La mentalidad que puede cambiar la vida de un niño

Carol Dweck

· Psicóloga e investigadora

Profesora de psicología en la Universidad de Stanford, Carol Dweck es una de las principales investigadoras y referentes internacionales en educación por sus ideas pioneras sobre mentalidad, motivación y desarrollo. Dweck es la creadora de los conceptos como mentalidad fija, las personas que creen que la inteligencia es innata e inmutable, y la mentalidad de crecimiento, aquellos que creen que sus habilidades pueden mejorar gracias al entrenamiento y el esfuerzo. La mentalidad de crecimiento es una de las propuestas más relevantes para la educación actual. Es de “vital importancia que nuestros hijos aprendan con una mentalidad de crecimiento en el mundo de hoy donde necesitamos niños que amen los desafíos y la incertidumbre, y que no se sientan superados”, destaca. Dweck afirma que esta tendencia a considerar las habilidades como fijas o modificables tiene un profundo impacto en muchas áreas de la vida de una persona, especialmente en la motivación de los niños y profesores. Sus investigaciones concluyen que los padres, maestros y educadores pueden ayudar a fomentar la mentalidad de crecimiento. Elogiar solo la inteligencia de los niños puede tener un impacto negativo y favorecer una mentalidad fija. Por el contrario, si como padres o educadores, nos centramos en elogiar el proceso más que el resultado, los niños se enfrentarán mejor ante los desafíos en lugar de darse por vencidos cuando las cosas se complican.


Creando oportunidades

Carol Dweck

Profesora de psicología en la Universidad de Stanford, Carol Dweck es una de las principales investigadoras y referentes internacionales en educación por sus ideas pioneras sobre mentalidad, motivación y desarrollo. Dweck es la creadora de los conceptos como mentalidad fija, las personas que creen que la inteligencia es innata e inmutable, y la mentalidad de crecimiento, aquellos que creen que sus habilidades pueden mejorar gracias al entrenamiento y el esfuerzo. La mentalidad de crecimiento es una de las propuestas más relevantes para la educación actual. Es de “vital importancia que nuestros hijos aprendan con una mentalidad de crecimiento en el mundo de hoy donde necesitamos niños que amen los desafíos y la incertidumbre, y que no se sientan superados”, destaca. Dweck afirma que esta tendencia a considerar las habilidades como fijas o modificables tiene un profundo impacto en muchas áreas de la vida de una persona, especialmente en la motivación de los niños y profesores. Sus investigaciones concluyen que los padres, maestros y educadores pueden ayudar a fomentar la mentalidad de crecimiento. Elogiar solo la inteligencia de los niños puede tener un impacto negativo y favorecer una mentalidad fija. Por el contrario, si como padres o educadores, nos centramos en elogiar el proceso más que el resultado, los niños se enfrentarán mejor ante los desafíos en lugar de darse por vencidos cuando las cosas se complican.


Creando Oportunidades

Transcripción

00:20
Zuberoa Marcos. Profesora Dweck, en primer lugar, muchas gracias por haber accedido a reunirse con nosotros, es todo un honor estar y poder hablar con usted. Usted ha llevado a cabo importantísimas investigaciones durante muchos años, y ha identificado las dos mentalidades con las que la gente afronta los retos de la vida.

00:45
Carol Dweck. Sí.

00:46
Zuberoa Marcos. También ha puesto nombre a estas dos mentalidades, habla de la mentalidad fija y de la mentalidad de crecimiento. En primer lugar, me gustaría que nos explicara brevemente cómo llegó a estas ideas pioneras.

01:04
Carol Dweck. Genial. Es un placer estar aquí, primero, déjeme explicarle qué son estas mentalidades y luego le explicaré cómo llegamos hasta ellas. Cuando alguien tiene una mentalidad fija, cree que sus habilidades básicas, incluso su inteligencia, son cosas fijas, que tienen un límite y ya está, que algunos tienen suerte y otros no, y que no se puede cambiar; pero cuando alguien tiene mentalidad de crecimiento, cree que hasta sus habilidades más básicas pueden mejorarse. Por ejemplo, con entrenamiento, con buenas estrategias, con aprendizaje, buenos profesores y otros recursos. No piensan que todos son iguales, ni que van a ser un Albert Einstein, pero son conscientes de que pueden desarrollar sus habilidades.

