La mejor forma de aprender ciencia es utilizar tu curiosidad

Javier Santaolalla

· Doctor en Física

Doctor en Física de partículas e ingeniero de telecomunicaciones, Javier Santaolalla ha trabajado durante varios años para el CERN (Consejo Europeo para la Investigación Nuclear), el mayor laboratorio de investigación en física de partículas del mundo. Actualmente, Santaolalla es uno de los divulgadores científicos de referencia como miembro del grupo 'The Big Van Ciencia' y a través de dos populares canales de Youtube: 'Date un Voltio' y 'Date un Vlog'. También es creador, junto a otros compañeros, del proyecto 'Locos por la ciencia', un programa de educación dirigido a jóvenes y profesores que busca despertar vocaciones científicas, así como ofrecer claves didácticas a los docentes. En su libro 'Inteligencia física' explica las claves para aprender a pensar como un científico y asegura que “todos somos físicos en potencia. Llevamos un físico dentro pero muchas veces no nos damos cuenta”.


Creando oportunidades

Javier Santaolalla

Doctor en Física de partículas e ingeniero de telecomunicaciones, Javier Santaolalla ha trabajado durante varios años para el CERN (Consejo Europeo para la Investigación Nuclear), el mayor laboratorio de investigación en física de partículas del mundo. Actualmente, Santaolalla es uno de los divulgadores científicos de referencia como miembro del grupo 'The Big Van Ciencia' y a través de dos populares canales de Youtube: 'Date un Voltio' y 'Date un Vlog'. También es creador, junto a otros compañeros, del proyecto 'Locos por la ciencia', un programa de educación dirigido a jóvenes y profesores que busca despertar vocaciones científicas, así como ofrecer claves didácticas a los docentes. En su libro 'Inteligencia física' explica las claves para aprender a pensar como un científico y asegura que “todos somos físicos en potencia. Llevamos un físico dentro pero muchas veces no nos damos cuenta”.


Creando Oportunidades

Transcripción

00:19
Javier Santaolalla. Hola.

00:36
Javier Santaolalla. Hola, hijos de Newton. ¿Qué tal? Qué alegría estar aquí. La verdad es que viajo por el mundo, recorro países y veo siempre las mismas caras de ilusión, de ganas. Es una generación con ganas de saber, de conocer. Veo sonrisas, veo expectación, veo ganas de aprender y veo mucha curiosidad… Y esto es algo muy bonito, ver ese brillo en los ojos de la persona que quiere saber. Porque saben que vamos a hablar de física, ¿verdad? Nadie se lleva una sorpresa, estamos aquí para aprender física. Pero es una realidad el hecho de que genera ese brillo en los ojos, esa pasión que es muy difícil conseguir con otros aspectos de la vida. Y esto me hace recordar mucho a cómo era yo cuando yo tenía la edad de ustedes.

01:23
Javier Santaolalla. Yo diría que nací con 22 años en la física, porque antes de los 22 años era un joven sin ningún interés por la vida, no tenía ninguna curiosidad en particular por nada, realmente no tenía ese brillo del que estoy hablando. Ahora sí, veo “Javieres” en todos ustedes, pero en ese momento de mi vida yo no lo encontraba. Y fue un día con 22 años que yo abrí un libro, un libro de Stephen Hawking: “Historia del tiempo”. Y, al leerlo, oí hablar de cosas como los agujeros negros, los agujeros de gusano, la relatividad, la cuántica, la expansión del universo, la antimateria, los quarks… Cosas que no había oído yo en mi vida, y leer esto a mí me generó mucha curiosidad. Pero me generó una cosa muy interesante, y es que me di cuenta de que la física que yo había estudiado en el colegio era una física dedicada a resolver problemas.

02:22
Javier Santaolalla. Pero la física de verdad, es una física dedicada a resolver misterios, a aprender sobre el universo, a responder las preguntas más inquietantes sobre quiénes somos, de dónde venimos, qué somos, adónde vamos. Es una física dedicada a resolver un misterio, a resolver enigmas. Y esto es una cosa que a mí me volvió loco, darme cuenta de que la física realmente consiste en entender mejor quiénes somos, de qué estamos hechos, qué sentido tiene todo esto. De modo que yo cuando vi este sentido de la física dije que yo, realmente, quería ser físico. En ese momento yo estaba estudiando una ingeniería sin ninguna pasión particular. Y se abrió para mí un mundo nuevo. El universo de entender que un físico es capaz de desentrañar, de resolver misterios sobre el cosmos. Y esto es muy interesante porque yo en ese momento me dije: “Esto es lo que yo quiero ser”. A mí me gustaría sentir algún día que, en mi vida, he estado trabajando en resolver un misterio, que he estado aportando algo para el mundo.

03:26
Javier Santaolalla. Que estoy haciendo algo que es trascendente, que va más allá de lo que estoy haciendo en el día a día. Algo que sirve para abrir la mente humana porque, realmente, estos descubrimientos, esta forma de pensar, realmente transforma el mundo. Transforman la mente de la persona y la forma en que la gente ve su propia vida y la vida del universo. En las grandes transformaciones del pensamiento del ser humano, siempre ha ido detrás una idea científica. Y, créanme que eso me transformó completamente a mí, transformo la forma que yo tenía de ver el mundo. Dije: “Yo quiero ser físico”. Y fue una época muy bonita porque, aunque yo estaba estudiando ingeniería, pues me puse a estudiar física también, en mis ratos libres. El caso es que en mi frente quedaron grabadas cuatro letras que leí en ese libro que, además, recuerdo que tuvieron un poder inmenso sobre mí forma de pensar y, también, sobre mi motivación y mis objetivos en la vida, esas cuatro letras eran: C, E, R, N.

04:29
Javier Santaolalla. Yo vi eso y dije: “Yo quiero trabajar ahí”. Me di cuenta de que ahí estaban trabajando, recreando de alguna forma el origen del universo para entender en qué consistía esto que conocemos como la masa. Intentar desentrañar el misterio sobre la materia. ¿Qué es la materia? Y detrás de todo ello estaba una partícula por descubrir. Qué gran misterio, ¿verdad? Estar detrás del descubrimiento del bosón de Higgs, algo con lo que torturar a los estudiantes del futuro, me parece una cosa maravillosa. Como digo mi vida se transformó, dije: “Yo quiero formar parte de esta pequeña página de la historia de la ciencia. Yo quiero, algún día, mirar un libro de ciencia y verme reflejado en eso tan bonito que ha ocurrido ahí”. Así que me puse a estudiar física, me puse a estudiar francés porque sabía que era la lengua oficial allí. Y me puse a desarrollar mis capacidades en torno a participar en este gran equipo.

Javier Santaolalla La mejor manera de que los niños aprendan ciencia es que utilicen su curiosidad

“Todos somos físicos en potencia y llevamos un físico dentro"

Javier Santaolalla

05:21
Javier Santaolalla. Y lo cierto es que lo conseguí. Después de cuatro años de duro estudio llegué allí, a Ginebra, a hacer el doctorado. Participé en este gran experimento donde se descubrió el bosón de Higgs, puedo decir que soy uno de los descubridores de esta partícula y que, por lo tanto, formo parte de uno de los capítulos de la historia. Pero, ¿se pueden creer que, muchas veces, cuando se acerca alguno a preguntarme y me dice: “¿Cuál es el mayor descubrimiento de tu vida?”, pensando que saben la respuesta, yo les digo: “El mayor descubrimiento que yo tuve en mi vida y que fue, precisamente en esos años, es que la ciencia no solo sirve para transformar el mundo, ¿sino que también sirve para transformar vidas”? Yo cuando estaba en el CERN, en el laboratorio, como parte de mis labores voluntarias, mostraba el instituto, el laboratorio y el acelerador a gente como ustedes, a chicos y chicas de todos los rincones del mundo que venían con motivaciones diferentes, algunos obligados, otros se habían recorrido literalmente el mundo solo para decir que habían estado allí, para sentir la magia que tiene este sitio.

06:33
Javier Santaolalla. Y, estando con esa gente, yo los miraba a los ojos. Después de cuatro, de seis años, ochos años, trabajando intensamente en física, los miraba a los ojos y me veía a mí mismo. Veía a ese Javier curioso que un día descubrió la magia de la ciencia. Veía todos esos sentimientos que brotaron en mí el día que abrí ese libro. Muchos de esos sentimientos que se habían apagado por la labor del día a día, por la rutina de la investigación. Que, muchas veces, quedan, de alguna forma, ocultos bajo esas horas detrás del ordenador codificando y trabajando con protones que no te dan abrazos todos los días, no te dicen lo bueno que eres, lo guapo que eres, lo interesante que eres. Y esa magia que se había perdido lo recuperé mirando a los ojos a la gente y dándome cuenta de que, igual que ese Javier un día abrió sus ojos al universo cuando oyó hablar de una historia tan bonita de la ciencia, ese mismo brillo lo estaba viendo yo en la gente.

