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La perfección de ser imperfecto

Jessica Grose

La perfección de ser imperfecto

Jessica Grose

· Escritora

Cuando la novelista y ensayista Jessica Grose empezó a publicar artículos sobre maternidad se propuso dos retos: escribir con base científica y conseguir que sus textos no hicieran sentirse peor a los padres que los leyeran. Con esta premisa firma una de las columnas sobre crianza más exitosas del periódico 'The New York Times', donde alterna estudios, análisis y entrevistas a expertos con su experiencia como madre de dos niñas. 

"Llorar en el coche cuenta como autocuidado" fue uno de sus artículos más comentados, porque todo tipo de lectores -padres y no padres- se sintieron identificados con el desahogo a escondidas en época de estrés e incertidumbre. El autocuidado, la inteligencia emocional y los estereotipos o clichés sobre la maternidad son algunos de los  temas recurrentes en sus textos, que ampliará en su próximo libro 'All powerful and totally useless: The creation of the ideal American mother'. 

Sus trabajos de no ficción han aparecido en 'The Los Angeles Review of Books' , 'The New York Times Magazine' y 'The Paris Review Daily', entre otras publicaciones. Tiene una maestría en escritura creativa de The New School, una maestría en reportajes y críticas culturales de la Universidad de Nueva York y una licenciatura en antropología de la Universidad de Princeton . Grose publicó su novela debut, 'Hysteria', en 2020.

"A las madres les diría que fueran comprensivas con sus amigas que también son madres. No sabemos por lo que está pasando, no sabemos qué ocurre en su mente ni en su hogar. Quizá se esté despertando a las tres de la mañana con ansiedad por su bebé. Y en cuanto a ellas mismas, les diría que sentirse desgraciadas no es bueno ni para ellas, ni para sus familias. No es una competición por ver quién sufre más", concluye la autora.


Creando oportunidades

Jessica Grose

Cuando la novelista y ensayista Jessica Grose empezó a publicar artículos sobre maternidad se propuso dos retos: escribir con base científica y conseguir que sus textos no hicieran sentirse peor a los padres que los leyeran. Con esta premisa firma una de las columnas sobre crianza más exitosas del periódico 'The New York Times', donde alterna estudios, análisis y entrevistas a expertos con su experiencia como madre de dos niñas. 

"Llorar en el coche cuenta como autocuidado" fue uno de sus artículos más comentados, porque todo tipo de lectores -padres y no padres- se sintieron identificados con el desahogo a escondidas en época de estrés e incertidumbre. El autocuidado, la inteligencia emocional y los estereotipos o clichés sobre la maternidad son algunos de los  temas recurrentes en sus textos, que ampliará en su próximo libro 'All powerful and totally useless: The creation of the ideal American mother'. 

Sus trabajos de no ficción han aparecido en 'The Los Angeles Review of Books' , 'The New York Times Magazine' y 'The Paris Review Daily', entre otras publicaciones. Tiene una maestría en escritura creativa de The New School, una maestría en reportajes y críticas culturales de la Universidad de Nueva York y una licenciatura en antropología de la Universidad de Princeton . Grose publicó su novela debut, 'Hysteria', en 2020.

"A las madres les diría que fueran comprensivas con sus amigas que también son madres. No sabemos por lo que está pasando, no sabemos qué ocurre en su mente ni en su hogar. Quizá se esté despertando a las tres de la mañana con ansiedad por su bebé. Y en cuanto a ellas mismas, les diría que sentirse desgraciadas no es bueno ni para ellas, ni para sus familias. No es una competición por ver quién sufre más", concluye la autora.


Creando Oportunidades

Transcripción

00:12
Zuberoa Marcos. Jess, bienvenida. Muchas gracias por dedicar parte de tu tiempo a estar hoy con nosotros.

00:18
Jessica Grose. Gracias a vosotros por recibirme.

00:20
Zuberoa Marcos. Para la gente que no te conozca, diriges una columna muy exitosa del ‘New York Times’ relacionada con la crianza de los hijos.

00:27
Jessica Grose. Exacto.

