Cuando lo que se aprende en la escuela mejora tu barrio

Juan de Vicente Abad

· Orientador y profesor

Juan de Vicente Abad es orientador y profesor en el Instituto público IES Miguel Catalán de Coslada, Madrid. Ganador del Premio al Docente más Innovador de España en el Certamen D+I (2016), Juan de Vicente es uno de los grandes referentes en la aplicación de la metodología educativa conocida como Aprendizaje y Servicio Solidario (APS) y es además experto en resolución de conflictos, convivencia escolar e interculturalidad. El Aprendizaje Servicio permite conectar los conocimientos aprendidos en el aula con la prestación de servicios solidarios para mejorar la comunidad y el entorno más próximo: la ciudad, sus barrios, etcétera. Algunos ejemplos son la organización en las escuelas de un maratón solidario para fomentar la donación de sangre que además sirva para explicar el sistema cardiovascular, la creación de huertos urbanos comunitarios para explicar fundamentos de Ciencias Naturales o proyectos intergeneracionales con personas mayores, entre otros. “En el Aprendizaje Servicio los alumnos aprenden unos de otros. Es una acción reflexiva, una actividad que tiene repercusión en la sociedad y que implica al entorno más cercano, como las instituciones y colectivos de la localidad”, explica el orientador. El Aprendizaje Servicio motiva a los jóvenes, aporta sentido a las asignaturas que se imparten en aula y les convierte en agentes de cambio social.


Creando oportunidades

Juan de Vicente Abad

Juan de Vicente Abad es orientador y profesor en el Instituto público IES Miguel Catalán de Coslada, Madrid. Ganador del Premio al Docente más Innovador de España en el Certamen D+I (2016), Juan de Vicente es uno de los grandes referentes en la aplicación de la metodología educativa conocida como Aprendizaje y Servicio Solidario (APS) y es además experto en resolución de conflictos, convivencia escolar e interculturalidad. El Aprendizaje Servicio permite conectar los conocimientos aprendidos en el aula con la prestación de servicios solidarios para mejorar la comunidad y el entorno más próximo: la ciudad, sus barrios, etcétera. Algunos ejemplos son la organización en las escuelas de un maratón solidario para fomentar la donación de sangre que además sirva para explicar el sistema cardiovascular, la creación de huertos urbanos comunitarios para explicar fundamentos de Ciencias Naturales o proyectos intergeneracionales con personas mayores, entre otros. “En el Aprendizaje Servicio los alumnos aprenden unos de otros. Es una acción reflexiva, una actividad que tiene repercusión en la sociedad y que implica al entorno más cercano, como las instituciones y colectivos de la localidad”, explica el orientador. El Aprendizaje Servicio motiva a los jóvenes, aporta sentido a las asignaturas que se imparten en aula y les convierte en agentes de cambio social.


Creando Oportunidades

Transcripción

00:22
Juan de Vicente Abad. Me llamo Juan de Vicente Abad. Soy orientador en un instituto público y mi trabajo consiste en acompañar a gente. Acompañar a adolescentes. La verdad es que me fascina la adolescencia. Y creo que es una época fascinante en que los chicos y las chicas empiezan a tener un relato sobre sí mismos, a conocer más sus puntos fuertes y débiles, a tener una identidad más fuerte. Y esa identidad la consiguen en contacto con otras personas. Empiezan a conocer con profundidad más el mundo que les rodea, y es una época en que empiezas a proyectarte hacia el futuro. Te imaginas como persona y tienes incluso, cuando acabas la época del instituto, que elegir. Elegir hacer cosas que van a ayudarte a definir un camino en la vida. De modo que es una época, para mí, maravillosa. Y para mí es un lujo poder acompañar.

01:13

No soy muy futbolero, pero viendo una final de la Copa de Europa que jugaba el Liverpool hace muchos años, me encantó el himno del Liverpool. El himno del Liverpool decía “You will never walk alone”, que es como: “Nunca caminarás solo”. De eso va mi trabajo y de eso va la educación: que ningún niño ni ninguna niña camine solo.