07:30
Javier Santaolalla. Me decidí a ser divulgador científico porque es una forma muy bonita de tocar vidas, a través de la magia del poder que tiene la ciencia, este poder de descubrir quiénes somos. Porque es un poder que está dentro de nosotros y muchas veces ni lo sabemos. Y, muchas veces, yo me pongo a pensar por qué la ciencia tiene este poder que otras cosas no tienen. Por qué comparte con otros mundos, como es el de la música o del arte, esta capacidad de tocar de forma indeleble el transcurrir de una persona y transformar su vida. Por qué la física tiene ese poder de generar este contacto, esta conexión entre las personas. Pues porque la física está aquí, en nuestro cuerpo, corre por nuestras venas.

08:16
Javier Santaolalla. Hoy estamos sentados aquí con estas maravillosas luces, estas cámaras, si lo están viendo en casa: con este maravilloso internet, este ordenador… Es porque el ser humano desde que se peleaba en la sabana por sobrevivir ha usado su intelecto y, en particular, su capacidad de predecir los eventos futuros para conseguir continuar y sobrevivir. Y esto lo ha hecho usando algo que, ni siquiera se daba cuenta de que estaba haciendo, que es el método científico. Estaba intentando entender su entorno, elaborar hipótesis, predecir lo que va a ocurrir para que, usando la razón, pudiera anticiparse y usarlo a su favor. Ese homínido que consiguió sobrevivir, pasar sus genes y que es nuestro tatarabuelo, es el primer científico de la historia. Así que somos tataranietos de un científico.

09:14
Javier Santaolalla. Un científico que dejó su sello aquí, en nuestras venas. Una curiosidad que fue fundamental para que él sobreviviera, una curiosidad que él utilizó como herramienta para subsistir, para conseguir pasar la barrera de los años, y traspasar el tiempo, consiguiendo que sus genes siguieran la línea de la evolución. Y eso está aquí, en nuestras venas, esa curiosidad que nos hace ser científicos y nos hace ser tan humanos. El ser humano es ser humano y dentro de su naturaleza está la curiosidad que despierta el querer saber, el querer saber del conocimiento. Y, por eso, la ciencia es tan poderosa, porque nos devuelve a cuando éramos niños, todos hemos sido niños, nos hemos hecho preguntas, ¿verdad? Se acuerdan cuando decían: “¿Por qué?”, “¿Y por qué?”, “¿Y por qué?” Y tirabas las cosas, las mordías, las rompías. Estabas experimentando, estabas elaborando hipótesis, estabas entendiendo tu entorno a través de generar patrones de comprensión que te permitieran entender cómo funciona lo que está a tu alrededor.

10:21
Javier Santaolalla. De esta forma tú, como joven científico, estás experimentando. Muchas veces, cuando la gente renace en la ciencia, lo que está haciendo es recuperar esa curiosidad de niño, En ese renacer de la ciencia, por lo tanto, lo que estamos es jugando, jugando a ser niños. Y esa es una de las cosas de las que uno se da cuenta cuando hace ciencia. Un científico, al final, no es más que un adulto jugando a ser niño.

10:47
Adrián. Hola, Javier, yo soy un apasionado de la ciencia y me gustaría saber dos cosas. La primera es: ¿cómo encontraste tú esa pasión por la ciencia? Y la segunda es: ¿cómo podemos transmitir o podemos ayudar a nuestros hijos e hijas, o a nuestro alumnado, a que se sientan atraídos por ella, por la ciencia?

11:08
Javier Santaolalla. La realidad es que yo seguí un proceso muy parecido al de tantas personas. Por eso, muchas veces, también creo que mi experiencia engancha mucho con lo que la gente siente, en ese revivir de la ciencia del que hablo. Muchas personas, como digo, nacen con esa curiosidad, muchas no, todos. Con esa curiosidad de probar, chupar, es lo que hace un niño. Si tú observas un bebé y lo miras detalladamente, está siguiendo un método científico, que les recuerdo, bajo este nombre tan misterioso no se esconde otra cosa que la de hacerse preguntas, probar, experimentar, hacerse hipótesis y sacar patrones que te hagan predecir qué va a ocurrir cuando vuelvas a hacer esto. Si tú tiras algo, ves cómo cae, se rompe. El niño se da cuenta y experimenta lo que está aconteciendo con su entorno según lo manipula. Es curioso que nacemos con esa curiosidad, también es tan curioso que, en torno a los ocho, nueve años esa curiosidad puede volver a revivir, que es este renacer del que estoy hablando.

12:13
Javier Santaolalla. Mi renacer en la curiosidad nació cuando me salí del camino, precisamente, que me marcaban los estudios y me embarqué en nuevas experiencias. Experiencias científicas guiadas por mi propia curiosidad. Cuando yo dejé las riendas, dejé de estar en las manos de otro y las tomé yo mismo, en el momento en el que dije: “No, voy a dejar que mi propia curiosidad guíe mis preguntas y mis propias preguntas guíen mis respuestas”. En ese momento es cuando yo renací en la ciencia y surgió esta curiosidad. Por eso, cuando me preguntan algo así como: “¿Qué hacer para que un niño se interese en la ciencia?”. Yo, normalmente, suelo responder algo paradójico y que despierta mucha curiosidad y muchas dudas. Mucha gente esperaría un manual con 20 000 puntos, primer apartado… No, no hagas nada. O sea, nada. Deja que la persona, tu hijo, tu sobrino, quien sea, deja que experimente.

13:22
Javier Santaolalla. Deja que se haga sus preguntas, y guíale a que responda sus preguntas, simplemente, ayudándole a que se formule otras nuevas también. Muchas veces, surgen dentro del entorno de aprendizaje cosas como: “No hagas esto, no toques esto, esto no se hace…”. Y, también, surgen otro tipo de cosas que, muchas veces, parecen positivas pero no lo son, como es dar respuestas. Dar respuestas es algo que puede ser contraproducente cuando lo que estás haciendo es imponer la respuesta. De alguna forma estás quitándole las riendas del aprendizaje al joven y las estás tomando tú.

14:01
Javier Santaolalla. La mejor forma de motivar a alguien en ciencia o en conocimiento en general, es dejando que esa misma persona sea guía de su aprendizaje, que lo que él se pregunta sea de alguna forma respondido usando su curiosidad que le lleve a nuevas preguntas. El mayor enemigo de la educación es la imposición.

14:24
Laura. Yo soy profesora de Primaria, he venido con algunos alumnos y me gustaría que les explicaras por qué es importante la física y si nos podrías dar un ejemplo práctico de su uso en la vida diaria.

14:36
Javier Santaolalla. La física es muy importante por muchas razones, cada uno encontrará su propia razón dentro de estas, la que más le motive, la que más le enganche. Pero, al final, por ejemplo, no hay más que mirar alrededor. La luz nos está iluminando, sin esta luz estaríamos a oscuras. Mucha gente nos está viendo gracias a la tecnología, a internet, a las cámaras… Estamos rodeados de tecnología por todos lados, y hace que nuestra vida sea más cómoda. La tecnología y la ciencia nos hacen la vida más cómoda, y al final ha sido el motor que ha hecho que la civilización se desarrolle. Pero yo me quedaría en la superficie si solo respondiera a esto. Yo creo que perderemos nuestra esencia el día que dejemos de hacernos preguntas sobre qué somos, quiénes somos, qué es el universo… Son preguntas que no tienen ninguna aplicación, y por eso muchas veces me dicen: “¿Para qué sirve?”. Pues, precisamente, las preguntas más importantes para entender qué somos, para darle sentido a nuestra vida, son preguntas que no tienen una aplicación práctica inmediata, pero que son fundamentales para entender el contexto, el día a día.

15:42
Javier Santaolalla. Cosas como nuestros valores. Nuestros valores están muy fundamentados en la forma en que entendemos el mundo. La ciencia es un gran elemento que aporta estos valores a la sociedad. Los valores de la ciencia son valores como el trabajo, la disciplina, compartir, cooperar, colaborar, la humildad, la pasión. Estos valores han surgido, también, de la mentalidad científica. Al final, cuando se preguntaron qué es la Tierra y se dieron cuenta de que no era el centro del universo, ahí hubo una transformación de pensamiento brutal. La ciencia ha ido moldeando la forma en que entendemos el mundo y, por tanto, nos entendemos a nosotros. Al usar la ciencia para entender el universo estamos entendiendo qué somos y, por lo tanto, estamos moldeando nuestros valores, nuestros principios y la forma en que vivimos. Me parece fundamental que, respondiendo preguntas que parece que no tienen sentido, a la vez estamos respondiendo a las preguntas más fundamentales de cuál es nuestro papel en el universo.