02:04

Estudié Psicología, hice estudios muy interesantes sobre por qué a algunos estudiantes les gustan los retos y buscan dificultades para motivarse y otros estudiantes, que pueden ser igual de buenos que los otros, les asustan los retos, les desmotivan y los hunden. ¿Qué diferencia hay? Creo que me interesé por este tema porque yo fui una muy buena estudiante y me estresaban mucho los retos. Mi profesora de sexto nos sentó alrededor de la clase, y nos hizo un test de cociente intelectual, y solamente los estudiantes con mayor cociente intelectual podían tener tareas de mayor responsabilidad, como limpiar la pizarra. Para ella, tenías que tener un gran cociente intelectual.

03:23

Se equivocaba al pensar que tu cociente intelectual definía tus capacidades. Y yo era buena estudiante, pero me di cuenta de que me asustaba por fracasar. O no parecer lista en el futuro. Y tras varios años de investigación, me di cuenta de que el miedo al fracaso y la percepción que tienes de la inteligencia van de la mano. Y ese fue el punto de partida. Empezamos dándonos cuenta de que cuando los estudiantes creen que sus habilidades son fijas, no querían tampoco algo que les hiciera parecer poco inteligentes, y que cuando conseguían superar una dificultad con sus habilidades parecían no querer enfrentarse a ella más. Pero cuando alguien con una mentalidad de crecimiento se enfrentaba a un desafío, se motivaba, quería mejorar sus habilidades y si era algo difícil, esta era la mejor manera de desarrollarlas. Comparé estas dos mentalidades, el deseo, las resiliencias a la hora de enfrentarse a un reto.

05:02

Es de vital importancia que nuestros hijos aprendan con una mentalidad de crecimiento, sobre todo en el mundo de hoy en día, donde no sabemos a ciencia cierta qué trabajos tendrán; y necesitamos niños que amen los desafíos y la incertidumbre, y que no se sientan superados. También es importante dejar claro que todos tenemos las dos mentalidades. No es que unos seamos de mentalidad fija y otros de mentalidad de crecimiento, sino que puede que cambiemos de una mentalidad a otra. Es decir, todos tenemos las dos mentalidades según el momento. Por ejemplo, normalmente yo tengo mentalidad de crecimiento, pero si me enfrento a un reto muy importante, puede que empiece a pensar: “No tengo las habilidades para conseguirlo, quizá hago el ridículo si me expongo”. Quizá, si tengo un contratiempo, puedo empezar a pensar de manera fija, quizá si conozco a alguien que es más inteligente que yo, puedo sentirme inferior a esa persona. Hay muchas cosas a nuestro alrededor que pueden llevarnos a una mentalidad fija incluso cuando normalmente tenemos una mentalidad de crecimiento. Por esto, es muy importante enseñar a nuestros hijos y a nuestros estudiantes a que disfruten con los retos, a que aprendan a desenvolverse ante los desafíos y que tengan resiliencia frente a los obstáculos. Les vendrá genial en la escuela y también para su vida fuera de ella.

La mentalidad que puede cambiar la vida de un niño Carol Dweck
Quote

“Todas las personas tenemos una mentalidad, fija o de crecimiento, según el momento”

Carol Dweck

06:57
Zuberoa Marcos. Carol , aunque tengamos las dos mentalidades, corríjame si me equivoco, ¿cada persona tiene una mentalidad más dominante que la otra?

07:09
Carol Dweck . Sí. Y en nuestra investigación hemos medido qué mentalidad es más dominante en una persona y luego lo usamos para predecir si llevará bien un desafío como un examen de matemáticas, por ejemplo; si superará las dificultades. Así que sí, medimos cuál es más dominante que la otra y luego predecimos cómo actuará en una situación desafiante.

07:43
Zuberoa Marcos. ¿Y cuándo empiezan a ser evidentes estas mentalidades? ¿Cuándo un padre, por ejemplo, se da cuenta de que su hijo tiende hacia una mentalidad fija o una de crecimiento?