00:28
Zuberoa Marcos. Antes de que comenzaras tus andaduras en esta columna del ‘New York Times’, ya trabajaste como editora para otras revistas, dirigidas sobre todo al público femenino. Trabajaste para muchas de ellas. Por tanto, ¿qué te hizo centrarte en la crianza?

00:49
Jessica Grose. Cuando tuve a mi hija mayor estuve unos años trabajando como autónoma. La mayor parte del tiempo me dediqué a escribir, pero también hice algo de edición. En esa época trataba muchos temas de carácter general. De hecho, mi cliente principal era ‘Businessweek’, donde redactaba muchos artículos sobre el mundo empresarial, pero siempre desde una perspectiva de género. Después me llegó una oportunidad de trabajo en el ‘Times’. Por entonces había escrito sobre muchos temas diferentes.

01:18

Me encantaba la sección dedicada a la maternidad, pero como lectora y madre que soy, sentía que faltaba algo. Había dos cosas que quería hacer cuando acepté el puesto y una era crear un espacio libre de prejuicios. En mi caso, todos los consejos que leía sobre crianza, aunque fueran científicamente correctos, me hacían sentir mal. Me hacían sentir que, hiciera lo que hiciera, estaba mal y me perjudicaba a mí o a mi hija. Quería alcanzar esa precisión científica, porque hay mucha desinformación en este mundillo. Quería hablar con expertos, pero plasmando sus consejos de manera que no hicieran a las personas sentirse mal consigo mismas, porque ese sentimiento de culpa es constante.

02:16

Y tampoco quería que nadie pasara por la situación de leer algo que yo hubiera escrito o publicado y se sintiera peor consigo mismo que antes de leerme.. Esas fueron las dos cosas que quería conseguir con mi nuevo puesto.

La perfección de ser imperfecto. Jessica Grose
02:30
Zuberoa Marcos. ¿Cómo fue tu proceso? ¿Qué te pareció más sencillo y qué más complicado? ¿Qué influye en los temas que tratas en tu columna? O sea, ¿cómo decides sobre qué vas a hablar?

02:45
Jessica Grose. Qué buena pregunta. Yo, por ejemplo, tuve dos embarazos bastante complicados y siempre he sido muy transparente con ese tema. No significaba que me pasara nada ni que fuera mi culpa enfermar durante el embarazo. Pienso que hay mucha presión con lo de ser «natural»; a algunas personas les funciona, y me alegro, pero no es algo universal. Me di cuenta de esto muy pronto cuando fui madre: las cosas que podrían funcionar para otras personas y hacer que se sintieran bien, no tenían por qué funcionarme a mí y debía mantener la mente abierta. En cuanto a los temas que cubrimos, yo suelo escuchar mucho. Escucho a los lectores, les pido ‘feedback’. Leo mucho. Si veo a alguien hablando sobre un tema, me gusta acercarme a su posición y responder a las preguntas que pueda tener. Y hablo mucho con expertos, así que trato mucho con pediatras y psicólogos infantiles que me responden a preguntas como: «¿Sobre qué hablan sus pacientes? ¿Cuáles son sus principales preocupaciones?». Siempre intento mantenerme al día.

03:48
Zuberoa Marcos. Creo que estás rompiendo con muchos tabús, sobre todo en los temas que tratas. Uno de ellos, que creo que tuvo mucho éxito, fue uno que titulaste «Llorar en el coche…

04:00
Jessica Grose. Sí.

04:00
Zuberoa Marcos:. …cuenta como autocuidado».

04:04
Jessica Grose. Eso es.

04:05
Zuberoa Marcos. Me parece que cualquiera que lo lea puede sentirse identificado, no solo los padres. Toda persona que tenga problemas para encontrar un equilibrio entre su vida laboral y su vida personal, sus hobbies, amigos, etcétera, puede sentirse identificado. Y la idea era muy clara. Si la entendí bien, era algo como que llorar es una manera natural y muy efectiva de reducir el estrés. Sin embargo, parece que la gente aún siente vergüenza por hacerlo, o le cuesta reconocer que llora. Cuéntame cómo fue la experiencia de escribir este artículo y por qué creíste que era necesario publicarlo.