01:36

Hoy vamos a hablar de ciudades, vamos a hablar de innovación, vamos a hablar de aprendizaje, vamos a hablar de valores, vamos a hablar de problemas sociales, vamos a hablar de inclusión. De muchos elementos, muchas palabras que tienen un denominador común: el concepto de aprendizaje-servicio. Yo conocí el aprendizaje-servicio gracias a mis alumnas y a mis alumnos, que en un momento dado estaban muy acostumbrados en el instituto a participar. Es un alumnado que participa, por ejemplo, resolviendo conflictos. Cuando hay un problema, tenemos personas, que son niños, que son niñas, que tienen estrategias para resolver conflictos. Participan también observando la calidad de la convivencia y tienen un papel muy importante. Participan en muchas cosas y están muy acostumbrados a tomar la iniciativa. Y ellos son el centro de muchos procesos de aprendizaje que hacemos ahí. De modo que llegaban al bachillerato y decían: “Bueno, queremos seguir participando”. Y lo primero que nos vino a la cabeza fue ofrecerles voluntariado. Que hicieran voluntariado fuera del horario escolar, por la tarde. Si querían practicar esos valores que habían aprendido en el instituto, podían ejercitarlos metiéndose en una asociación, yendo al hospital, por ejemplo, para pasar por las habitaciones…

02:57

De modo que recuerdo, en esa visita al hospital acompañando a niños y niñas que habían empezado a hacer voluntariado, que hablando con parte del equipo, alguien nos cuenta, una persona del equipo dice: “He leído un artículo muy interesante de un profe en California que está trabajando con sus alumnos la desertización. Han trabajado un montón en clase sobre cómo las dunas van avanzando y van comiéndose toda la vegetación, y han ido luego al sitio cerca de su cole donde hay una duna, y han colocado unas estacas para evitar que la duna avance. De modo que estaban vinculando todos los aprendizajes que habían hecho en la clase con una acción que iba a tener un impacto en el medio ambiente, que era sujetar una duna para evitar que eso se produjera”. Y fue algo como: “¡Guau! ¡Qué descubrimiento! ¿Por qué no hacemos esto? ¿Por qué no juntamos lo que ya tenemos de valores, de participación, con el aprendizaje de las materias?”. Ya no teníamos que elegir entre trabajar con los chicos valores y luego la excelencia académica. Ya podíamos juntarlo todo en algo único, que era un proyecto de aprendizaje-servicio.

04:20

De modo que en ese momento nos fascinamos, pero no teníamos ni idea de lo que íbamos a descubrir y cómo nos iba a transformar el aprendizaje-servicio a nosotros, a nuestro centro, e incluso a nuestro municipio. Aquí, en este público que estáis hoy acompañándonos, tenemos representantes de todos los elementos que participan en un proyecto de este tipo. Tenemos alumnado, tenemos la parte más importante, la gente que tiene que aprender y que va al instituto a aprender. Tenemos profesorado, una parte fundamental también del proyecto. Tenemos técnicos del Ayuntamiento. Tenemos mayores, porque algunos de los proyectos se realizan con personas mayores de la localidad. Tenemos también representantes de la Universidad. Tenemos mamás y papás también cuyos hijos participan en nuestros proyectos y que ellos también van a tener cosas para decirnos. De modo que entre todos vamos a hacer una charla participativa. Vamos a ir planteando cada uno preguntas, su experiencia. Yo iré también contando diferentes experiencias. E iremos hablando de aprendizaje-servicio. Así que os animo y empezamos.

05:39
Esther. Hola, Juan, yo me llamo Esther, y soy una alumna de segundo de la ESO de un instituto público. Y aunque yo no tengo mucha experiencia en esto del aprendizaje-servicio, pues me interesa mucho lo que acabas de contar. Y tenía una duda sobre cómo la escuela puede ayudar a mejorar los barrios y ciudades, y si me podrías poner un par de ejemplos.

06:07
Juan de Vicente Abad. Bueno, quizá no tengas práctica, pero creo que has entendido muy bien que esta manera de trabajar sirve para que tenga un impacto. Esa parte la has entendido muy bien. El aprendizaje-servicio, utilizamos esa expresión, es un método de enseñanza-aprendizaje que une dentro de un mismo proyecto dos elementos: los aprendizajes que hacemos en el aula en las diferentes asignaturas con la realización de un servicio a la comunidad. Un servicio que responde a necesidades sociales o a conculcación de derechos. Porque a veces no se cumplen esos derechos sociales. Y lo interesante no es solo que tiene aprendizajes y tiene un impacto, una acción sobre la comunidad, sino que gracias a que hay una acción sobre la comunidad, a que hay un servicio, los aprendizajes se hacen vivos, se hacen funcionales, sirven para algo, salen del libro, salen de la pantalla del ordenador y cobran sentido. ¿Por qué cobran sentido? Porque sirven para transformar una situación. Y gracias a que tenemos aprendizajes, los servicios se hacen con un gran sentido y con una gran reflexión. No es simplemente acción. De modo que combinan estas dos cosas: Lo que trabajamos en el aula lo podemos vincular y podemos hacer que sirva para algo. Y nosotros entender cuando estudiamos que lo que estamos trabajando tiene una utilidad práctica. Pero no porque nos lo diga el profe, sino porque nosotros vamos a impactar sobre ese ambiente y vamos a hacer algo. Te pongo un ejemplo, Esther. Un típico aprendizaje-servicio es un maratón. Que unas niñas o unos niños de tercero de la ESO organicen un maratón en su localidad. Un maratón de donación de sangre, no un maratón de correr. Un maratón de donación de sangre. Ellos y ellas, en sus clases, están trabajando en Biología, en tercero, el próximo año te tocará a ti, Esther, estudian los tejidos. Y uno de los tejidos es la sangre. Hay varios tejidos, pues la sangre es uno de ellos. Cuando estudias la sangre, si entiendes que ese estudio de la sangre va a servir para que la clase, tu clase, vaya a organizar un maratón en tu localidad, consiguiendo que gente de tu localidad mayor de 18 años vaya un día a donar sangre al hospital más cercano, entenderás mucho mejor para qué sirven esos contenidos en la asignatura.