08:01
Carol Dweck . Incluso en niños pequeños, entre tres y cuatro años, no es que su mentalidad se haya formado totalmente, pero sí que vemos algunos rasgos de mentalidad fija o de crecimiento. Muchos de estos niños ya empiezan a desarrollar mentalidad de crecimiento a esa edad, pero otros, cuando se les riñe o se les critica o fallan en algo, piensan: “No soy una buena persona”. Y esto es algo de mentalidad fija, no quieren seguir con lo que hacían, un padre puede darse cuenta de si a su hijo le asustan las dificultades, si se rinden con facilidad y se frustran rápidamente, si dicen: “No puedo hacer esto” sin haberlo intentado de verdad. En ese caso, hay que centrarse en descubrir qué pasa. Es el mayor reto de padres y docentes, averiguar qué ocurre. ¿Qué es lo primero que podemos hacer? ¿Qué debemos hacer? Vamos a observar, a probar cosas diferentes y lo descubriremos. El mayor regalo que le puedes hacer a un niño es enseñarle que no pasa nada si no consigue algo ahora, pero que, con tiempo, esfuerzo, aprendizaje y colaboración, puede lograrlo.

09:49
Zuberoa Marcos. La cultura del esfuerzo, algo tan extendido. Tengo entendido que, cuando un niño se bloquea en algo que le ha dedicado mucho esfuerzo, no le tienes que decir que siga intentándolo, porque es continuar con una estrategia ineficiente, no le funciona. Me gustaría que nos contara más de esta idea.

10:13
Carol Dweck. Sí, exacto. Al principio nos centramos mucho en el esfuerzo, establecimos estrategias y todo eso, pero nos centrábamos en el esfuerzo; luego, nos dimos cuenta de que la gente se lo tomaba demasiado en serio. Se pensaban que la mentalidad de crecimiento solo consistía en esforzarse, que lo importante era que el niño se esforzara al máximo, tuviera éxito o no, que no podían decirle a su hijo que lo había hecho bien. Una vez un padre vino y me dijo: “Me encantaría poder alabar los logros de mi hija”, le dije: “Pero ¿qué dices? Claro que puedes aplaudir sus logros, pero luego hablad sobre cómo ha llegado hasta allí”. Es el proceso lo que importa, no solo el esfuerzo. Si le dices a un niño: “Guau, has trabajado muy duro”, pero realmente no ha progresado nada, ¿por qué se lo dices? Le puedes decir: “Valoro mucho el esfuerzo que has hecho, pero vamos a averiguar cómo mejorar”. No hay que quedarse en el esfuerzo, sino en el proceso del niño a la hora de progresar y, al final de ese proceso, el niño necesita comprometerse a mejorar todavía más.

11:40

Ese proceso desde luego que incluye esfuerzo, pero si no tiene las estrategias necesarias, que se esfuerce más no servirá de nada y se frustrará por ello. Porque si se esfuerza y no lo consigue, pensará que no puede. No solo el esfuerzo es importante, sino entender que se necesitan aplicar diferentes estrategias, entender cuándo se necesita ayuda, cuándo es necesaria de verdad, y que sea colaborativa: “Vamos a averiguarlo”.

12:14
Zuberoa Marcos . Y también que cometer errores no es necesariamente algo malo.

12:20
Carol Dweck . Totalmente. En una de mis primeras investigaciones, un chico dijo: “Los errores son nuestros amigos”. Y yo me quedé: “¿En serio? Nunca los había visto así”. Pero lo son. Cuando hacemos algo muy difícil, tienes derecho a equivocarte y, a menudo, se aprende más de los errores que de los logros sencillos. Sí, los errores son inevitables y son de donde más se aprende.

12:54
Zuberoa Marcos . ¿Es demasiado tarde para desarrollar esa mentalidad? Si yo soy una persona de mentalidad fija, pero me doy cuenta de las ventajas de ser una persona más flexible con mentalidad de crecimiento, ¿es demasiado tarde para aprender?

13:12
Carol Dweck . Nunca es demasiado tarde para aprender. Para mucha gente no es fácil aprender a cambiar. Si has vivido siempre con miedo a los retos o creyendo que los errores te hacen menos inteligente, puede ser muy complicado aprender a cambiar, pero nunca es demasiado tarde. Un antiguo alumno mío tiene un grupo de investigación dedicado a la gente mayor; ha descubierto que la memoria puede mejorar cuando les enseñas la mentalidad de crecimiento, así como su habilidad para aprender. Así que nunca es tarde; mucha gente tiene pequeñas islas de mentalidad fija en su cabeza. “No puedo hacer esto, no puedo hacer mates, no sé tocar un instrumento, no aprenderé nunca otro idioma”. Encajan muy bien en esas… O quizá solamente han vivido una mala experiencia. No hace mucho conocí a varios profesores de primaria que decían que de pequeños odiaban las matemáticas, aprendieron la mentalidad de crecimiento, dieron cursos de matemáticas y descubrieron que les encantaba y que se les daba genial. Nunca es tarde para descubrir algo nuevo. Y quizá cuando eras joven tuviste una mala experiencia, o que no sabías dibujar bien y no entendías por qué. No aprendiste, no significa que no puedas aprender ahora.