16:45
Javier Santaolalla. Y, al final, es lo que hace que seamos como somos. Y, al final, no hay que olvidar que somos física. Todos los procesos que ocurren en nuestro cerebro se pueden entender a través de conexiones eléctricas entre neuronas, los procesos químicos que ocurren en nuestro cuerpo. Por qué cuándo abres una puerta la abres desde el lado del pomo. Por qué cuando ves, los ojos crean una figura tridimensional. Constantemente estamos aplicando la ciencia, muchas veces somos inconscientes de ello, pero nuestros cuerpos son máquinas de traducir leyes físicas. Somos auténticos monstruos de las leyes de la física y no lo sabemos. ¡Y luego suspendes un examen, desgraciado! Pero, la realidad, es que nuestros cuerpos, nuestros cerebros, son auténticos dispositivos de traducción de leyes físicas. Cuando abrimos una ventana, cuando echamos un hielo a un vaso, cuando calentamos al fuego… estamos continuamente aplicando las leyes de la termodinámica. Somos físicos en potencia, llevamos un físico dentro y muchas veces no nos damos ni cuenta.

17:48
Clara. Hola. Mi pregunta es si puedes, por favor, contarnos qué salidas profesionales tiene estudiar física.

17:56
Javier Santaolalla. Para mí la mayor salida profesional que tiene ser físico es vivir. Y es que, cuando un científico es científico, lo es siempre. Ser científico no es una profesión es una forma de ver el mundo, de ver la vida. Yo empleo el método científico del que os hablaba, que no es más que preguntarte las cosas, probarlas y hacer hipótesis. Esta maquinaria yo la uso cuando voy al supermercado, cuando me monto en un coche y quiero llegar a un sitio, uso el método científico. Cuando voy a ligar a una discoteca, uso el método científico. O sea, realmente, el método científico es la base de mi vida porque no es un trabajo, no es una forma de trabajar, es una forma de ser y una forma de pensar. Pero, si ya quieres entrar en aspectos más terrenales, tengo muy buenas noticias porque en la carrera de física para lo que te forman, para lo que te preparan, es para resolver problemas. ¿Qué empresario de qué área no quiere un experto en resolver problemas? Que tengan mecanismos para entender cuál es la raíz de la situación para sintetizarla, desmenuzarla, entender cuáles son los focos del problema, y a través de la síntesis y de la división del gran problema en pequeños problemas, resolverlo.

19:15
Javier Santaolalla. Nos damos cuenta de que una preparación tal, es usada en campos muy diversos. Al final, el método científico te permite predecir. Y hay tantos trabajos que requieren personas que sepan predecir y que sepan elaborar hipótesis y que, por tanto, con ello resuelvan problemas que, prácticamente, te vas a encontrar que es una de las carreras que más salida tiene. Te vas a encontrar físicos en todos los lados: en el mundo de las comunicaciones, en el mundo de las finanzas, en la bolsa, en las consultorías y, por supuesto, en las universidades. Porque, al final, como digo, para un físico el mundo es un laboratorio. Yo me monto en mi coche y mi coche es mi laboratorio. Yo respiro y qué bien estoy respirando en mi laboratorio, para mí el mundo es mi laboratorio y esto hace que cualquier trabajo sea susceptible de querer a alguien que tenga esta mentalidad.

20:08
Alejandro. ¿Qué es el CERN y por qué es tan importante para el avance de la ciencia?

20:14
Javier Santaolalla. Son las siglas del francés de Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire. Algo así como un Consejo Europeo para la Investigación Nuclear que surge en los años 50 del siglo pasado. Porque ya saben que, con la guerra, Europa entró en una devastación profunda y uno de los grandes problemas, retos, del futuro de Europa era recuperar un poquito el liderazgo en ciencia. Sabemos que la ciencia estuvo detrás de la Revolución Industrial, de tantas revoluciones que colocaron a Europa como un lugar del mundo donde se estaba produciendo un gran desarrollo social, pero también, industrial. Y ese desarrollo se estaba perdiendo porque la guerra produjo varias cosas. Primero, el nazismo y Hitler, uno de los grandes errores que cometió, aparte de los que ya sabemos, fue menospreciar el conocimiento y la ciencia. Las universidades se despoblaron completamente y se produjo un éxodo brutal de científicos que fueron absorbidos por la que vendría a ser la siguiente potencia mundial, Estados Unidos.

21:17
Javier Santaolalla. Obviamente, aquí parece haber una cierta relación causa-efecto. Uno pierde los científicos, el otro los gana y se convierte en una gran potencia. Europa era consciente de que gente como Einstein, como Fermi, habían emigrado a Estados Unidos y, con ello, había perdido a los grandes cerebros del mundo. Y había perdido, además, algo tan importante como es una referencia. Un polo creativo de mentes que sean capaces de pensar y de progresar. Con el CERN se intenta rescatar esto, un laboratorio no bélico. Pensemos que estamos justo comenzando la Guerra Fría, con el tema nuclear, ya la palabra “nuclear” asusta. Es un centro internacional no bélico, pacífico, con la intención de congregar y recuperar todas esas mentes que habían escapado en este gran éxodo y, con ello, asegurar un futuro científico para Europa. Un futuro donde Europa podría volver a generar todas esas mentes del futuro.

22:13
Javier Santaolalla. De hecho, uno de los pilares del CERN, este laboratorio que surge en los años 50 para estudiar la composición de la materia, es un laboratorio para entender en qué consiste la materia, de qué estamos hechos, de qué está hecho el universo y responder las grandes preguntas sobre el cosmos. Fue creado con esta mentalidad. Y uno de sus pilares, de hecho, es la formación de las grandes mentes del futuro. Si tú ves la carta de creación del CERN, encontrarás cuatro grandes pilares. Uno es descubrir las leyes de la naturaleza, entender el cosmos. Otro es desarrollar tecnología. Pero tiene dos de los que se habla muy poco y que creo que son relevantes en este contexto. Uno, es la cooperación internacional, estamos hablando de que es un centro pionero en lo que es poner a varios países que han sido enemigos de guerra a hablar en un lenguaje en el cual las cosas se entienden de otra manera. Y, el cuarto punto, era el de la formación de las grandes mentes del futuro. Que es, como digo, uno de los grandes retos que tuvo el CERN.

23:15
Javier Santaolalla. Allí, el objetivo principal es descubrir los misterios del universo, dar respuestas a los grandes enigmas, cosas como: cómo se formaron las galaxias, de qué está hecha la materia… Y dentro de estos grandes misterios se han conseguido ya grandes retos. Entre ellos, por ejemplo, el descubrimiento en 1982 y 1983, de dos partículas que son los bosones W, por lo cual, además, se reconoció este gran logro con Premio Nobel a Carlo Rubbia y a Simon Van der Meer, por los grandes trabajos que hicieron al respecto. Y otro gran descubrimiento fue el del bosón de Higgs en 2012. Es importante porque hace grandes avances para el conocimiento de la ciencia. Nos permite entender mejor cómo funciona el universo, es un lugar donde se desarrollan las mentes del futuro haciendo que entendamos mejor en qué consiste la materia, pero no se queda ahí. Como he dicho, no solamente es un lugar donde entendemos mejor cómo funciona el universo, sino que es un lugar donde nos encontramos los físicos de todo el mundo para hablar el lenguaje que mejor hablamos, que es el lenguaje de la ciencia.

24:26
Javier Santaolalla. Un lenguaje en el que los conflictos cesan, donde ya no hay tantos roces, donde se entiende a las personas de una forma más pacífica. Y lo tercero tan importante que decía que se hace allí es desarrollar la tecnología y, por último, también muy importante, preparar las mentes del futuro, como tantas que veo aquí. Así que es un gran ejemplo de cómo la ciencia está al servicio del conocimiento, de la tecnología, de la sociedad y, muy en particular, de los individuos. De los jóvenes, chicos y chicas, que quieren adentrarse en el mundo de la ciencia. Muchas gracias, Alejandro.

25:10
José. Hola.

25:10
Javier Santaolalla. Buenas.

25:12
José. Quería preguntarte, ya que has hablado de ello, ¿qué es el Bosón de Higgs?

25:16
Javier Santaolalla. El bosón de Higgs es una partícula fundamental, o se cree que es fundamental, que se creó en el laboratorio, en el CERN, hace unos seis años y con ello se entiende un poquito cómo funciona el universo de una mejor manera. Todo esto proviene de una duda que lleva más de 300 años rondando la mente de las personas, de los científicos, que han intentado entender cómo funciona el universo. Newton, hace más de tres siglos, desarrolló la teoría de la gravedad. Una teoría que explica cómo dos masas se atraen a través de una fuerza invisible. Él encontró, cuantitativamente, este mecanismo que hacía que las manzanas cayeran o que los planetas giraran. Pero no entendió qué es lo que había detrás de este mecanismo. Sabía que la materia se atraía, pero no sabía cómo ni por qué. Esta gran pregunta que lanzó Newton la respondió Einstein en 1916, Einstein lo que dijo es que lo que está pasando es que el espacio-tiempo se dobla, y al producirse esta depresión del espacio-tiempo producido por la masa, la masa hace una depresión del espacio-tiempo y esta depresión es la que hace que las cosas caigan.