04:50
Jessica Grose. Yo no me avergüenzo por llorar en mi vida personal. Y pienso que dejar salir aquello que estás sintiendo sin avergonzarte por ello siempre ayuda. Pero también pienso que hay muchas personas que sienten que no pueden gestionar lo que se les está pidiendo, independientemente de si la presión a la que están sometidas surge del trabajo o viene desde su propia familia.

05:13

Para mí es muy importante difundir la importancia de ser conscientes de que, a veces, no estamos bien y es normal llegar a ese punto de crisis. Pienso que debemos ser conscientes, primero, de que la sociedad estadounidense y otros países occidentales son extremadamente individualistas y someten a mucha presión a madres solteras e incluso también a unidades familiares que crían a sus hijos sin ayuda de nadie más. Esto no ha sido lo normal a lo largo de la historia: los niños necesitan a mucha gente en sus vidas para desarrollar su crecimiento. De hecho, si leemos todos los estudios y tantas experiencias que hay en todo el mundo, veremos que criar a niños en núcleos familiares aislados no es bueno para nadie.

06:16

No es bueno ni para los niños, ni para los padres. Creo que debemos tener una perspectiva histórica amplia y hablar con expertos de ámbitos diversos, es decir, hablar con sociólogos, hablar con psicólogos, con pediatras. Siempre que hagamos alguna recomendación debería estar bien contextualizada. Y creo que es tabú, porque no reconocemos que, en nuestro día a día,se nos está pidiendo hacer algo que no es razonable, que no es bueno para ninguno de los implicados. Para los niños es beneficioso tener familias con más miembros, tener amigos y profesores. Tener adultos a su alrededor que les ayuden a crecer para convertirse en los adultos que quieren ser.

07:09

Creo que es muy importante dejar esto completamente claro. Y, por supuesto, hablar sobre el tema. Yo llevo unos diez años ya hablando de crianza, incluso antes de que yo misma me convirtiera en madre, y cada generación de madres, porque a diario hay padres y madres nuevos, siempre dice: «Nadie me dijo que esto sería así». Eso es porque hasta que no tuvieron familia no prestaron atención, ¿por qué iban a hacerlo? Creo que parte del motivo es que sigue siendo un tabú, y por ello es importante seguir hablando del tema, porque cada día hay una generación nueva de padres que necesita leer que no pasa nada si no lo hacen todo ellos solos.

07:53
Zuberoa Marcos. ¿Cómo normalizamos esto? ¿Qué dirías, como madre, a las otras madres?

08:01
Jessica Grose. A las otras madres les diría que todo el mundo juzga constantemente. Yo misma lo hago, no es cuestión de no juzgar nunca, sino de pensar antes y de ser muy cuidadosa a la hora de decirle algo a otra madre, que podría recibirlo como una crítica, porque no sabemos por lo que está pasando. No sabemos qué ocurre en su mente ni en su hogar. Incluso siendo amigas cercanas. Quizás se esté despertando a las tres de la mañana con ansiedad por su bebé. No lo sabemos. A las madres les diría que fueran comprensivas con las amigas que tengan que también sean madres. Y en cuanto a ellas mismas: que se sientan desgraciadas no es bueno para sus hijos, ni para su familia. Toda la familia va a sufrir. También es muy importante recordar que no es una competición para ver quién sufre más.

08:58

Parece que tenemos en la cabeza que si una madre se cuida a sí misma o es feliz, es egoísta y va a perjudicar a sus hijos. Pero su felicidad y que se sienta realizada no hace daño al niño. Son ideas independientes, sentirse feliz y realizada y poder transmitir toda esa energía a la familia solo aporta cosas buenas. No es lo uno o lo otro. No es o tu felicidad o la de tu hijo. Me gustaría que todo el mundo ampliara sus horizontes en este tema.

09:32
Zuberoa Marcos. Quiero que hablemos de algunos de los artículos que has escrito. Creo que hay uno en concreto que puede ser el alivio de muchos padres y es el que escribiste sobre: «Consejos para bebés desvelados». ¿Se te ocurrieron basándote en tu experiencia o hiciste algún tipo de estudio?