15:00

En mi libro, hay unas imágenes de un curso de arte llamado La parte derecha del cerebro. Durante cinco días, la gente dibujaba su retrato y el del día uno y el del día cinco tenían diferencias increíbles. El primer día podías saber qué persona tenía talento y cuál no. El quinto día, todos los retratos estaban bien hechos. Mucha gente puede hacer algunas cosas de manera natural, pero no significa que nadie más podría hacerlo así de bien si tienen el aprendizaje adecuado y motivación.

15:50

Estoy pensando en aquellos niños que puedan sentirse desmotivados porque durante años han sentido que no eran lo suficientemente listos o inteligentes para hacer determinada cosa, y quizá ahora, algún padre que nos esté viendo tiene un hijo en la misma situación y les gustaría cambiar su camino. Quizá están pensando: “Vale, pero ¿cómo?”.

16:16

Sí, ¿cómo cambias el camino de tus hijos? Yo cambié mi camino a través de mis investigaciones. Por cierto, no debemos enseñar esto solamente a los estudiantes que no se sienten inteligentes o competentes, sino también a los mejores. “¿Y si en otro examen no saco buena nota? ¿Y si algo es muy difícil y no soy tan inteligente?” Todos podían sentirse mal, yo cambié gracias a mis investigaciones y a comprender las mentalidades. Si tienes un hijo que tiende más a una mentalidad fija, a creer que no es inteligente, no se trata de decir: “Sí que lo eres”. Cualquier padre o madre se lo diría a sus hijos, no tiene credibilidad. Pero, dices: “No se trata de lo que seas ahora o cuán inteligente seas, sino de aprender y de ser cada vez más inteligente”. Hay montones de ejemplos de gente que no parecía ser inteligente o espabilada, pero eran apasionados de algo y desarrollaron esas habilidades con el tiempo hasta el máximo.

17:46

En resumen, hay que centrarse en el proceso de aprendizaje y descubrimiento, sacar a los hijos de ese marco en el que se juzgan a sí mismos cada vez que creen que van a cometer errores o que parecen estúpidos, hay que sacarlos de ese marco y meterlos en uno de descubrimiento. Así, los desafíos serán interesantes y no amenazantes.

18:16
Zuberoa Marcos . ¿Podría darnos algún ejemplo? ¿Hay gente conocida?

18:41
Carol Dweck. Mucha gente conocida. Déjeme pensar… Jackson Pollock , el gran artista del siglo veinte no era considerado como tal y tuvo mucha determinación en ser un gran artista; estudió con todos los que pudo, practicó todo lo que pudo y acabó desarrollando un estilo único que cambió todo el mundo del arte. En mi libro, tengo el ejemplo de un ilustre científico que, según los test de inteligencia de su escuela primaria, tenía un cociente intelectual bajísimo. Nunca habría intentado convertirse en un famoso científico; hay muchos atletas que no parecían especialmente habilidosos y han acabado rompiendo récords mundiales. Einstein no era un gran estudiante, el padre de Darwin estaba muy decepcionado con la inteligencia que parecía tener su hijo, pero en ambos casos había algo en lo que creían, que les fascinaba y desarrollaron ese interés y habilidad con el tiempo.

19:56
Zuberoa Marcos. A los padres les preocupan demasiado las notas de sus hijos, y lo entiendo, porque son algo a lo que prestar atención, pero supongo que darles mucha relevancia a las notas puede ser contraproducente porque los niños pueden sentirse presionados a tener buenas notas, me gustaría que nos contara su opinión.

