Generated with Avocode.Path Generated with Avocode.Rectangle CopyRectangleIcon : PauseRectangleRectangle Copy

“El amor es la fuerza más poderosa para cambiar el mundo”

Isabel Allende

“El amor es la fuerza más poderosa para cambiar el mundo”

Isabel Allende

· Escritora

Desde la publicación de su título más mítico, ‘La casa de los espíritus’ (1982), Isabel Allende ha conquistado el corazón y la mente de 74 millones de lectores en todo el mundo. En la actualidad, es la escritora viva más leída en lengua española.

Dueña de un humor irónico y burlón, pero también de una visión espiritual y revolucionaria de la vida, a sus 78 años sigue defendiendo los ideales que marcaron su juventud como periodista: el feminismo y la justicia social. Algo que se puede lograr, asegura, con el amor: “Dicen que las fuerzas que mueven el mundo son la codicia, el poder o el miedo. Pero yo creo que la más poderosa, el verdadero motor de cambio, es el amor”.

Sus novelas y relatos, traducidos a 42 idiomas, unen el pasado con el presente y lo fantástico con lo real. Narran las historias de aquellos que enfrentan la vida con riesgo y pasión: “Los personajes que me interesan son personas que hacen locuras, que corren aventuras, porque la gente que hace cosas extraordinarias es la gente que tiene pasión”, afirma.

Crítica con el racismo, la violencia y la falta de solidaridad, para Isabel Allende “vivimos tiempos de oscuridad”. Por eso, sus últimas tres novelas cuentan historias de exilio, desarraigo y conflictos armados: “Sobre estos temas, que vuelven a estar en el aire y que llevan a masas de gente a dejarlo todo para salvar la vida, no puedo evitar escribir”. Y no es de extrañar, lo vivió en primera persona cuando escapó de la dictadura de Pinochet en Chile.


Creando oportunidades

Isabel Allende

Desde la publicación de su título más mítico, ‘La casa de los espíritus’ (1982), Isabel Allende ha conquistado el corazón y la mente de 74 millones de lectores en todo el mundo. En la actualidad, es la escritora viva más leída en lengua española.

Dueña de un humor irónico y burlón, pero también de una visión espiritual y revolucionaria de la vida, a sus 78 años sigue defendiendo los ideales que marcaron su juventud como periodista: el feminismo y la justicia social. Algo que se puede lograr, asegura, con el amor: “Dicen que las fuerzas que mueven el mundo son la codicia, el poder o el miedo. Pero yo creo que la más poderosa, el verdadero motor de cambio, es el amor”.

Sus novelas y relatos, traducidos a 42 idiomas, unen el pasado con el presente y lo fantástico con lo real. Narran las historias de aquellos que enfrentan la vida con riesgo y pasión: “Los personajes que me interesan son personas que hacen locuras, que corren aventuras, porque la gente que hace cosas extraordinarias es la gente que tiene pasión”, afirma.

Crítica con el racismo, la violencia y la falta de solidaridad, para Isabel Allende “vivimos tiempos de oscuridad”. Por eso, sus últimas tres novelas cuentan historias de exilio, desarraigo y conflictos armados: “Sobre estos temas, que vuelven a estar en el aire y que llevan a masas de gente a dejarlo todo para salvar la vida, no puedo evitar escribir”. Y no es de extrañar, lo vivió en primera persona cuando escapó de la dictadura de Pinochet en Chile.


Creando Oportunidades

Transcripción

00:03
Belén Merino. Isabel Allende, es un placer y un auténtico honor estar aquí contigo hoy para hablar de educación, de valores y sobre todo de literatura. Muchísimas gracias por compartir tu tiempo con nosotros.

00:15
Isabel Allende. Gracias a ti, Belén. Para mí es un honor estar aquí.

00:18
Belén Merino. Isabel, tú eres en la actualidad y desde hace muchos años, la escritora en lengua española más leída a nivel mundial. Sin embargo, a mí me gustaría empezar esta entrevista haciendo un pequeño viaje al pasado, y volver a los orígenes, preguntándote cómo empezó tu vocación y tu pasión por las letras y por la escritura.

