es: “No, tú en realidad puedes hacer mucho”, y ya solo tener la mentalidad positiva de decir: “No, no me des el plástico o una botella, dámelo en un vaso de vidrio”, yo creo que eso es lo que te hace a ti excepcional.

19:54
Céline Cousteau. Creo que la diferencia es que una persona no puede salvar al mundo. Es imposible, ¿cómo uno puede levantarse en la mañana y decir: “Voy a salvar al mundo hoy”? No, es muy grandioso, digamos, no sé la palabra, pero yo creo que cada persona tiene que decir: “¿Qué puedo hacer yo hoy día? Yo solo no voy a cambiar el mundo. Yo solo puedo hacer algo, pero puede tener influencia en los demás. Y ¿qué pasa si es un efecto dominó?”. Ahí tiene como una infección positiva del sentimiento de que sí puedo. Y regreso a lo que dije antes: yo no me levanto diciendo todos los días que soy optimista, no, el mundo es un caos hoy en día, hay días que estoy superdecepcionada con la manera de hacer de la gente o que me digo “No, hoy no hago nada, estoy mirando la televisión y ya, no más”. Soy humana, pero no. Hay que luchar. Tenemos el privilegio de estar aquí hablando. Tenemos el privilegio de tener agua, comida, un techo, ¿qué más necesitamos? Yo creo que no hay excusa.

20:59
Zuberoa Marcos. Céline, me has mencionado al principio de todo la importancia no solo de tu abuelo, que era la figura conocida por todo el mundo, sino de toda la gente que rodeaba a tu abuelo: de tu madre, de tu abuela, de toda la gente que le ayudaba a trasmitir este mensaje. Y tú eres una de las pocas mujeres exploradoras, cientificas, te voy a llamar también científica, interpretas la ciencia, que es todavía más relevante, hacer de puente entre la ciencia y la sociedad. Eres una de las pocas mujeres, uno de los pocos referentes femeninos que hay para eso, y me gustaría que hablaras un poquito de ello, de la influencia que tuvieron las mujeres para ti y de ti como rol para generaciones futuras.

21:48
Céline Cousteau. Primero, creo que hay muchas exploradoras femeninas que no conocemos, porque viajo mucho las veo, pero no tienen cámaras, no tienen medios alrededor. Hay muchos científicos que son mujeres que están trabajando todos los días en el terreno, que son fenomenales, pero hacen su trabajo y no tienen, digamos, un perfil público. No quiero que nos olvidemos de ellas, que no solamente porque no las veamos dejan de existir. Hay mujeres mucho más duras que yo, que suben al Everest o que bajan… O sea, yo creo que donde estoy explorando yo es más, como, en la parte de la exploración del ser humano dentro del medio ambiente. Que cuando viajo siempre tengo eso en la cabeza: la idea de no solamente ver un lugar, pero verlo a través de los ojos de otras personas y cómo interpretar eso. Es otra manera de explorar. Es una exploración de conciencia y de psicología. Mi mamá fue fotógrafa trece años, pero siempre tras la cámara, así que nadie la veía. Ella vio más lugares que yo en su vida. Viajó en momentos que no había teléfonos celulares, teléfonos satélites. Ella tres meses antes de regresar a casa me llamaba cuando llegaba a un hotel, en un teléfono así. Eso para mí fue una influencia. Mi abuela también, que se iba con la Calypso y no regresaba hasta que el barco regresaba a casa. Los hombres de la Calypso, mi abuelo igual, se iban unos tres meses y regresaban. Y mi abuela, siempre allá. Pero nadie la veía porque ella no quería estar frente a la cámara. Su rol no era ese, ella quería apoyar a todos los que estaban allí.
Y eso… también aprendí de eso. Uno no tiene siempre que estar enfrente para apoyar, para compartir. Mi rol ahora es un poco distinto, tercera generación. He tomado un rol enfrente de la cámara, no porque decidí, porque pasó así. No sé, no sé cómo. Un día mi papá me dijo: “Céline, no puedo llegar a la expedición. Tú vas a hacer todas las entrevistas”, y yo dije: “Pero no sé, yo no sé nada sobre ballenas, ¿cómo puedo entrevistar a un científico?”. Y me encontré cómoda, me encontré bien, tengo curiosidad y quería preguntar mucho. Quería saber mucho. Y eso fue como el lado de las personas de a pie, queriendo saber algo, y eso fue como hice una transición, digamos. Yo espero que el hecho de que soy mujer pueda inspirar a otras mujeres de hacer lo mismo, de explorar, de hablar, de ser científicas si quieren, de hacer documentales. Porque sí podemos, no hay por qué no. Es cierto que hay situaciones más delicadas que otras, pero siempre hay que navegarlas.