26:36
Javier Santaolalla. Claro, cuando hay algo que se dobla, que se hunde, las cosas tienden a caer. Esta depresión es producida por la materia en el espacio-tiempo y es lo que llamamos gravedad. Einstein encontró el mecanismo de la gravedad, que es la distorsión del espacio-tiempo. Y entendió que esta distorsión del espacio-tiempo es producida por la masa. Pero no entendió qué es la masa y cómo opera en el espacio tiempo. La gran pregunta de Einstein es: ¿qué es la masa? Pues esta pregunta fue retomada por grandes científicos, en particular, por los padres de lo que hoy conocemos como el mecanismo de Higgs. Entre ellos hablamos de gente como François Englert, Brout, o el mismo Peter Higgs.

27:21
Javier Santaolalla. Ellos, unos 70 años después, desarrollaron lo que hoy conocemos como el mecanismo de Higgs. Que es un mecanismo que hace que las partículas adquieran masa. Al adquirir masa generan gravedad, este motor de la gravitación. Pero, ¿qué es la masa, entonces, para estos científicos? Pues es lo que se conoce como el mecanismo de Higgs. Para visualizarlo imaginemos que estamos en una fiesta, una fiesta loca, descontrolada, una fiesta de cosmólogos. Entonces, imagínense que están ahí los cosmólogos tranquilamente en la fiesta hablando. Están uniformemente repartidos. Imagínense que en ese momento entra en la fiesta Jordi Hurtado. ¿Qué ocurre? Que todos los cosmólogos van a ir como locos a por él. El caso es que, Jordi, al estar rodeado por esta masa de cosmólogos, va a tener problemas para moverse. Es decir, va a tener mucha masa. Saben que algo que tiene mucha masa cuesta acelerarlo, es más difícil acelerar un piano que un libro.

28:26
Javier Santaolalla. Entonces, la masa es una especie de resistencia a un movimiento. ¿Qué genera esa resistencia al movimiento? Estos cosmólogos que se agrupan alrededor del pobre Jordi. Jordi, es una partícula con mucha masa porque le cuesta moverse. Una partícula con mucha masa como el protón, será entonces una partícula que, en medio de esta fiesta de cosmólogos como es el campo de Higgs, genera mucha atracción. Los elementos del campo de Higgs le dificultan esta aceleración, estos cambios de movimiento y, por lo tanto, de alguna forma generan esta especie de rozamiento al movimiento. Entendemos, entonces, que el campo de Higgs es una especie de campo que permea todo el espacio que está en todos los lados y que la materia encuentra dificultad en atravesar. Al tener esa dificultad para atravesarlo se genera esa propiedad que llamamos masa. Que es, precisamente, lo que hemos dicho, esa dificultad que pone la materia a los cambios de movimiento. El campo de Higgs es un campo omnipresente que hace que la materia se frene. Al frenarse la materia, las partículas se frenan y, al final, acaban congregándose formando sistemas complejos como moléculas, células o cuerpos serranos como los nuestros. Entonces, el campo de Higgs no es más que un campo universal y el bosón de Higgs es un cuanto, una partícula que surge de este campo. El electrón es el cuanto del campo electrónico, lo mismo que el bosón de Higgs es el cuanto de este campo universal que está en todas partes y que, gracias a él, se forman cosas tan hermosas como nuestros cuerpos.

30:03
César. En tu libro hablas de la inteligencia física, ¿podrías decirnos qué es y cómo podríamos desarrollar esta inteligencia física en los niños y en los jóvenes?

30:14
Javier Santaolalla. La inteligencia física, yo me la imaginé cuando escribí el libro, como ese motor que todos tenemos dentro que, a través de la curiosidad, responde preguntas que le hacen hacer sus tareas del día a día de una forma física. Al final me di cuenta de que en el ser humano hay dos motores. El motor inconsciente es el que está guiado por lo que tenemos aquí. Cuando nacemos, nacemos con una serie de herramientas heredadas, que las tenemos aquí porque la evolución las ha sellado en nuestro código. Y esas leyes son leyes físicas. Sin necesidad de saber física somos conscientes de que si flexionamos y soltamos, vamos a saltar. No hace falta que seas un gran físico para entender el mecanismo que estás haciendo. Tampoco cuando lanzas algo tienes por qué darte cuenta de que estás haciendo una palanca. Son procesos que realizas sin necesidad de pensar.

Javier Santaolalla La mejor manera de que los niños aprendan ciencia es que utilicen su curiosidad

“Mi mayor descubrimiento ha sido que la ciencia sirve para transformar vidas, a través de la divulgación”

Javier Santaolalla

31:15
Javier Santaolalla. Eso es inteligencia física. Y está en nosotros porque se crea de manera natural cuando nacemos. Nadie se extraña si echa un hielo a un vaso de agua: el hielo se derrite y el agua se enfría. Pero detrás hay un principio físico muy importante, la ley de la termodinámica. Las temperaturas entre dos cuerpos se están igualando. La forma en que vemos en tres dimensiones es análoga a la forma de cómo un astrofísico calcula la distancia a Marte, con triangulación. Tu ojo ve una cosa, tu otro ojo ve otra cosa, las dos cosas que ves están separadas y, al unirlas, ves en tres dimensiones porque estás viendo cómo la distancia está afectando a estas dos imágenes. Pero me di cuenta de que había un segundo motor de la inteligencia física, que es la curiosidad. La curiosidad es el mecanismo que tiene el ser humano y que está codificado en el ADN, para hacer que esta inteligencia física innata se amplíe.

32:16
Javier Santaolalla. Con la curiosidad hacemos que todo ese conjunto de herramientas que usamos en el día a día, que son principios físicos y no lo sabemos, se vean completados por un conjunto de nuevas herramientas con las que ahora sí sabemos lo que estamos haciendo. Ese segundo motor es la curiosidad, que es la que hace que nos preguntemos: ¿Por qué el cielo es azul? ¿Por qué llueve? ¿Por qué, de repente, si yo lanzo una cosa por una pendiente se acelera? Son cosas que con la razón y los experimentos uno va desarrollando, haciendo que comprenda mejor el lugar en el que vive, que es, al final, el instrumento que tiene el ser humano para sobrevivir. El éxito de nuestra supervivencia ha estado en entender mejor nuestro entorno que el resto de especies. Y eso lo ha hecho el ser humano a través de estos dos motores. La herencia genética, asociada a que el mundo lo entendemos de forma automática de una manera científica, y la curiosidad.

33:14
Javier Santaolalla. Además, enlaza con una pregunta que me hicieron antes sobre cómo motivar los estudios en ciencia. Es ser conscientes de este segundo motor que es la curiosidad. Agarrarnos a él y dejarnos llevar por él.

33:27
Ana . Javier, la Física, en la escuela, es una de las asignaturas más difíciles de aprobar, ¿cómo piensas que esto podría cambiar? ¿Hay otra manera de enseñar?

33:36
Javier Santaolalla. Muchas gracias por la pregunta. La realidad es que hay muchas cosas que se pueden mejorar. La labor de los docentes en España está muy poco valorada, por lo menos no está al nivel, posiblemente, de lo que merecen. Profesores con condiciones muy duras a la hora de elaborar sus clases, aulas masificadas, poco tiempo, poco presupuesto, poco reconocimiento social, es superfácil criticar la labor del docente… Por lo tanto, sí creo que se están haciendo cosas buenas y quiero, por lo tanto, compartirlas. Quiero dar voz a todos esos docentes con los que yo he trabajado durante más de cinco años que hacen cosas espectaculares, que se dejan la piel y que tienen unos valores que intentan transmitir: de trabajo, de entrega, de pasión… Y una vocación terrible. Se valora muy poco la labor de estos grandes héroes y heroínas que, día a día, se levantan con la ilusión de crear generaciones que sean mejores que nosotros, de crear personas y profesionales que van a tomar el impulso de crear algo diferente y mejorar el lugar en el que vivimos.

34:41
Javier Santaolalla. Pero esto no resta que hay cosas que se pueden mejorar y que es bueno y positivo tener una actitud crítica. Yo creo que estos tres últimos años he estado trabajando en procesos de innovación educativa a nivel europeo, en un proyecto que se llama el proyecto Creations. Es un proyecto financiado por la Comisión Europea donde participamos 16 miembros, laboratorios, institutos, universidades de toda Europa y donde intentamos ver qué falla y cómo se puede mejorar. Yo me ponía de muy mal humor cuando entraba en clase y el profesor me daba una solución a un problema que yo nunca he tenido, que nunca me he preguntado y no se en qué consiste, me da una solución que ni siquiera entiendo, a un problema que ni siquiera tengo. El profesor se planta delante de los alumnos y les explica algo dándoles a conocer una cosa que ni siquiera se han planteado. Para mí se está empezando la casa por el tejado. Y una cosa que se está haciendo es que se está rompiendo completamente la forma en que se aprende. Cuando un profesor va a clase y se pone a responder a preguntas utilizando las ecuaciones, está yendo al final del proceso de aprendizaje, porque hemos dicho que, naturalmente, aprendemos con el método científico. Lo hemos dicho, ¿verdad?