00:39
Isabel Allende. Supongo que empezó leyendo mucho. Yo nací en un tiempo, en Chile, en que no había televisión. Nunca me llevaban al cine, no había ninguna entretención como niña fuera de leer, y leía todo lo que cayera en mis manos. Y después fui periodista y en el periodismo me familiaricé con el lenguaje. ¿Cómo hacer, cómo contar algo para captar la atención del lector, para que el lector se quede conmigo? ¿Cómo contar una historia que sea verdadera, pero de forma muy interesante? Y después pasé a la literatura por casualidad, porque no pude seguir ejerciendo como periodista después de irme de Chile al exilio.

01:23
Belén Merino. Uno de los temas que está presente en toda tu obra literaria es el del amor, pero no el amor desde el punto de vista romántico exclusivamente, sino que tú abordas el amor desde muy diferentes perspectivas. Me gustaría que nos contaras algo más sobre tu visión del amor y sobre cómo evoluciona en las distintas etapas de la vida.

01:44
Isabel Allende. Yo creo que el amor es la fuerza más poderosa que mueve al mundo. Dicen que es la codicia, que es la violencia, que es el deseo de poder, que es el miedo. Yo creo que son fuerzas muy poderosas, pero todo lo salva el amor. Y no estaríamos aquí sin el amor de los padres, sin el amor que la naturaleza tiene por reproducir todo lo que existe. Aparece en mis libros de diferentes maneras. Muchas veces aparece como una familia que sustituye a la familia real. Son amores adoptados, amores adquiridos, porque mi teoría es que puedes amar con la misma intensidad si tienes lazos de sangre o no, si eres de la misma raza, de la misma edad, del mismo género o no. El amor alcanza para todo y el corazón no hay que dividirlo, sino que hay que expandirlo. En esta última novela que escribí, ‘Largo pétalo de mar’, hay una manera muy curiosa de enfrentar el amor, porque hay una pareja que se casa por conveniencia, muy jóvenes, se casan para sobrevivir, para salvar la vida.

“El amor es la fuerza más poderosa para cambiar el mundo”. Isabel Allende, escritora
02:49

Y ese matrimonio de amor evoluciona a una larga y sólida amistad, con absoluta confianza. Y en algún momento, cuando la muerte vuelve a acecharlos, se transforma en una gran pasión. Generalmente sucede al revés, porque generalmente se empieza con una gran pasión. Después vienen años de amistad, si uno tiene suerte, y al final, en general es un matrimonio de conveniencia. Ahora yo creo en el amor romántico, me acabo de casar, con eso te digo todo.

03:21
Belén Merino. ¿El amor romántico es posible…?

03:23
Isabel Allende. Claro que sí…

03:24
Belén Merino. ¿… a cualquier edad?

03:25
Isabel Allende. A cualquier edad, pero hay que estar dispuesta a correr el riesgo. Si tú no quieres lanzarte a la aventura, si quieres estar seguro, si te estás cuidando las espaldas… Si la pregunta es: «Bueno, ¿qué me van a dar a mí?», no resulta. Pero si la pregunta es: «¿Qué puedo dar?». Y si estás dispuesto a lanzarte en esa aventura con todos los riesgos que eso tiene y sufrir, muy bien, seguramente te va a ir bien.

03:50
Belén Merino. Una de las cosas que más llama la atención sobre tu personalidad es el uso que haces de la ironía, siempre con un puntito de humor. Queda también patente en tus novelas, en tus personajes. ¿Para qué es útil el humor y la ironía en la vida?

04:06
Isabel Allende. A mí me ha servido mucho, pero también me trae problemas, porque la ironía y el humor no sirven en todas partes igual y además no funcionan en la traducción. Si yo voy, por ejemplo, a Alemania y hago un acto público con una traductora, tengo mucho cuidado de no usar ironía, porque quién sabe cómo se traduce al alemán. Cuando yo trabajaba en Chile tenía una columna de humor que se supone que era divertida. Después me fui a Venezuela, donde empecé a publicar esas mismas columnas, y caían pésimo. Porque el humor venezolano es mucho más alegre y más generoso que el chileno. Nosotros tenemos un humor negro, cruel. Así que a mí me ha servido en algunas oportunidades y en otras me ha traído problemas. Ahora que está todo políticamente correcto, que no puedes decir nada sin ofender, ya el humor casi no me alcanza. Pero a mí me ha servido mucho para ver las cosas con ironía. Decía mi mamá que la ironía te sirve para ver la realidad por detrás. Cuando todo el mundo ve una situación de una cierta manera, desde un cierto ángulo, el humor te sirve para buscarle la vuelta y mirarlo por otro lado. Y se amplía todo así, te da una visión mucho más grande de todo. Siempre que no sea un humor hiriente, para herir a alguien, por supuesto.