10:16
Jessica Grose. Investigué mucho. Creo que lo más importante que tenemos que recordar sobre el sueño de los bebés es que no hay una respuesta categórica. Hay gente que defiende mucho cosas como dejar que el bebé llore hasta que se duerma, otras creen que no consolarle te convierte en un monstruo. No es todo blanco o negro. Hay muchas maneras de aplicar esta técnica de dejarlo llorar hasta dormir para enseñar al bebé.
Está la escuela de pensamiento que cree en dejar al bebé en la cuna a las siete de la tarde, cerrar la puerta e irse. Esa es muy… Bueno, ahí está. Pero también hay otras técnicas más graduales. Por ejemplo, sentarnos a su lado en la habitación y poco a poco ir acercándonos a la puerta.

10:58

Como ves, hay muchos métodos distintos y mi consejo general es que debemos encontrar aquello que funcione para nuestra familia, nuestro bebé y, cuando lo encontremosdejar de escuchar al resto del mundo. A mí nadie me dijo nunca nada, porque mis dos hijas fueron siempre muy dormilonas, sobre todo la mayor. Hay niños que duermen mucho desde siempre y otros que no. Y los padres podemos ayudar, pero hasta cierto punto. Un consejo universal sería sobre su entorno: que la habitación esté a oscuras, que la temperatura sea agradable… Si el bebé es muy pequeño también controlar la postura, no poner cojines ni nada en la cuna. Que no haya juguetes dentro y que duerman bocarriba. Eso para los más pequeños. Mis hijas ya tienen cuatro y ocho años, así que eso ya es agua pasada para mí.

La perfección de ser imperfecto. Jessica Grose
12:03
Zuberoa Marcos. Una situación que seguro habrás vivido, igual que todos los padres, es el tema de gritar a los hijos. De hecho, es una fuente de arrepentimiento enorme en los padres, porque normalmente no quieren hacerlo. ¿Qué es lo que has encontrado sobre este tema? ¿Cuál es la mejor manera de manejar estas situaciones e incluso evitarlas?

12:36
Jessica Grose. Bueno, lo primero, y algo que todos los psicólogos con los que he hablado me han dicho, es que cualquier padre, en algún momento, levantará la voz a sus hijos. Es imposible, como padres, que pretendamos no gritar nunca a los niños. Primero, no tenemos que ser perfectos. Y segundo, disculparnos con ellos es muy importante. Ya no es el hecho de haberles gritado, sino lo que hagamos después. Debemos ser sinceros con ellos: «Mamá no quería gritaros, lo siento mucho». Y preguntarles cómo se sienten por ello. Ese sería el segundo punto. El tercero es que, si notamos que estamos a punto de perder los papeles, intentemos hacer una pausa. Salimos de la habitación en la que estemos, nos metemos cinco minutos en el baño, nos echamos un poco de agua fría en la cara y respiramos hondo…

13:36

Debemos darnos cuenta de que estamos alterados y que quizás tengamos que frenar un momento para calmarnos. Si tenemos la suerte de tener pareja, llamarla y decirle: “Encárgate tú un momento, porque voy a explotar”. Es decir, reconocer cómo nos sentimos y que, si hemos metido la pata, podemos redimirnos y disculparnos. Es bueno que vean ese tipo de disculpas como un referente. No solo es bueno para la relación con el niño, sino que les enseña que pueden disculparse y no tiene por qué ser un daño permanente. Lo peor que podemos hacer es fingir que no ha ocurrido, eso provoca que los niños se sientan nerviosos en nuestra presencia. Pero ser transparente, disculparse por los gritos, es una buena manera de arreglarlo.

14:12
Zuberoa Marcos. Un artículo que me pareció interesante, quizás porque me siento muy identificada, es en el que hablas sobre cómo criar a un hijo perfeccionista. Me encantaría que nos explicases lo que descubriste.