36:02
Javier Santaolalla. Lo curioso es que, profesionalmente, también trabajamos con el método científico. Cualquiera, en su trabajo, un panadero, un fontanero, un ministro, Pedro Duque también, todos. Todos trabajamos usando el método científico, todos. Nacemos con el método científico, nos desarrollamos profesionalmente con el método científico… ¿Por qué aprendemos de una forma tan diferente? ¿Por qué damos la espalda al método científico a la hora de aprender? ¿Por qué no comenzamos haciéndonos preguntas? Lo tradicional, por ejemplo, si nos quieren explicar cómo funciona la gravedad o la teoría de Galileo es llegar y hacer una fórmula. Pero, ¿por qué no nos ponemos en la mente de Galileo y nos preguntamos cosas como: qué cae más rápido algo muy masivo o algo muy ligero? ¿Qué creen? Vamos a hacer una pequeña encuesta.

36:55
Javier Santaolalla. A ver, por aquí, ¿qué piensan? ¿Qué piensan que cae más rápido, algo que tiene mucha masa o que tiene poca masa? Esta es una pregunta que ya veremos que trascendencia tiene, pero vamos a jugar un poquito con ella. Que levante la mano los que piensen que cae más rápido el que más masa tiene. Sin miedo, sin vergüenza, cae más rápido el que más masa tiene. ¿Quién piensa que caen a la vez? ¿Y quién piensa que cae el más ligero más rápido? ¿Quién no piensa? Bien, nadie no piensa, me gusta. Entonces, tenemos una duda, ¿no?, ¿qué cae más rápido algo muy masivo o muy ligero? Y, ¿qué hace un científico cuando tiene una duda? Un experimento. Somos todos científicos, así que vamos a hacer un experimento. ¿Quién se anima? ¿Quién viene aquí a romper las leyes de la física? ¿Un voluntario o voluntaria? Este chico de aquí, señores, un aplauso para él.

37:59
Javier Santaolalla . Qué grande. ¿Cómo te llamas?

28:01
Teo. Teo.

38:02
Javier Santaolalla. Teo. Muy bien, Teo. Pues vamos a hacer un experimento para saber, nos vamos a poner en el cuerpo de Galileo. Imagínate que eres Galileo y que quieres saber qué cae más rápido. Entonces, vamos a hacer un experimento. Y para eso necesito dos elementos de diferente masa que nos permitan saber… Eres alto, pero vamos a lo loco, sube ahí arriba. Lo adivinaste, sí señor. Vamos a ver. Espero que… Ahí está. Coge esto en cada mano, ahí, lo levantas. Perfecto. Así que, en tus marcas porque arranca este grandísimo experimento de ciencia en tres, dos, uno. ¡Un aplauso para Teo! Muchísimas gracias, Teo. Ya puedes sentarte. ¿Qué ha caído más rápido?

38:57
Público. El ladrillo.

38:58
Javier Santaolalla. El ladrillo. Claro, dirán, porque tiene más masa. ¿Ha acertado la gente que piensa que cae más rápido lo que tiene más masa? Vamos a verlo porque podría ser otra cosa, podría ser que cayera más rápido por otra cuestión, por ejemplo, por la forma que tiene. Por el rozamiento con el aire. Así que vamos a hacer un segundo experimento. Para ello necesito un segundo candidato, un segundo voluntario. ¿Quién se anima? Una chica, venga. Ahí está, venga, un aplauso para ella. ¿Cómo te llamas?

39:34
Marina. Marina

39:36
Javier Santaolalla. Muy bien. Me traen dos pesos, por favor. Pues vamos a ver…

39:42
Marina. Me tengo que subir, ¿verdad?

39:43
Javier Santaolalla. Sí.

39:43
Marina. Vale.

39:44
Javier Santaolalla. Cuidado, no te caigas. Pues bueno, tenemos dos botellas de agua. ¿Qué hemos hecho? Ahora ya tienen la misma forma, ¿verdad? Pero tienen distinta masa. Ahora ya, si es un problema de forma lo vamos a saber. Así que, Marina, todo el mundo atento porque vamos a responder una de las grandes preguntas de la ciencia aquí, nada, entre amigos. Rollo familiar. Así que, Marina, ¿preparada? Vamos a romper las leyes de la física en tres, dos, uno. Un aplauso para ella, por favor. Muchísimas gracias.

40:30
Javier Santaolalla. Este experimento que parece tan simple y tan tonto, lo hizo Galileo. O se cuenta que lo hizo Galileo desde la torre de Pisa para acabar con más de mil años de tradición aristotélica. Galileo se estaba jugando su vida haciendo esto, tú también, porque te podrías haber caído y matado, pero no ha ocurrido, por suerte. Pero Galileo se estaba jugando la vida porque, realmente, estaba yendo en contra de la creencia de la época. En ese momento se pensaba que, efectivamente, las cosas caían más rápido en función de la masa que tenían. Una creencia que estableció Aristóteles y que trascendió a lo largo de los años sin que nadie se hiciera esta pregunta: vamos a probarlo. Galileo con este experimento de la torre de Pisa mostró a todos sus compatriotas, a las personas que estaban allí, mostró que, efectivamente, los cuerpos caen a la misma velocidad independientemente de la masa que tengan. Si no lo hemos observado esto con el pañuelo es porque la fricción del aire está jugando su papel.

41:33
Javier Santaolalla. ¿Qué estamos haciendo aquí? Pues estamos haciendo muchas cosas. La primera, estamos usando el método científico. Yo estoy seguro que cuando pregunté qué cae más rápido, seguro que a más de uno le entró esa misma pregunta. Es más, es muy posible que más de uno se la haya hecho alguna vez en su casa. Es una pregunta relevante, es algo que todo el mundo puede entender. Y que, de alguna forma, es algo muy cercano, del día a día. Nos hemos hecho la pregunta, hemos experimentado y hemos buscado formas de enfrentarnos a esa experimentación. Hemos probado con diferentes formas y tamaños. Hemos hecho una hipótesis y la hemos respondido. Esto es el método científico. Ya les digo que esto es lo que haría un niño para saber esto. Esto es lo que haría cualquier persona cuando quiere entender cómo funcionan las cosas. Ahora ya puedo explicarte las matemáticas que hay detrás. Ahora yo ya puedo ir a las fórmulas que desarrolló Galileo. ¿Por qué las cosas caen a la misma velocidad? Pues porque la misma masa que hace que sea más atraído por la tierra, es la misma masa que dificulta la aceleración.

42:45
Javier Santaolalla. Todos los cuerpos, independientemente de cómo sea la masa que tengan, caen exactamente a la misma velocidad. Ahora yo ya te puedo explicar perfectamente las leyes de la caída libre, el tiro parabólico y todo lo demás. Lo he hecho relevante en tu vida y, además, le he dado un contexto histórico porque no hay que olvidar que este experimento tan sencillo transformó nuestra mente, nuestra forma de ver el mundo y, también, dio origen a lo que hoy conocemos como la ciencia moderna. Galileo fue uno de los precursores de la ciencia moderna y, con este sencillo experimento dio un grito a la humanidad. Le dijo: “Humanidad, el universo se entiende haciendo experimentos y es el experimento el que nos da la base para entender las cosas”. Por eso yo creo que las aulas se deberían llenar de experimentos y de preguntas. Y las preguntas deberían ser respondidas por los estudiantes. Sería muy bonito ver aulas donde se generan hipótesis, donde se hacen experimentos, donde se plantean dudas… Y, sobre todo, una cosa muy bonita que para mí es fundamental y que he dicho antes, una clase de física es todo el mundo.

43:55
Javier Santaolalla. Mi laboratorio es la calle, mi laboratorio es la vida, mi laboratorio es el universo. Ojalá que una clase de física tenga esa visión de: mi clase de física es el universo.

44:07
Gabriel. Hola, Javier. Te quería preguntar cómo crees tú que influyen los avances de la ciencia y los avances de la tecnología, que son inmensos, a la hora de llevarlos hacia la educación, en el ámbito educativo.

44:18
Javier Santaolalla. La verdad, es que como cualquier otra herramienta es un utensilio que puede ser utilizado a favor, pero claramente también tiene sus riesgos. Lo cierto es que internet y las nuevas tecnologías son un arma de doble filo. El otro día me gustó mucho que, en una mesa de debate donde hablamos de las nuevas tecnologías y su uso, una experta hablaba de que en vez de nativos digitales muchos son huérfanos digitales. Porque nacen con esa capacidad y esa tecnología en su mano, pero muchas veces, no son instruidos o educados en cómo usarla. Mi profesor de ingeniería, también decía que internet es la mayor biblioteca del mundo, el problema es que no tiene bibliotecario. ¿Qué ocurre? Que tienes una capacidad inmensa de acercarte a cualquier información que precises el problema es que todo… lo sabe Spiderman, todo don requiere una responsabilidad. Aquí está la responsabilidad de usar la información de forma aplicada y útil.