05:32
Belén Merino. Isabel, en una de tus conferencias tratas el tema de la pasión. Y la verdad es que todos los personajes siempre son personas muy apasionadas, gente normalmente inconformista, con muchas ganas de ver más allá del mundo que les rodea, y normalmente es gente muy valiente. ¿Crees que es importante vivir la vida con pasión?

05:55
Isabel Allende. Yo no sabría vivirla de otra manera. Y los personajes que me interesan son personas que no tienen sentido común, personas que hacen tonterías, que hacen locuras, que se arriesgan, que corren aventuras. Por ejemplo, todos mis personajes femeninos son mujeres que no calzan en el estereotipo de la mujer que, se supone, es normal: la buena madre, la buena esposa. Esos personajes son lindos en la vida real, pero en la literatura no sirven. Tú en la literatura quieres héroes y villanos. Y la pasión… Yo cuando hablo de pasión no hablo de la pasión sexual o de la pasión romántica de enamorarse apasionadamente, eso también se incluye, pero es la pasión por la vida, es la pasión por trabajar con la idea de que uno tiene un propósito, una misión, hacer las cosas con energía, con curiosidad, con el deseo de ir más allá de lo que van los demás. Esa energía, esa, esa fuerza interior es lo que yo llamo pasión y la busco siempre en otras personas, porque la gente que hace cosas excepcionales es la gente que tiene pasión. La gente que puede arriesgar la vida, incluso dar la vida por algo en lo que cree o por algo que quiere.

07:22
Belén Merino. Estoy escuchándote y me resulta inevitable preguntarte por la novela que te lanzó a la fama, allá por los años 80.

07:30
Isabel Allende. En el pasado, en la antigüedad.

07:32
Belén Merino. En la antigüedad… no tanto. ‘La casa de los espíritus’. Porque en ella tú unes lo mágico y lo cotidiano. Se funde lo fantástico con lo real. Algo muy propio, por otro lado, del Realismo Mágico. Y me gustaría preguntarte: ¿para ti qué tiene de mágico lo cotidiano?

07:51
Isabel Allende. Yo creo que la vida es muy misteriosa. Mira tú, ¿por qué estoy yo aquí contigo conversando? Porque hace 35 años escribí un libro. Y todo lo que me ha pasado desde entonces tiene un elemento inesperado, incontrolable, sorpresivo, imposible haberlo calculado. De una manera misteriosa las cosas se me han dado, para bien y para mal. Mi vida no es un viaje por un camino recto. Es un viaje por un laberinto que me encuentro en callejones sin salida y voy para allá y voy para el otro lado. Y en general, esos bruscos cambios, no los determino yo. Digamos que es la fatalidad o que son cosas que suceden fuera de mi control. Un golpe militar, se muere mi hija, un divorcio, un accidente, cosas de ese tipo que uno no controla. Lo único que uno controla es cómo va a reaccionar ante eso. Y eso, si tú lo tomas relajadamente, sin tratar de controlarlo, te abre al misterio de la vida. Todo lo que tú haces, todo lo que puedes crear, tiene que estar inspirado por esta apertura a todo lo que no sabes. Mira qué poco sabemos del universo, qué poco sabemos de la naturaleza, de la espiritualidad, de nosotros mismos, de cómo funciona el cerebro, de cómo funcionan las emociones. No sabemos nada. Entonces hay que estar abierto a eso, y al estar abierto a ese misterio, lo puedo incorporar en la literatura de manera natural. Y en mi vida existe sin ninguna duda. Me pasan cosas, por ejemplo, coincidencias, sueños premonitorios, cosas que uno diría: «Bueno, esto lo planeaste». No, uno no lo planea, se da. Y eso es misterioso y lindo.

09:47
Belén Merino. Me gustaría preguntarte ahora por tu última novela, que acabas de mencionar hace un ratito: ‘Largo pétalo de mar’, que trata un tema que creo que te impacta a ti de manera personal. Tiene mucho que ver con tu vida, que es el desarraigo, el exilio y también la búsqueda de las raíces, de la identidad o de no volver a encontrar esas raíces. ¿Por qué decidiste tratar este tema en este momento?