14:33
Jessica Grose. Sí, claro. Mi hija mayor, igual que yo, es perfeccionista y lo ha sido desde que aprendió a hablar. Esto hace que se frustre mucho cuando comete cualquier error, se martiriza. Por un lado, es estupendo tener una hija así porque nunca tengo que pedirle que haga los deberes. Se hizo un horario ella sola y lo tiene todo bien organizadito. Y, por supuesto, ese tipo de cosas están genial, pero lo malo es que si comete algún error, se desanima mucho. Está aprendiendo a llevarlo mejor conforme crece y madura, pero es obvio que se frustra mucho. Y, como madre, quiero ayudarla a manejar esas emociones, porque no podemos hacer que desaparezcan.

15:29

Probablemente se sentirá mal toda su vida cuando cometa algún error. Pero tiene que aprender a manejar esos sentimientos de manera útil y no hundirse cada vez que algo salga mal. La clave es que yo me sienta cómoda fallando y enseñándole a fallar. Eso supone que yo le cuente si he hecho algo mal en el trabajo. Durante la cena, todas las noches hablamos y les explico: «Hoy en el trabajo ha salido esto mal. Me he enfadado, pero lo he solucionado así». Tenemos esas conversaciones una y otra vez, es un proceso constante, no es que se lo cuentes una vez, lo entienda y listo. No, cada vez que pase, contárselo todo con claridad para que ella vea que tú también cometes errores y que tienen remedio. Que el objetivo no es alcanzar la perfección, sino esforzarnos mucho y darlo todo, eso es lo que se espera de nosotros. Gran parte del proceso es hablar continuamente con ella y trabajar en esos sentimientos. De hecho, considero que en su colegio también lo están manejando muy bien.

16:42

Tienen un apartado de inteligencia social y emocional, donde hablan de que la perfección no es la meta y les han introducido el concepto de «perfectamente imperfecto» y que, a veces los errores consiguen que las cosas sean más bonitas. Creo que mostrarles el lado bueno de no ser perfecto a todas horas es también muy importante. A mí, me afecta como madre, ya no solo ver que mi hija está molesta por algo, sino porque me veo reflejada y me siento un poco culpable porque pienso: “¿Lo habrá heredado de mí? ¿Es mi culpa que sea como es?”. Me alegra poder decir que, desde que escribí ese artículo, hará ocho o nueve meses, de verdad creo que ha madurado mucho… Bueno, tampoco creo que pueda dejar de sentirse un poco culpable cuando cometa algún error, pero noto que ha madurado mucho este último año.

17:43
Zuberoa Marcos. De hecho, hablas de enseñarle a los niños a equivocarse. A ver, yo no soy madre, pero parece bastante contradictorio para los padres, porque tenemos esta idea de que, si decimos a los niños lo inteligentes que son o resaltamos sus éxitos estamos ayudándolos a convertirse en adultos seguros de sí mismos. Pero lo que tú comentas es que también es sano enseñarles que no pasa nada por equivocarse y querría que nos explicaras cómo hacerlo.

18:22
Jessica Grose:. Un buen consejo sería poner el foco en el proceso de lo que sea que estén haciendo. Por ejemplo, mi hija. Hace un trabajo de plástica y no le ha salido como ella lo imaginaba en su cabeza. Se siente muy frustrada. Pues en vez de decirle que tiene mucho talento, que es estupenda, nos podemos centrar más en los pequeños detalles y decirle: «Me encanta cómo has usado el color aquí, me encanta cómo has incorporado esto, me encanta cuánto te has esforzado». No centrarnos en destacar cosas innatas, sino en lo que ha hecho y lo que se ha esforzado. Así, no siente que tiene que dar la talla en algo grande y que ha fallado. Por esto, muchos expertos recomiendan que no digamos a nuestros hijos lo inteligentes que son, porque si se lo repetimos una y otra vez: «Qué listo», «qué lista». Puede darse el caso de que les vaya mal un examen y ya piensen que han errado en la vida. Que piensen: «¿Entonces ya no soy brillante? Porque tú me dijiste que lo era. ¿No debería salirme bien el examen? ¿Me pasa algo malo por no haberlo hecho tan bien esta vez?». Es más bien una cuestión de medir un poco las palabras que usamos y premiar más el camino que la meta.

19:44
Zuberoa Marcos. ¿Qué cosas recomendarías a los padres? Aparte de leer tu columna del ‘New York Times’, claro está.