45:18
Javier Santaolalla. En ese sentido, las tecnologías están al servicio de cosas cómo la educación, pero es muy importante saber aplicarlas y utilizarlas. En ese sentido, están cosas tan interesantes como el tema de la gamificación en el aula, que son metodologías donde se usan los beneficios de los videojuegos en cuanto a adicción, a ganas, al reto, a intentar conseguir siempre la victoria, la competitividad usarla para bien, para el aprendizaje. Y luego, por supuesto, están los vídeos de YouTube, ya saben: “Date un voltio”. A suscribirse, dadle a like. Y ahí, pues soy consciente y me llegan muchos reportes de muchos profesores que lo usan para motivar a los alumnos como un complemento de clase. En ese sentido yo me siento muy orgulloso de que el trabajo que estoy haciendo como divulgador es, de alguna forma, un aliado del profesor. El maestro lo puede usar para motivar, para incentivar, para generar esa contextualización de la cuestión científica de la que antes hablé.

46:22
Javier Santaolalla. Antes de contarte todo lo que te tengo que contar de vectores, vamos a contextualizar esto y, para hacerlo, te voy a poner un vídeo del Santaolalla este que es muy gracioso. Y luego, están todas esas diferentes tecnologías de, por supuesto, también las encuestas. Realmente es un aliado si se sabe usar y, para mí, es muy importante tener en mente eso de que sean herramientas y no que seamos esclavos de ellas.

46:50
David. Hola, Javier. Yo te voy a hacer una pregunta sobre la física cuántica. Nuestros profesores y profesoras cuentan que va a marcar una megarevolución en el futuro. Entonces, la pregunta es que si nos puede contar qué es. Y luego, también, si nos puedes decir qué aplicaciones tiene o tendrá.

47:09
Javier Santaolalla. La teoría cuántica lleva más de 100 años de desarrollo y evolución. Y es una teoría que, también, ha hecho que cambie la forma que vemos el mundo. Es muy bonito porque es una teoría donde, también, se mezcla un poquito la física con la filosofía y surgen, también, cuestiones muy científicas como son los argumentos, las discusiones, las interpretaciones y las diferentes formas de ver o leer un experimento. Pues surge en el año, precisamente, 1900, cuando los científicos, muy orgullosos ellos, creían que ya se sabía todo lo que se tenía que saber. Sin embargo, había ciertas cosas que generaban cierta inquietud. En particular, el funcionamiento de la materia en su escala más básica. Lo curioso es que cuando los científicos fueron a intentar entender cómo funciona un átomo usando sus leyes de cómo funciona una piedra, se dieron cuenta de que un electrón no se mueve como una piedra.

48:12
Javier Santaolalla. Y que un átomo, un protón y un electrón que gira, aunque se parece una barbaridad a un sistema solar, en absoluto tiene nada que ver. Realmente, el nacimiento de la cuántica, es el fracaso de la mentalidad de los científicos de la época de aplicar las leyes de nuestro entorno, del día a día, a la comprensión del átomo. Se dieron cuenta de que un átomo, un electrón en un átomo y una piedra, no tienen absolutamente nada que ver. Y el conjunto de leyes que obedece el átomo es lo que se conoce cómo la mecánica cuántica. Si tú quieres entender cómo funciona un átomo, usas las leyes de la mecánica cuántica. Que dirás tú: “Vale, pero la piedra está hecha de átomos. Entonces, cuando yo estudie la piedra tendré que aplicar las leyes de la cuántica”. Sí y no. Cuántico, ¿no?

49:05
Javier Santaolalla. Realmente entendemos que la base de la física es la física cuántica. Y está detrás de todo. Toda la física es física cuántica, porque todo está formado por elementos fundamentales que entendemos que son partículas o átomos. Si los elementos fundamentales responden a la mecánica cuántica, todo lo que vemos a nuestro alrededor es mecánica cuántica. ¿Qué ocurre? Que cuando vamos al nivel de una piedra, estas leyes de la cuántica se difuminan. De alguna forma quedan en una niebla que hace que no se puedan apreciar de forma directa. La piedra responde a las leyes de la clásica, lo que llamamos la física clásica, porque esta clásica es una simplificación de las leyes cuánticas. ¿Por qué es tan importante? Porque está detrás de todo. Detrás de la física cuántica están las grandes revoluciones de la tecnología y de la información de nuestra era. Como, por ejemplo, la del transistor. Cuando juegan al Minecraft en el ordenador, que sepan que detrás hay un transistor.

50:06
Javier Santaolalla. En realidad, hay miles de millones de transistores que son las pequeñas hormiguitas de la electrónica. Son las que están haciendo operaciones. Haciendo que tu personaje se mueva. En realidad, cualquier sistema operativo, cualquier elemento tecnológico que utilices, detrás está este transistor. Que para entender cómo funciona, hay que ir a las leyes cuánticas. Las leyes cuánticas están detrás de la computación, de la electrónica y de cualquier sistema que funcione con partículas. Incluso, se espera que esté detrás de las revoluciones futuras. ¿Han oído hablar de la computación cuántica? En teoría, es usar un ordenador donde las operaciones que hace se aprovechen de la capacidad que tiene la cuántica de estar en dos estados a la vez. Esto es algo que no he explicado, pero en cuántica, una partícula está en dos estados a la vez y esto permite que un ordenador trabaje el doble. Entonces, trabaja ya a lo bestia. Esto está detrás de las nuevas revoluciones. Que, como ven, detrás tiene que estar la cuántica sí o sí, porque la física cuántica es la base de todo el conocimiento en física.

51:14
Pedro. ¿Qué grandes misterios de la física quedan aún por resolver?

51:18
Javier Santaolalla. Está el dicho este de: “Daría la mitad de lo que sé por la mitad de lo que desconozco”. Este es un tipo listo, porque lo que sé es chiquitito y lo que desconozco es muy grande. Y esta es una de las cosas de las maravillas de la física. En particular, en general, de la ciencia. El hecho de que haya tantas cosas por descubrir. Yo te podría responder y me quedaría muy satisfecho si te dijera: saber qué es la materia oscura, qué es la energía oscura, saber cuál es la diferencia entre materia y antimateria, o entender un poquito mejor cómo surgió el universo. Serían grandes preguntas que yo te podría dar. Pero, por alimentar un poquito más tu curiosidad y por intentar ir un poquito más allá, te voy a responder algo diferente. Y es que, como digo, una de las cuestiones muy interesantes de la física es que cada vez que respondemos a una pregunta surgen otras.

52:07
Javier Santaolalla. La física, muchas veces, toca la filosofía. Y esta es una de las cosas que a la gente que le gusta entender el universo más le gusta. El hecho de que, llegue un momento en el que nos podamos hacer preguntas como: ¿realmente el universo tiene un conjunto de conocimientos último? Es decir, ¿habrá un momento en el que las preguntas cesen? ¿Habrá un conocimiento básico que responda a cualquier pregunta sobre el universo? Nadie sabe. La física no solamente trata de responder a las preguntas que los propios científicos se hacen, sino incluso las preguntas que nunca nadie se ha hecho. Quizás sea mucho más interesante lo que está por descubrir, que uno no se ha preguntado, que intentar corroborar algo que alguien ya se preguntó. Muchas veces, el problema de la física y de muchas ramas de la ciencia, es que no estamos haciendo la pregunta correcta. Y por eso te digo que, quizás, la pregunta más abierta y más interesante de la ciencia es la pregunta que nunca se hizo.

53:08
Javier Santaolalla. Es la pregunta que nunca hemos encontrado la forma de plantear y que no hemos elaborado el experimento para responderla. El qué habrá que ni siquiera nos imaginamos, es quizá, lo más interesante que nos está esperando.

Javier Santaolalla La mejor manera de que los niños aprendan ciencia es que utilicen su curiosidad

“Perderemos nuestra esencia el día que dejemos de preguntarnos quiénes somos y hacia dónde va el Universo”

Javier Santaolalla

53:21
Ruth. ¿Si pudieras viajar en el tiempo a qué físico te gustaría conocer?

53:25
Javier Santaolalla. Ya que viajo en el tiempo, ¿puedo visitar varios? ¿Me dejas? Gracias. Lo cierto es que por curiosidad de personalidad me gustaría conocer a Richard Freynman, creo que tiene una personalidad muy divertida. Hice un vídeo donde menciono quién es y qué hizo, por si tienen curiosidad. Resultó ser una persona muy curiosa y que, por lo tanto, tenía una mentalidad muy científica que me habría gustado conocer. Por valores y por trabajo, me habría encantado conocer a Michael Faraday, que es otro de mis científicos favoritos. Porque él, de alguna forma, estableció todas las leyes del electromagnetismo y la base de nuestra vida moderna, de la electricidad, sin ningún tipo de conocimiento matemático ni científico. Es un hombre que se hizo a sí mismo, y que enarbola un poquito todos los valores de la ciencia: trabajo, sacrificio, colaboración, humildad…

54:25
Javier Santaolalla. Es una persona que, realmente, representa los valores de la ciencia. A mí me encantaría ver a ese hombre y darle un abrazo. O sea, realmente le daría un grandísimo abrazo y le diría: “Gracias por representar todo eso en lo que creo”. Y, también, por qué representó en la historia y por su personalidad, me habría encantado conocer a Marie Curie. Por todo lo que representa, también, en esa lucha por romper barreras que también representa mucho de la ideología de la ciencia. Y por lo que ella representó, también, para la historia de la civilización y de la humanidad. Pero, la verdad, es que posiblemente esto quedaría en nada frente al siguiente viaje que me gustaría hacer, que no sería al pasado, sino que sería al futuro. La verdad es que me encantaría conocer qué sale de estas mentes que están aquí presentes, de todas esas mentes que nos están viendo. Me encanta acabar los vídeos diciendo: “Posiblemente estas dudas, estas incógnitas, serán algunos de ustedes quienes las respondan”.