10:14
Isabel Allende. Mira, en mis últimas tres novelas, en ‘El amante japonés’, ‘Más allá del invierno’ y esta novela, ‘Largo pétalo de mar’, toco el tema de gente desarraigada. Inmigrantes, gente que ha tenido que escapar de su entorno familiar para salvar la vida. En ‘El amante japonés’ es una niña judía. En ‘Más allá del invierno’ es una chica que escapa de Guatemala, donde ha sido violada y casi la matan las pandillas. Y en esta, la historia sucede en 1939, al final de la Guerra Civil en España, cuando medio millón de españoles salen hacia la frontera con Francia escapando por la vida. Y en Francia se encuentran en campos de concentración. Y el poeta Pablo Neruda, chileno, que amaba mucho a España, consiguió llevar a dos mil de esos refugiados a Chile en un barco que se llamaba el ‘Winnipeg’. Entonces, esta larga historia de exilio, de inmigración, de refugiados está en el aire, Belén. Estamos hablando de eso. El problema de las masas de inmigrantes ha existido siempre. Pero ahora que están tocando las puertas de Europa y ahora que tenemos a Trump en Estados Unidos, que está tratando de convertir a los inmigrantes en chivos expiatorios de todo, de todo lo malo que pasa, ese tema que está en el aire, no puedo dejar de escribirlo porque se me mete adentro. Yo lo he vivido, lo conozco muy bien.

“El amor es la fuerza más poderosa para cambiar el mundo”. Isabel Allende, escritora
11:50
Belén Merino. Isabel, me gustaría hablar ahora un poquito de educación. Especialmente de leer, del hábito de la lectura, porque una encuesta reciente en España revelaba que casi un 33% de los españoles adultos no leen nunca.

12:06
Isabel Allende. No leen nada.

12:08
Belén Merino. Nada.

12:08
Isabel Allende. Sin embargo, cada vez se publican más libros y se venden más libros. Alguien los está comprando. Alguien los está leyendo. Además, ahora está el audiolibro. Ha subido en Estados Unidos un 40% la venta de audiolibros, porque la gente que va en el bus, que va en el auto o que está haciendo cualquier otra cosa, escucha un libro. Yo soy adicta a los audiolibros. Yo creo que es muy importante no forzar a los niños a leer lo que no les gusta. En las escuelas tienen una lista de lectura aburridísima, pasada de moda, en vez de hacerlos leer a Harry Potter o cosas que realmente los agarran desde el principio y que ellos mismos pidan leer. Y así se va creando el hábito de la lectura. Pero a mí me pasan cosas muy lindas con esto de la lectura. Acabo de recibir una carta y la carta es de un señor que se llama Nicolás y me invita a su matrimonio. Este señor vive en Chile, es joven. En 2015, o sea, hace cuatro años atrás, me escribió una carta y me dice: «Mire, mi novia es fanática de sus libros. Ha leído toda la vida mucho, pero a quien más lee es a usted y me dejó, se fue con otro. Se fue con un argentino».

13:29

Me dice: «¿Por qué no le escribe usted una carta y le dice que yo la amo mucho y que, por favor, vuelva conmigo?». A mí me dio cosa, pero dije: «Bueno, ‘ok'». Le escribí una carta, se llamaba Caterina, le escribí una carta a Caterina y le digo: «Ya que eres tan buena lectora, quiero decirte que tu novio se ha puesto en contacto conmigo, tu ex novio se ha puesto en contacto conmigo…». Ah, me contestó ella me dice: «No quiero saber nada de él, no me gusta nada. Es un tonto».

14:02

Bueno, ahora me invitan al matrimonio. Me dice Nicolás que ella volvió porque yo le había escrito la carta y porque leyó mis últimos dos libros, en que salen amores apasionados y qué sé yo. Ahora yo estoy aterrada porque imagínate que no resulta, que esto termina en divorcio, ahora va a ser culpa mía también. Pero ese es el poder de la lectura, el poder de los libros. Entonces, yo le diría a la gente, a los jóvenes, a todo el mundo, por lo menos traten de leer, y van a ver que una vez que uno se mete en una historia, no puede salir de ella y pasa a ser parte de tu realidad.