08:48

Pero no solo en Biología vas a trabajar sobre la sangre. También vas a trabajar sobre donaciones y otros elementos que también están en el currículum. Y es más, no solo vas a trabajar sobre la asignatura de Biología. La profesora de Matemáticas va a trabajar también, por ejemplo, la parte de estadística y va a hacer que comprendas todos los conceptos que ella quiere trabajar sobre estadística aplicándolos a una base de datos donde están los donantes. Y en la clase vais a poder hacer una gráfica donde se vea cuántos donantes hay en tu localidad, cuántos son hombres, cuántos son mujeres, qué meses se dona más, qué procedencia tienen los donantes, diferentes características que tú quieras trabajar, que en clase queráis trabajar. Y vas a entender muchísimo mejor la estadística, porque va a servir para luego difundirlo y hacer, por ejemplo, una exposición donde se vean esos datos de tu localidad. Pero es que a lo mejor el profesor de Valores va a trabajar también, en la asignatura de Valores o en Religión, sobre temas como qué sentido tiene la donación. No sé si sabes que en diferentes países hay diferentes legislaciones. ¿Por qué en nuestro país, cuando donas, no se da nada a cambio? ¿Es interesante? Y el profesor va a ayudar a que en la clase se cree un debate para ver si las donaciones tienen que ser gratuitas o no. O, por ejemplo, para ver si tiene sentido que la donación no sea dirigida. Si tu padre, por ejemplo, tiene una operación, tú no puedes donarle sangre a tu padre directamente. Lo que sí se hace en España es que esa donación va a un banco de sangre, y desde ahí se distribuye en función de las necesidades. Cosa que cambia, por ejemplo, cuando es una donación de órganos. Un órgano sí que va dirigido, la sangre no. ¿Qué sentido tiene eso? Y en la clase podemos darle sentido y ver qué valores hay detrás de una legislación. Pero también podríamos decir, y crear un debate en la clase de Valores, por ejemplo, sobre si es interesante que se pague una cierta cantidad a personas que donan órganos para evitar un comercio ilegal de órganos que hay en el mundo. Y vamos a hablar que hay países donde se comercia con órganos.

“El Aprendizaje Servicio transforma la sociedad”

El Aprendizaje Servicio es un método de enseñanza que conecta los aprendizajes del aula con servicios para mejorar la comunidad

Juan de Vicente Abad

10:59

O si quieres nos vamos ya a algo que está muy de moda que es la donación de bebés. Una cosa que se llama la “gestación subrogada”. Y podemos hablar de muchísimas cosas y de los valores que hay detrás. Y eso lo vas a trabajar en la clase de Valores. Porque el profe de Valores quiere que se trabaje eso. Y tú lo vas a entender mucho mejor, porque tú estás en un proceso de hacer una actividad que va a tener un impacto en la sociedad, y vas a conseguir que haya más sangre en la localidad. Y vas a conseguir que mucha gente de Coslada, en este caso, mucha gente de tu municipio se sume y done sangre. ¿Entiendes?