55:24
Javier Santaolalla. Quedan muchísimas cosas por entender, y está en las manos de los chicos y las chicas que ven estos vídeos, que reflexionan, que piensan, el responder a estos grandes misterios. Me encantaría conocer de dónde sale esa nueva idea que está por llegar. Está por llegar una grandísima idea, va a llegar. Me encantaría compartir con esa persona ese momento porque creo que estamos viviendo unos años en los que se va a producir algo único. Y lo más bonito es que está en manos de todos ustedes.

55:53
Kathryn. Hola, Javier. Yo también me formé en el mundo de la ingeniería y siempre me llamaba la atención que, en las aulas, éramos menos mujeres, en menor cantidad. Y, aunque ha habido muchos avances al respecto, creo que todavía hay personas que piensan que las ciencias son carreras de hombres. Entonces, me gustaría que nos contases qué aportes han hecho las mujeres a la ciencia y qué podemos hacer desde la educación para cambiar este pensamiento.

56:16
Javier Santaolalla. De nuevo, puedo recurrir a los grandes nombres de la historia. He mencionado a Marie Sklodowska, por supuesto que también puedo pasar por Jocelyn Bell, Lise Meitner, Emmy Noether y grandísimas mujeres que han aportado tanto a la historia de la ciencia. Una cosa que tampoco me gusta olvidar son los nombres de las anónimas y anónimos. En realidad, la ciencia no solo la hace gente como Hawking, mentes brillantes que están ahí de alguna forma en el podio de la ciencia. La ciencia está hecha por personas con muchas ilusiones, con muchas ganas, y hay miles de personas ocultas detrás de esos nombres y, muy en particular, son mujeres que están rompiendo barreras, no solo con nuevas ideas, sino también mostrando un ejemplo a las nuevas generaciones. Hoy seguimos con una deuda histórica, no hay que olvidar que hace 50 años muchas mujeres tenían prohibido el acceso a la universidad. Por ejemplo, la misma Marie Sklodowska.

57:22
Javier Santaolalla. Marie Curie, ella no pudo estudiar ciencia en su país natal como ella quería porque estaba prohibido que las mujeres estudiaran en la universidad. Esto pasó ayer. Tenemos que ser conscientes de que esta tradición machista en la ciencia es algo muy reciente, y cuando vemos la mentalidad, los hábitos, las costumbres en la humanidad, son cosas que se arrastran durante cientos de años, si no miles. Es un legado que estamos arrastrando desde hace más de mil años. Y, por lo tanto, es por eso que cuesta tanto cambiarlo. No es algo que de repente llegues y digas: “Quiero paridad”. Y, al día siguiente, ya la mitad de las mujeres van a querer ser científicas, porque es una cosa que está de raíz. Muchas veces está en nuestro vocabulario, está en nuestra actitud, y muchas veces, está también dentro de nuestro subconsciente. La solución está en normalizarlo, que más chicas sean científicas, que estas chicas científicas sean reflejo en el que muchas mujeres se puedan ver y, por supuesto, ir limando todos esos remanentes de esa tradición machista absurda en la ciencia. Y que, poco a poco, pueda hacer que sea más común, que sea más normal. Se está revirtiendo. Realmente, cuando uno ve los datos se da cuenta de que se está haciendo y se está haciendo bien.

58:43
Javier Santaolalla. Y lo único que falta es tiempo. Hay carreras como biología donde ya empieza a haber muchas más mujeres que hombres, hay carreras como física fundamental donde esto va a llevar más tiempo. Pero, como digo, creo mucho en la labor que están haciendo las nuevas generaciones por enfrentarse a esta situación de un legado histórico que, realmente, en poco tiempo, se está poco a poco revirtiendo. Yo soy testigo de cambios que se están haciendo, muy positivos, y que, en efecto, van por el camino que todos deseamos.

59:14
Ángela. Como todos sabemos, el mundo ha sufrido recientemente la pérdida de un gran físico de la humanidad. Entonces, mi pregunta sería, ¿quién sería para ti el sucesor de Stephen Hawking?

59:26
Javier Santaolalla. Sí, fue una pena que se nos fuera este 14 de marzo. No solo era una mente brillante, yo creo que me quedaría corto diciendo que fue una de las personas que, realmente, enfrentó preguntas tan duras como: ¿cómo surgió el universo? Realmente, fue un científico que ha hecho historia y que su repercusión está más allá de su mero trabajo. Era un faro, era un icono, era un modelo. ¿Cuántas generaciones se han inspirado por él? Me viene a la cabeza gente como Carl Sagan, ¿cuántos científicos, hoy en día, son científicos porque conocieron a Carl Sagan? ¿Cuántos científicos son científicos, hoy en día, porque conocieron el trabajo de Stephen Hawking? Por eso que su ser no solo representa esa persona inteligente que es capaz de enfrentarse a las grandes preguntas del universo y, de alguna forma, participar en el desarrollo del conocimiento humano, sino que además fue un modelo de forma de ser, de pensamiento, con unos valores muy propios de la ciencia, de la duda, de la cuestión y de indagar. Representa muchísimo para los científicos y fue una enorme pérdida.

01:00:44
Javier Santaolalla. Pero, cuando me preguntan esto, me recuerda a cuando el Marca saca: “El nuevo Messi”. Yo soy más partidario de dejar de buscar sucesores y buscar nuevas ideas, nuevas formas de pensar y nuevos referentes. En ese sentido prefiero imaginar que venga alguien diferente. Alguien que podrían ser ustedes. Mucha gente me dice: “A mí me gustaría ser como tú, o llegar a ser como tú”. Yo siempre respondo: “Tienes que aspirar a ser mejor que yo”. Las nuevas generaciones tienen el reto de sobrepasarnos de conseguir algo mejor. Y, realmente, está al alcance de todos. Hawkins representa una cosa muy bonita que es el triunfo del intelecto, pero muchas veces frena, también, el desarrollo de ciertas mentes porque piensan que él representa la ciencia. Él es un científico único.

01:01:44
Javier Santaolalla. Y que desarrolló la ciencia gracias a sus pensamientos, pero el no representa el 100% de la ciencia. Y ese es uno de los peligros cuando alguien dice: “Yo quiero ser como Hawking”. Representa un peligro porque él representa una forma de trabajar en ciencia y una forma de conseguir los logros científicos. Pero hay muchas personas que no van a ser el futuro Hawking, van a ser el futuro Alberto, la futura María, el futuro Israel o Cristina. Personas que, con una forma diferente de enfrentarse a la ciencia, van a conseguir algo que nunca se consiguió. Y por eso me gusta imaginar que más que un nuevo Hawking habrá una nueva Victoria, una persona que, con sus capacidades, muy diferentes a las de Hawking, puede revolucionar la física, o puede aportar algo muy diferente a la física. Porque al final, no olviden que la física la hace Hawking, pero estamos detrás miles de personas que contribuimos con nuestra forma de pensar y nuestro trabajo a que la ciencia avance. Entonces, por todos esos Albertos, Cristinas y Marías que están ahí escuchándonos, que se motiven porque, posiblemente, sean de alguna forma este nuevo Stephen Hawking. Con una personalidad diferente y unas ideas diferentes.

01:02:59
Rodrigo. A mí me sorprende mucho cuando decís que veis belleza en fórmulas con letras y números y mi pregunta es: ¿dónde veis esta belleza?

01:03:10
Javier Santaolalla. Me resulta una pregunta muy natural y, también, es verdad que la belleza es relativa. Pero yo, reconozco aquí delante de todos ustedes, de la cámara, de las personas que nos están viendo, yo he llorado con una ecuación. Sí, lo he hecho. Porque tiene una belleza que trasciende la de sus propios trazos. Una ecuación la puedes poner en la pared y resultar bonita, decora y te da un aire elegante, como intelectual. Pero la belleza de una ecuación va más allá de su trazo, de su conjunto de líneas de puntos que forman los diferentes símbolos con los que implementamos esa fórmula. Por un lado, está la belleza obvia de cuando algo es práctico y, aquí nos metemos de nuevo en el ámbito de la filosofía.