20:26
Carol Dweck . Desde luego. Tener buenas notas es bueno, creo que todos estamos de acuerdo, pero darle tanta importancia a las notas significa que, a tu hijo, le estás diciendo: “Sacar buenas notas es mejor que aprender. Sacar buenas notas es más importante que entender algo profundamente y empaparte de ello. Sacar buenas notas es mejor que tener ideas nuevas. Sacar buenas notas es más importante que saber vencer a las dificultades”. Si consigues sacar buenas notas sin esforzarte, ese padre estaría muy contento, pero eso no te prepara para la vida, te prepara para tener buenas notas en la escuela. Pero si no entiendes algo a fondo, si te bloqueas con las cosas difíciles, no sabes cómo tener ideas nuevas, no sabes coger un problema y darle la vuelta para solucionarlo, todo esto… Si no sabes qué te interesa, todas estas cosas no preparan a los niños para la vida.

21:47

Cada otoño ofrezco un seminario a jovencitos recién salidos de la escuela, un curso sobre mentalidades. El primer día de clase, digo: “Hoy es el principio de vuestro nuevo trabajo. Quizá vuestro anterior trabajo era sacar buenas notas y conseguir entrar en Stanford; eso se ha acabado”. Les digo: “Está bien sacar buenas notas, no tengo nada en contra, pero ahora tenéis otro trabajo que consiste en usar todos los maravillosos recursos de esta universidad para convertiros en la persona que queréis ser, la persona que marcará la diferencia en el mundo”. Lo que les estoy diciendo es: “Salid de ese marco y entrad en un entorno de crecimiento, aprendizaje y descubrimiento”. Al principio, quizá piensan: “¿Quién soy? ¿En quién me quiero convertir? ¿Cuál es mi aportación al mundo?” Y es lo que deberían pensar. Durante todo el curso, se ilusionan y se motivan cada vez más.

23:21
Zuberoa Marcos . Una pregunta que me viene a la mente: Cuando hablamos de animar a la gente a convertirse en lo que quieren ser, en la mejor versión de ellos mismos, algo que normalmente sale a colación es: “Encuentra lo que te apasiona”.

23:41
Carol Dweck. ¿Y si nada me apasiona? ¿Y si digo: “eso me apasiona, por lo tanto, nada de esto me interesa más” cuando, en realidad, el mundo de hoy en día es interdisciplinar? Encontrar tu pasión puede asustarte o encasillarte, asustarte si crees que no la has encontrado o encasillarte si crees que la has encontrado. Por eso yo nunca digo que busquen su pasión, sino más bien: “Piensa en ser la versión más amable de ti mismo, piensa en qué querría hacer esa persona”. Y luego les animo a desarrollar sus intereses. Ya no encontrar directamente una pasión, a veces la gente lo consigue, a veces es un amor a primera vista, pero incluso ahí, tiene que cultivarse y desarrollarse. Y, ante la primera dificultad, tampoco puedes pensar: “Vale, no era mi pasión, voy a probar esta otra”. Hay que entender que hay que desarrollar los intereses y que, a veces, te encontrarás con dificultades o adversidades y, aun así, puede ser tu mayor interés.

La mentalidad que puede cambiar la vida de un niño Carol Dweck
24:49
Zuberoa Marcos. Profesora Dweck, cuando explicó por primera vez la teoría de las mentalidades, fue algo muy rompedor, ahora es algo muy popular y tiene cierto riesgo: yo le he escuchado decir que hay una nueva “moda” que se está extendiendo cada vez más sobre las “falsas” mentalidades de crecimiento. Pienso en la gente que verá este vídeo y que, muchos de ellos, quizá intenten seguir sus pasos, quizá vayan a una librería a comprar un libro, etcétera. Quiero decir, me gustaría que hablara acerca de las falsas mentalidades de crecimiento y de cómo diferenciarlas de las de verdad.