14:38
Belén Merino. Estamos hablando de lectura y me gustaría hablar también de escritura, del arte de escribir, porque todos tus lectores sabemos que todos los días 8 de enero de cada año, sin excepción, te sientas a escribir una nueva novela. ¿Por qué lo haces?

14:56
Isabel Allende. Por disciplina. Por la misma razón que los deportistas entrenan, yo escribo. Escribo por disciplina muchas veces y yo te diría, el 90% acaba en la basura, y no importa, es el entrenamiento lo que sirve. Y si yo espero que llegue la inspiración del cielo como una musa voladora con velos, no va a pasar. Pero si me siento a escribir con paciencia, dentro de unos días, tal vez un par de semanas, la musa viene y la cosa empieza a rodar de a poquito, y me voy metiendo en la historia, y los personajes se convierten en seres reales y empiezan a hacer cosas que yo no tenía planeadas, que ni siquiera podía imaginar. Y ahí entro otra vez en el libro, pero si no le doy la oportunidad, si no me siento frente al ordenador con disciplina en un momento determinado no va a suceder. No va a pasar solo, ni por inspiración.

15:51
Belén Merino. Me gustaría pedirte que imaginásemos que al otro lado de la pantalla hay un niño o una niña que quiera ser escritor el día de mañana, que le guste escribir. ¿Qué consejos les darías?

16:05
Isabel Allende. Le diría que lea mucho, que lea lo que le gusta, que no lea lo que no le gusta, que si llega a la página 30 y está aburrido, lo deje porque hay millones de libros para leer. Leer, leer lo que a uno le gusta. Enamorarse de la lectura. Enamorarse, por lo tanto de la lengua. Hay, por supuesto, talleres de literatura, clases de literatura… pero lo más importante es hacerlo, lo más importante es escribir, es leer y escribir. Y una vez que escribas y tengas algo que tú crees que… Lo mejor que puedes hacer, entonces se lo muestras alguien, a una persona, no lo andes mostrando a todo el mundo porque se diluye, se pierde. Pero si tienes una persona, un lector o lectora con quien confrontar el texto, eso ayuda mucho. Y después busca a tus maestros, ¿como quién te gustaría escribir? Y ve como lo hacen. Examina ese texto: ¿cómo pasa de una frase a otra, de una idea a otra? ¿cómo llega a desarrollar la historia para que termine en alto, para que termine con algo que te deje sin aliento? Leer cuentos. Los cuentos son mucho más difíciles de escribir que las novelas, y en el cuento se nota mucho ese proceso de desarrollar una idea y terminar en alto.

17:30
Belén Merino. Isabel, tú desde tu fundación has promovido muchos programas de ayuda al desarrollo y siempre has sido una mujer con una gran conciencia social. Por eso me gustaría preguntarte algo tan básico como qué valor tiene para ti la educación.

17:46
Isabel Allende. Mira, yo tengo una fundación y la fundación trabaja empoderando mujeres y niños, pero sobre todo mujeres. Son generalmente gente de alto riesgo, que está en las zonas más violentas del mundo, gente que pasa por pobreza, por exilio, en campos de refugiados. La manera de salir de esa realidad, generalmente es la educación. Primero tienes que salvarlos de la violencia, pero luego es la educación. Si una mujer tiene educación, primero tiene menos hijos, los educa mejor, puede alimentarlos mejor, puede trabajar para mantenerlos y puede tener, por lo tanto, opciones, una vida más libre. En el caso de los varones, todavía es más evidente que en el mundo de hoy en que vivimos, sin educación no hay mucho que puedas hacer. Y además, una vez que le tomas el gusto, ¡qué rico saber! Antes la educación era sentarte en la escuela a oír a tu profesor o tu maestro. Esa era la educación. Hoy en día tienes una duda de cualquier cosa, yo menciono algo y veo que mis nietos lo buscan a ver si es verdad, o si menciono un lugar que no lo han oído nombrar nunca, lo buscan y ya lo ubican en el mapa. Toda esa información que antes no existía es parte de la educación que tenemos hoy. Así que cuando me dicen: «Bueno, la gente está cada vez menos educada», eso no es cierto. Está más educada y más gente está todavía mejor educada de lo que estábamos antes.