01:04:07
Javier Santaolalla. ¿Cuándo algo es bonito? Tienen dos cosas, tienen la belleza estética y la belleza práctica. Si ves a Federer golpear de derecha perfectamente con un swing de atrás a adelante terminando el golpe y haciendo que la pelota salga despedida con gran velocidad, verás que es un golpe bello. Su belleza estará dentro de su practicidad. Obviamente, es bonito porque su golpe de alguna forma representa cómo tiene que hacerse un golpe. Del mismo modo una ecuación es bonita porque es práctica, porque resuelve, de alguna forma, algún problema de física. Ahí hay belleza, desde el momento que es práctica, el momento que sirve para algo, pero su belleza va más allá. Y es que, desde hace 100 años, el ser humano dio un grandísimo salto. Y es que, más allá de descubrir cómo funciona el universo a través de hacer un experimento se empezaron a hacer ecuaciones que permitían desvelar misterios del universo.

01:05:06
Javier Santaolalla. Tú imagínate que estás en tu casa, te pones con tu boli a hacer ecuaciones y, de repente, encuentras algo que nunca nadie ha visto. Con un boli y un papel. Algo así le pasó, por ejemplo, a Dirac cuando desarrolló su ecuación de Dirac. Posiblemente, la que llaman la ecuación más bella del universo. Esta ecuación no solamente son un conjunto de trazos que responde preguntas de cómo funciona el universo, es capaz de ver más allá, es capaz de describir cuál es el entramado que hace que se establezcan las reglas que hacen que funcione el universo. En ese sentido tiene una capacidad de predicción, es capaz de ir más allá, es capaz de responder preguntas. Es la belleza de cómo el intelecto humano puede, simplemente con la razón, entender cómo funciona el universo más allá de lo que ve. Es traspasar los límites de lo etéreo, de lo físico, te das cuenta de cómo con una ecuación Hawking puede entender qué había antes del Big Bang sin necesidad de ir antes del Big Bang.

01:06:06
Javier Santaolalla. Es la cuestión de las matemáticas, que representa el poder de lo que está más allá de lo que podemos ver. Eso tiene una belleza estética, pero desde luego que tiene una belleza profunda en cuanto a la elegancia de cómo con unos conjuntos de símbolos somos capaces de responder preguntas tan grandes. Yo cuando entendí la ecuación de Dirac, lloré.

01:06:27
Raúl. ¿Existen otros universos en el mismo espacio que conocemos hoy?

Javier Santaolalla La mejor manera de que los niños aprendan ciencia es que utilicen su curiosidad
01:06:31
Javier Santaolalla. Este es uno de los temas más populares de la física actual. ¿Realmente estamos en una realidad donde, en paralelo, están ocurriendo otras cosas que no vemos, no tocamos, pero que de alguna forma tienen sentido y por lo tanto son reales? En los últimos años han surgido muchas teorías que se apoyan en este tipo de visión, de universo paralelo, a parte que han sido popularizadas por series como Rick y Morty, o películas como Interestelar, que va a otra dimensión y demás. El caso es que hay teorías científicas que cuando se preguntan, e intentan responder cómo surgió el universo, solo encuentran una respuesta verdadera si realmente entienden que nuestro universo es uno más de un conjunto de universos que surgieron de la nada. Muchas teorías que intentan plantear qué es la realidad acaban yendo a este tipo de enfoque. Ahí tenemos teorías como la interpretación de los múltiples mundos de Hugh Everett, de la mecánica cuántica. En la que la mecánica cuántica no es más que un reflejo de que vivimos en muchas realidades que ocurren a la vez.

01:07:35
Javier Santaolalla. Podemos ir a la teoría de inflación. Teorías modernas de origen del universo que establecen que nuestro universo se infló de repente, a la par que muchos universos, como palomitas dentro de un microondas, surgieron de forma espontánea en diferentes lugares. Nuestro universo sería una palomita, pero había a la vez, muchas palomitas surgiendo en diferentes lugares con diferentes propiedades. Y, así, con la teoría de cuerdas también establece nuevas teorías de universos múltiples. Así, es un reflejo de cómo la mente humana es capaz de ir más allá de los sentidos por medio de establecer teorías e hipótesis. Y esta gran hipótesis que es la de los universos múltiples va justo a la raíz de esto, de cómo entendemos que es el universo. Y, quizás, ese universo podría ser mucho más rico de lo que nosotros vemos. Un universo donde hay muchas realidades que surgen a la vez dentro de nuestro espacio- tiempo, incluso en otros espacios-tiempos.

01:08:31
Emma. Antes has hablado de la teoría del Big Bang, ¿me podrías explicar un poco más a fondo en qué consiste y si en algún futuro, aunque sea lejano, va a poderse recrear para que podamos verla?

01:08:43
Javier Santaolalla. El Big Bang se entiende como el inicio de nuestro espacio-tiempo. Cuando los científicos, hace 100 años empezaron a estudiar las estrellas y las galaxias, se dieron cuenta de que todas, de alguna forma, estaban siendo arrastradas, alejándose de nosotros, como por una especie de deriva cósmica. Están todas continuamente alejándose unas de otras. Lo que entonces pensaron ciertos científicos es que, si todas se están alejando ahora, es porque antes estaban más juntas. Y esta deriva cósmica no es más que el reflejo de un proceso inicial de expansión. En el cual el universo creó el espacio-tiempo, la materia, se formaron las galaxias y estas comenzaron a evolucionar y a alejarse. Hoy entendemos la teoría del Big Bang como ese momento en el que se crearon el espacio y el tiempo. Hubo un momento hace 13 800 millones de años en el que toda la materia y energía estaba concentrada.

01:09:44
Javier Santaolalla. A partir de ese momento hubo una expansión a lo bestia, un “bang” que hizo que el espacio se estirara y comenzara a distribuirse la materia y la energía por todo el espacio. Fruto de esta expansión la materia fue formando clusters, agrupaciones, que es lo que hoy llamamos galaxias y en una de estas galaxias, mucho tiempo después, una estrella empezó a brillar. Dentro del espacio de esta estrella, una nube de polvo y gas empezó a girar y a aglomerarse formando rocas. Estas rocas dieron lugar a un lugar especial del espacio que llamamos Tierra. Es especial para nosotros, para el universo no es nada. Es simplemente la evolución de este gran “bang” que creó toda la materia y energía que tenemos alrededor.

01:10:35
Javier Santaolalla. Así que, si alguna vez te preguntas quién eres, quizá la mejor respuesta es: un conjunto de átomos que se apilaron después de una gran expansión cósmica que ocurrió hace 13 800 millones de años. Es, quizá, la respuesta más precisa que puedes dar sobre quién eres y cuál es tu lugar en el universo. Sobre cómo hacerlo en el laboratorio, lo cierto es que entendiendo el germen del Big Bang, se podría, de alguna forma, entender cómo se podría recrear. Hay pistas de cómo se podrían crear elementos con los que pudiéramos recrear un Big Bang en el laboratorio. Es física muy avanzada, pero que sepan que los científicos no descansan y se hacen preguntas como estas de: “Si yo entiendo que el universo se creó a partir de un campo de inflatón, que se hinchó como se hinchó el Big Bang, ¿podría yo juntar este inflatón en un lugar del espacio y esperar a que se inflara recreando un Big Bang de una forma similar a como crea un minimundo Rick, en el episodio de los minimundos de Rick y Morty?

01:11:45
Javier Sataolalla. Pues son cosas que no sabemos, pero es muy bonito cómo la ciencia sigue todo el tiempo intentando responder a las mismas preguntas: quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos. En definitiva, qué lugar ocupamos en el universo. Pues ha sido muy bonito compartir este espacio con ustedes. Introducía diciendo que los científicos somos niños jugando, creo que en esta hora en la que hemos estado hablando hemos recordado un poquito como éramos cuando éramos pequeños. Hemos hecho preguntas, muchas de ellas tan inútiles como “qué es el Big Bang”, otras más prácticas. Pero hemos jugado, precisamente, a esto, a dejar que nuestra naturaleza de niño, este motor que todos tenemos dentro que se llama creatividad floreciera, y lo hemos hecho de una forma muy científica, que es compartiéndolo, con preguntas, con respuestas, con opiniones, con dudas, experimentando. Es, precisamente esta, la esencia del científico. Es la esencia del ser humano. Es hacerse preguntas y responderlas. Y, en ese sentido, me encanta imaginar que un científico, al fin y al cabo, además de un niño tiene dentro de sí una naturaleza de superhéroe. Y es que, con la ciencia, somos capaces de ir más allá de nuestros propios sentidos. Nos adentramos dentro de un mundo que no es corpóreo, que no es material. Y esto nos convierte a todos los científicos en unos niños superhéroes. Así que, les agradezco esta atención, este espacio que hemos compartido, y les incito a que jueguen con ese niño y saquen esa naturaleza de superhéroe que tienen dentro, porque el mundo se convierte en un lugar muchísimo más divertido cuando uno juega con él. Muchísimas gracias.

01:13:43
Javier Santaolalla. Muchas gracias, de verdad, ha sido muy divertido.