25:42
Carol Dweck . Sí, sí. La primera vez que escribí sobre la mentalidad de crecimiento y empecé a desarrollar la idea, creía que era algo muy evidente, que era una idea muy fácil de entender: la idea de que las habilidades pueden mejorarse. También creía que los docentes podían ponerlo en práctica fácilmente. Me equivoqué. Si le pedías a la gente que definiera la mentalidad de crecimiento, no pensaban que se trataba de mejorar las habilidades, sino de alabar el esfuerzo. Muchos profesores creaban una tabla en el aula: “Esto es mentalidad fija, esta es mentalidad de crecimiento”, y esperaban que los estudiantes cambiaran, aunque los profesores no cambiaran su método de enseñanza. A veces les soltaban un discurso al principio del año y esperaban que los estudiantes, de repente, dejaran de odiar los retos o clasificaban a los niños. Me contaron una vez que un profesor dijo a los padres: “No puedo enseñar a su hijo, tiene mentalidad fija”. ¿De quién es la culpa? ¿El profesor se había preocupado de crear un ambiente en el aula que ayudara a los niños a superar desafíos, a ver lo bueno de sus errores, a saber cómo actuar cuando se bloquean, a saber que tienen al profesor para ayudarlos? Nos dimos cuenta de que no era un concepto fácil de implementar en el aula. ¿Qué hicimos? Lo primero fue releer mucho, clasificar las ideas entre las que son falsas y las que no, explicarle a la gente cómo cambiar su propia mentalidad, algunos compañeros están ahora desarrollando una hoja de ruta para docentes que detalle paso a paso cómo implementar la mentalidad de crecimiento en el aula.

28:17

Pensamos: “Ahora nos toca comunicar de una forma más clara y desarrollar material que ayude a la gente a implementar de manera efectiva la mentalidad de crecimiento en niños de una forma que puedan comprender”. No dijimos: “¡Mira! Esto lo pusimos en la página ciento veintisiete y no lo hiciste”. Cogimos las riendas y ahora estamos creando todos los materiales. En primer lugar, el docente ha de cambiar su propia mentalidad. Nos dimos cuenta de que muchos docentes aseguraban tener una mentalidad de crecimiento cuando no era así. De nuevo, mentalidad de crecimiento falsa: decir que la tienes cuando quizá ni la comprendes. Ahí fue cuando, con ayuda de una compañera de Australia, Susan Mackie, comprendimos que todos tenemos varias mentalidades, entendimos las dificultades y aprendimos a enseñar a docentes a cómo identificar la mentalidad fija y qué hacer al respecto. El primer paso es reconocer tu propia mentalidad fija, el siguiente paso es cometer tus propios errores en el aula y descubrir, delante de estudiantes, cómo corregirlos. Muchos de los profesores de matemáticas más reconocidos cometen errores y a la clase le encanta y, así, todos juntos descubren la solución. “¿Cuándo se dio el error y qué hacemos ahora?” Hasta los expertos cometen errores.

30:27

Hay que dar importancia en las notas cuando un niño se enfrenta a un reto y sigue adelante, así nadie, ni los estudiantes más inteligentes tendrían un sobresaliente si no se lo trabajan, hay que dar importancia en las notas cuando muestran algún progreso, hay que centrarse en aprender y mejorar, hay que mostrar a los niños que estar confundidos es una parte natural del aprendizaje y cómo superarlo y centrarse en el proceso, no solo en el esfuerzo sino en las estrategias, que sepan pedir ayuda cuando sea necesaria, utilizar recursos a su alcance, apoyarse en compañeros que les ayuden a aprender. Los profesores tienen que valorar, premiar y reconocer estas cosas.

31:36
Zuberoa Marcos. Profesora, escuchándole hablar, me acuerdo de, por ejemplo, el director de un centro que tiene que contratar profesorado y, obviamente, el director o directora quiere contratar profesorado con esta mentalidad por el impacto que puede tener en la educación de los niños, que es evidente. ¿Cómo se puede identificar si un docente tiene mentalidad de crecimiento?

32:07
Carol Dweck. Bueno, hay muchos criterios a la hora de contratar a un docente, no es que la mentalidad sea el único criterio. Es recomendable observar si el candidato cree que hay estudiantes con afán de aprender y otros que no; si se centra en los listos y deja de lado a los que cree que no lo son; observar cómo reacciona cuando un niño se bloquea en un problema de matemáticas, por ejemplo; cómo los ayuda; observar cómo actúa cuando un estudiante no avanza, aunque trabaje mucho: ¿Lo acepta o le ayuda a descubrir cómo avanzar? En fin, ponerle casos prácticos para observar cómo reaccionaría. También es recomendable prestar atención a si utiliza la mentalidad de crecimiento en sus estrategias de enseñanza, si entiende que ellos son los responsables de gente que está creciendo.

33:24

A mí me encanta oír cuando un profesor dice: “Cada estudiante tiene algo que enseñarme”. Es maravilloso. Primero, porque se intuye un profundo respeto hacia los estudiantes y, en segundo lugar, porque demuestra un gran interés por aprender cómo enseñar a todos los estudiantes.