19:51
Jessica Grose. Que se relajen. A menudo, pienso que no soy la más indicada para dar consejos de crianza, porque soy la primera que no los lee tampoco. A mí, lo que me gusta es hablar con los expertos, hacerles preguntas y leer estudios. Pero entiendo que cada niño y cada vínculo con sus padres es único, y por eso yo no puedo decirles cómo criar a su hijo o hija en concreto. Puedo hablar de aspectos generales, como de ciertos comportamientos y cómo manejarlos. Pero lo que sí que me gustaría es que cada padre siguiera sus propios instintos hasta donde pudiera e hiciera lo que de verdad cree que es lo correcto para su familia, sin tener que preocuparse por lo que hagan los demás o lo que se supone que tiene que hacer. Un buen ejemplo de este último año ha sido ver a padres relajando los límites de tiempo de uso de pantallas.

20:52

Nuestros hijos no han podido ver a sus amigos en mucho tiempo y apenas han podido salir al exterior, y muchos padres han decidido mandar a paseo esa actitud tan estricta y esa preocupación ante el uso de dispositivos. Y tampoco veo que sea algo tan horrible. Otra cosa que pienso es que los padres deberían tener más en cuenta la salud mental de sus hijos. Tengo la sensación de que algunas personas piensan que exponerse mínimamente al virus es un riesgo inasumible, pero muchos niños, y también adultos, no han considerado que la salud mental también es importante. Aislarse completamente de interacciones sociales durante un largo periodo de tiempo puede tener efectos muy negativos. Yo quiero que mis hijas puedan vivir un verano sin preocupaciones, en el que puedan ver a sus amigos y puedan socializar, ya que el año pasado no pudieron tener casi nada de eso. Creo que este también es un factor de peso a la hora de tomar decisiones.

21:56
Zuberoa Marcos. Jessica, quiero aprovechar esta oportunidad para hablar contigo del libro que estás escribiendo. ¿Nos puedes adelantar algo? Quizás sin desvelar…

22:09
Jessica Grose. Por supuesto. Mi libro se titula ‘Todopoderosa pero inútil: el constructo de la madre ideal’. Creo que muchos de los conceptos que tenemos sobre la maternidad y cómo debería comportarse una madre son ridículos. Al observar el contexto histórico y de dónde vienen, nos damos cuenta de que son constructos sociales y en realidad no tienen nada que ver con ser una buena madre.

22:42

Hay un ejemplo que suelo poner, el primer capítulo trata del embarazo y reflexiona sobre esta idea: ¿de dónde salió esta idea de que tenemos que estar felices a todas horas cuando estamos embarazadas y sentirnos sanas en todo momento? Si observamos los diarios y cartas de las mujeres de hace cien años, la primera emoción que vemos es miedo. Porque la tasa de mortalidad de las madres era altísima, y la tasa de mortalidad infantil, también. Tenían miedo, querían sobrevivir. Ese concepto de que tenemos que estar felices todo el tiempo es algo increíblemente reciente. Además de que crea unas expectativas poco reales, porque nadie está feliz siempre, embarazada o no. Creo que puede ser muy dañino. Voy escudriñando el pasado, a doscientos o trescientos años por capítulo, sobre la formación de estos ideales y por qué son algo tan extendido en nuestra cultura actual. Creo y espero que sea útil para que las mujeres puedan desmontar esto, ser ellas mismas y el tipo de madre que quieran ser, sin sentirse inseguras.

La perfección de ser imperfecto. Jessica Grose
23:51
Zuberoa Marcos. ¿Cuáles son los cambios principales en que nuestras ideas sobre la maternidad han mejorado o empeorado?

24:05
Jessica Grose. Las partes negativas, como decíamos antes, comprenden esa idea individualista de que las madres tengan que ser las únicas responsables de cada aspecto en la vida de sus hijos. O de que cualquier cosa que pase es culpa suya. Esta idea es bastante reciente y creo que es muy negativa. Mirando la parte positiva, creo que ahora escuchamos más a los niños. Los tomamos más en serio. Nos preocupa su estado emocional de una manera que, hace sesenta o setenta años, nadie comentaba. Y a los niños, se les trataba… En fin, tenían que trabajar. Los mandaban a trabajar a una edad muy temprana. Creo que ahora, todo eso es mucho mejor para nuestra sociedad.