19:21
Belén Merino. Me hablabas, precisamente, de las mujeres y quería hablar contigo de feminismo. Porque siempre has sido una gran defensora de los derechos de las mujeres, a lo largo de toda tu vida, y también porque en los últimos años es un movimiento que está resurgiendo con fuerza. ¿Qué crees que queda por hacer en ese sentido?

19:40
Isabel Allende. Todo, querida Belén. Todo queda por hacer. Fíjate que hace muchos años, yo te diría hace 30 años atrás, mi hija Paula me dijo: «Mamá, no hables más de feminismo porque estaba totalmente pasado de moda. Se te nota la edad». Mira, ha pasado todo este tiempo y el tema no está pasado de moda y todavía falta muchísimo por hacer. Yo le dije entonces a Paula: «Tú eres una persona privilegiada, que has tenido educación, derecho a la salud, una madre feminista, una profesión. ¿Tú crees que ya lo has obtenido todo? Mira a tu alrededor y fíjate que hay un 80% de las mujeres en el mundo que no tienen ninguna de las cosas que tienes tú. Y mientras ellas, tus hermanas, no alcancen el mismo nivel que tienes tú, no se ha hecho nada». El fin del movimiento feminista es terminar con el patriarcado. Vivir en un mundo igualitario, donde la gerencia del mundo esté en manos de hombres y de mujeres por igual. Eso nos falta, pero muchísimo. Ese número crítico de mujeres en la distribución del poder. Falta mucho para que se obtenga. Estamos mucho más avanzados que cuando yo empecé, pero cuando yo empecé a hablar de feminismo a los 15 – 20 años, yo creía que en 10 años ya habríamos cambiado el mundo porque era una lucha tan justa. Bueno, no, no hemos cambiado el mundo, hemos avanzado.

21:06
Belén Merino. Supongo que, como sabes, Europa está haciendo ahora un esfuerzo muy grande por rescatar grandes figuras olvidadas, femeninas, de diferentes disciplinas: de la literatura, de la filosofía, de la pintura… ¿Qué opinas de esto? ¿Crees que puede servir de inspiración para las niñas, por ejemplo?

21:28
Isabel Allende. Me da un poco de pena que sea necesario hacer una campaña para rescatarlas, porque quiere decir que fueron silenciadas por siglos. El hecho de que exista un movimiento feminista, que exista el Día Internacional de la Mujer, significa que estamos tratando de rescatar lo que no hubo antes, y eso es una pena. Ojalá no tuviéramos necesidad de eso. Que hubiéramos alcanzado tal nivel en el que no tuviéramos que hablar de esto. Pero ya que estamos tan atrasados, este rescate es fundamental, es muy importante. Sobre todo para las niñas, para que tengan modelos a emular. Mira, cuando yo era chica los escritores que yo había oído hablar eran todos hombres. Todos los del boom eran hombres y generalmente con bigote. Entonces no había modelos. Había la sensación de que por ser mujer una estaba limitada. Eso ya, por lo menos aquí en Europa, en los países desarrollados, no existe. Pero anda a meterte en otras partes de África, de Asia, donde todavía a una niña de 12 años la casan sin preguntarle y a los 14 ya tiene el primer hijo. Hay mucho que hacer, mucho.

22:40
Belén Merino. Isabel, para terminar, me gustaría pedirte un ejercicio de imaginación. Si pudieras ver el mundo dentro de 100 o 200 años, ¿cómo te gustaría que fuera?

22:51
Isabel Allende. Me gustaría que fuera un mundo en que no hubiera diferencia de género, que hombres y mujeres tuviéramos la misma participación en el manejo del mundo, un mundo con más compasión, con equidad, con empatía, con un respeto tremendo por la naturaleza en todas sus formas y por los seres humanos, unos por otros. Que no haya, no haya distancia y separación, sino unidad. Y una visión de que este planeta es como un barco en que vamos todos. Y que tenemos que remar juntos, porque si unos reman para un lado y otro para otro, se va a voltear.

23:36
Belén Merino. Pues muchísimas gracias Isabel.

23:38
Isabel Allende. Gracias a ti, Belén.

23:39
Belén Merino. Ha sido un auténtico placer estar aquí contigo. Gracias.

23:40
Isabel Allende. Gracias.