33:58
Zuberoa Marcos. Profesora Dweck, seguro que muchos padres están encantados de oírle decir que somos seres vivos en proceso, que siempre podemos aprender cosas nuevas y mejorar las que ya sabemos, pero también me imagino a gente pensando: “Yo estoy bien con lo que sé y con lo que soy, no necesito aprender más”. Es decir, con una mentalidad fija. ¿Qué les diría?

34:33
Carol Dweck . Creo que es una decisión personal. Si alguien dice: “Me vale con lo que sé”, no tiene por qué tener mentalidad fija, puede no tener una motivación por aprender, pensar: “Podría aprender, pero ¿para qué?” Si es su decisión y creen que es lo correcto, no pasa nada, pero si se quedan sin trabajo y no están preparados para otro, si no saben cómo aprender, si es algo que dicen a la defensiva y no creen de verdad que puedan aprender, todo esto puede ser problemático. Creo que todos deberíamos tener ganas de aprender, saber cómo aprender, saber cómo vencer los miedos, puedes querer usar todo esto o no, vale; por cierto, nadie puede saberlo todo. Hay cosas en las que nos esforzamos y cosas en las que no, tomamos decisiones, pero tenemos que ser conscientes de que podemos aprender y tenemos que saber cómo hacerlo.

35:47

La mentalidad de crecimiento es una herramienta, hay muchas más, por supuesto, que ayuda a la gente a moverse en este mundo desconocido. No creo que lo que se hace en muchos centros ayude a moverse. ¿Conseguir un número muy alto en un examen? Muy bien, genial, pero, ¿vas a ser capaz de emprender o de conseguir que alguien te contrate? ¿O de saber vivir tras perder un trabajo bien pagado y estable y saber levantarte y reinventarte? Ahora más que nunca necesitamos una mentalidad de crecimiento junto con herramientas de resolución de problemas.

36:45
Zuberoa Marcos. ¿Cuál es la relación entre la mentalidad de crecimiento de la que hemos hablado y la inteligencia emocional?

36:56
Carol Dweck . Mucha gente define la mentalidad de crecimiento como algo dentro de la inteligencia emocional. La inteligencia emocional es algo enorme, engloba muchas habilidades, como: “¿Sé cómo te sientes ahora mismo?” “¿Sé diferenciar si estás enfadada o alegre?”. Eso es la inteligencia emocional, saber lo que es apropiado. Un aspecto de actuar de manera inteligente y actuar de manera que es buena para uno mismo, un aspecto de todo esto es tener una mentalidad de crecimiento. Y creo que la gente, cuando habla de la inteligencia emocional o de la inteligencia socio-emocional, se refiere a todo lo que no está en tus habilidades cognitivas; y buscar la mentalidad de crecimiento, ponerla en práctica, es precisamente un aspecto de inteligencia socio-emocional.

La mentalidad que puede cambiar la vida de un niño Carol Dweck
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"La mentalidad de crecimiento es una herramienta que ayuda a la gente a moverse en el mundo actual"

Carol Dweck

38:09
Zuberoa Marcos. Profesora Dweck, para poner la guinda final a la entrevista, ¿podría compartir un mensaje con los espectadores? Una idea que crea que es importante.

38:24
Carol Dweck. Sí, hay algo en lo que últimamente pienso mucho. Hay una manera en la que he retratado la mentalidad de crecimiento: como algo más individual. “Yo puedo mejorar mis habilidades y tener más éxito”. Pero cuando observo el mundo a mi alrededor, veo que no es suficiente. En lo que ahora estoy reflexionando veinticuatro horas al día, porque probablemente mientras duermo también pienso en ello, es en cómo podemos mejorar nuestras capacidades para sumar. Para sumar con ideas, con buen trabajo con la sociedad en general. ¿Cómo podemos comprender lo que es necesario y contribuir en ello no desde el yo sino desde el nosotros? ¿Cómo podemos poner nuestro talento y habilidades en práctica para hacer del mundo un lugar mejor?

39:41
Zuberoa Marcos. Son preguntas que necesitan una respuesta urgente.

39:46
Carol Dweck . Sí. Y espero que la tengamos.

39:49
Zuberoa Marcos. Gracias, profesora Dweck, por compartir su tiempo con nosotros.

39:52
Carol Dweck . Un placer.