24:54
Zuberoa Marcos. Hoy en día, la estructura familiar se ha vuelto muy diversa. Como ya has mencionado, conoces a muchas madres solteras. Yo misma tengo amigas que están ahora embarazadas o quieren tener hijos sin tener pareja. Por supuesto, también hay parejas del mismo sexo que tienen hijos o quieren tenerlos. ¿Consideras que los consejos sobre crianza, los tienen en cuenta o es algo que deberíamos mejorar? Porque siempre se han dirigido a parejas heterosexuales.

25:38
Jessica Grose. Sin duda, yo creo que podemos mejorar. Hay muchas estructuras familiares diferentes que tienen sus propios problemas y necesitan estudios que hablen de ellos y sus experiencias. Sí, por supuesto, podemos mejorar. Al mismo tiempo, considero que hay consejos universales sobre el desarrollo de los niños que se pueden aplicar a cualquiera. Así que, un poco de ambas. Hay algunas cosas que podría leer todo el mundo y que les ayudarían, pero podemos ampliar nuestro rango de diversidad.

26:09
Zuberoa Marcos. Llevas escribiendo sobre este tema ya más de diez años. Eso es bastante tiempo, antes de ser madre, incluso. ¿Cómo ha influido tu trabajo en tu idea sobre la maternidad?

26:25
Jessica Grose. Creo que me ha hecho sentirme más segura a la hora de seguir mi instinto y de relacionarme con mis hijas. Porque una cosa es que tus hijas sean bebés, aún no conoces su personalidad, pero uno de los aspectos que más me gusta de la maternidad es ir creando esos vínculos con estas personitas que resulta que son mis hijas. Aprender cuál es la mejor manera de ayudarlas a desarrollarse y a ser las personas que llegarán a ser es algo increíble. De nuevo, creo que me ha hecho sentirme más segura. Pero también pienso en mi madre, que siempre ha estado ahí para hablar, para darme un consejo, para, no sé, decirme que estaba exagerando con algo a lo que no había que darle tanta importancia. Me ha ayudado muchísimo a convertirme en una madre segura de sí misma. Doy gracias por poder tenerla a mi lado.

27:29
Zuberoa Marcos. Para terminar con la entrevista, me gustaría que te dirigieras a los futuros padres. Si pudieras darles tan solo un consejo sobre la aventura que están a punto de comenzar, ¿qué les dirías?

27:46
Jessica Grose. Que esto mejora con el tiempo. La época de los recién nacidos es extremadamente dura. No van a dormir todo lo que necesitan, y sus vidas darán un vuelco por completo. Les parecerá todo muy confuso. Pero conforme vayan creciendo junto a su hijo o hija… Es algo increíble. Así que, mejora. Y que confíen en sí mismos. De verdad. Porque creo que mucha gente… Sobre cada tema, incluida la crianza, tenemos demasiada información, nos viene por todas partes, todo el tiempo. Parte de lo que yo intento hacer es filtrar la información, decirle a la gente: «Esto es lo que de verdad tienes que saber, esto sí que es cierto, esto otro, no».

28:41

Pero aun así, es demasiado para que la gente pueda procesarlo y que lo entienda de manera satisfactoria. Y que sepan, bueno, pues que no tienen que leerlo todo. Eso no va a hacer que sean mejores padres. Querer a sus hijos o hijas es lo más importante. Durante el primer año de maternidad, no leí nada. Hice caso a mi pediatra y acudía mi madre si tenía algún problema. Y, sinceramente, creo que fue lo mejor que pude hacer, porque no tenía que escuchar quince opiniones distintas para luego no saber qué hacer. Tenía un número muy limitado de opiniones, de personas en las que confiaba plenamente y que me conocían a mí y a mis circunstancias. Así que menos es más, a veces, en cuanto a este tipo de información.

29:29
Zuberoa Marcos. Muchas gracias, Jess.

29:30
Jessica Grose. Muchas gracias por contar conmigo.