24:54
Zuberoa Marcos. Céline, otra de las frases legendarias de tu abuelo, he mencionado ya unas cuantas hoy, sale en un documental sobre su figura y dice algo así como: “Hace treinta años descubrí un nuevo mundo y entonces quise mostrarlo, explorarlo, mostrarlo y contárselo a los demás. Y después quise conquistarlo. Y al final lo que me di cuenta es que lo que necesitaba era protegerlo”. Y quiero utilizar esta frase suya un poco como colofón a esta entrevista, y me gustaría saber qué significa para ti esa expresión y cómo miras tú al futuro.

25:34
Céline Cousteau. Esta frase es como un desarrollo del ser humano, de pasar de ser conquistador a un héroe, o a una persona que proteja, porque uno entiende. Creo que es normal, el ser humano desde el inicio de los seres humanos, quieren conquistar: “Mi territorio, mi terreno, mi mujer, mi esto, mi otro”. Creo que es natural para el ser humano querer hacer esto. Lo que él entendió en esos años últimos de su vida es que no es una cuestión de conquistar, no hay que conquistar la naturaleza, hay que protegerla, porque es frágil, porque dependemos de ella y conquistarla significa… ¿qué? Tienes un pedazo de tierra conquistado en una montaña ¿y qué? Yo creo que se dio cuenta de que no es suficiente explorar. No es suficiente, hay que entender, hay que amar, hay que proteger y creo que hoy en día es aún más importante este mensaje. Yo no entiendo a la gente que quiere solamente viajar para conquistar y para decir: “Yo fui a”. Okay, ¿y? Cuéntame una historia. Fuiste a ver a un animal, ¿qué sentiste? ¿Qué viste? ¿Cómo vive? ¿Cómo se mueve? Somos todos contadores al final. Creo que si cada persona viaja con esta mentalidad un poco más, diciendo: “Ay, no es solamente decir que yo fui a ver a las Bahamas” o…, no sé, donde la gente va de vacaciones, sino de poder entender este ecosistema y contar una historia e inspirar a las demás personas, ahí si estás, de alguna manera, protegiendo, porque te estás acercando a este lugar.

27:25
Zuberoa Marcos. Cuando miras al futuro, ¿qué ves?

27:28
Céline Cousteau. Hoy en día es muy difícil decir algo muy positivo, además porque estamos en Nueva York. Las Naciones Unidas, todo el mundo está hablando del cambio climático, del Amazonas quemándose, de los plásticos en los océanos, de la injusticia humana…, puede ser difícil ser positiva. Hay muchas personas que me dicen: “Me siento ya sobrecargada con todo esto, ya no puedo más, no escucho más”. Yo tengo que tener esperanza, tengo un hijo, tengo amigos que tienen hijos y uno dice: “Pero si no tengo esperanza, no estamos luchando para ellos”. O sea, ¿puedes mirar a los niños a los ojos y decir: “No me importa tu futuro. Yo voy a ir a comer, no sé qué, o voy a tomar, o voy…”? No, yo creo que no tenemos el lujo ya de no luchar para el futuro. Más que decir: “Soy optimista”, o pesimista, es el hecho de que hay que defenderlo. No estamos solos. Lo que quiero decir a los jóvenes es que ellos tienen el poder del futuro, no tienen que cargarlo como estrés, no tienen que sentirlo como muy pesado, sino como algo que pueden cambiar. Espero que tengan la esperanza de que el futuro exista de una manera linda porque ellos, ustedes, lo van a vivir. Y ese futuro lo tienen en las manos, pero tienen que decir a los adultos que tienen que moverse ya.