11:38

Pero hay muchísimos proyectos. Recuerdo un colegio en Andalucía que descubrieron que tenía un problema de obesidad la población. Los niños eran un poco obesos. Y plantearon en el colegio que tenían que trabajar sobre la salud. Y dijeron: “¿Cómo podemos trabajar la salud?”. Y vieron que cerca de su colegio había un espacio que no estaba urbanizado, y le propusieron a su Ayuntamiento hacer un circuito saludable en ese espacio. Trabajaron en las asignaturas de Matemáticas, Lengua, Ciencias… Todo relacionado con la salud. Y construyeron los niños, con la ayuda de su municipio, un espacio biosaludable. Con unos itinerarios, con una ruta para poder hacer ejercicios, utilizaron códigos QR para que la gente supiera y pudiera tener más información enfocando su móvil a estos códigos… Eso es un proyecto de aprendizaje-servicio. Es vincular lo que yo hago en el cole con la acción para mejorar una situación. Porque hemos detectado una situación que consideramos importante mejorar, porque no se cubre una necesidad social o porque hay algo básico que no tenemos. No tenemos sangre, o tenemos un problema porque tenemos perros abandonados y queremos cuidar los animales. Pues podemos estudiar en las asignaturas cosas relacionadas, que ya están en el currículum, no nos inventamos aprendizajes nuevos. Los aprendizajes están ahí, pero vamos a hacerlos vivos. Y vamos a hacer de esos aprendizajes que tengan esa funcionalidad y que podamos hacer una acción que va a transformar. A veces, el aprendizaje-servicio se conoce como “aprender para transformar”. Porque incide y transforma situaciones. Puede ser en tu entorno más cercano o puede ser algo más lejano. No tiene por qué ser en tu comunidad. Un proyecto donde trabajes la solidaridad con los refugiados o trabajes para conocer la diversidad o las injusticias que hay en el mundo. Se puede trabajar perfectamente desde las aulas, desde las diferentes asignaturas, y después vas a tener una acción que va a tener un impacto en un entorno más lejano. Son ejemplos de proyectos que se están haciendo, que funcionan de manera excepcional y que nos ayudan a aprender mejor y a ser ciudadanos más conscientes, más respetuosos y más transformadores de nuestro entorno.

14:07
Juani. Hola, Juan, me llamo Juani.

Juan de Vicente Abad. ¡Como yo!

Juani. Sí. Y pertenezco al programa de mayores de mi municipio. He participado en algunos de estos programas de aprendizaje-servicio y me gustaría saber cómo realizas este programa.

Juan de Vicente Abad. Lo primero, Juana, es la idea. ¿Cómo surgen las ideas para hacer un proyecto de aprendizaje-servicio? Pues te tengo que decir que surgen de maneras muy diversas. A veces surgen de profesores que dicen: “Yo, en mi asignatura, creo que podría aprovechar esto que tengo en el currículum para trabajar algo, porque me interesa trabajar algo relacionado con la ciencia. Y yo soy profe de Física y creo que podría trabajar esto”. Y le surge una idea y lo plantea. A veces son los propios alumnos. En nuestro municipio, tenemos dos programas de aprendizaje-servicio con animales porque los alumnos, porque las alumnas, nos dijeron: “Queremos trabajar con animales. Vamos a pensar qué proyecto podríamos hacer, vinculándolo con nuestras materias, pero orientado hacia los animales”. De modo que… A veces surge de las propias entidades, de la propia institución municipal, puede surgir de diferentes sitios. De modo que de ahí surgen las ideas.

15:31

Antes de deciros qué viene en segundo lugar, vamos a hacer un juego. ¿Sí? ¿Os propongo un juego? ¿Os animáis? Muy bien. El juego consiste en lo siguiente. Esperad a que lo haga yo y luego ya vais haciendo. Os voy a pedir que estiréis vuestro brazo no dominante. Si sois diestros, el brazo izquierdo. Pero no del todo, sino… Y si queréis, esperad a que yo acabe las instrucciones para hacerlo. No así, sino un poquito menos. ¿Vale? Os voy a pedir que guiñéis un ojo. ¿Sí? Y os pediré que vayáis con este dedo hasta donde creáis… En paralelo por aquí, hasta donde creáis que habéis llegado a la altura. Cuando creáis que habéis llegado… Mantenéis el ojo así. No, así. Cuando creáis que habéis llegado a la altura, giráis, e intentáis tocarlo. Os reto a hacer eso. Adelante, todos juntos.

16:29

Vais en paralelo desde aquí, como lanzando el dedo desde tu pecho. Y cuando creas, tocas. Bien. Y ahora lo vamos a intentar una única vez con los dos ojos abiertos. Vamos. Perdón. Con los dos ojos abiertos y tocamos. ¿Diferencias? ¿Sale mejor con los dos ojos abiertos? ¿Sabéis por qué? Pues sale mejor con los dos ojos abiertos porque nosotros detectamos profundidad porque tenemos visión binocular. Binocular significa “dos ojos”. La visión monocular no me permite detectar profundidad. Bueno, tenemos truquillos, ¿eh? Con un solo ojo tenemos truquillos. Por ejemplo, sabéis que la silla está más lejos de vosotros que yo porque la tapo. Se llama “interposición”. Es un truquillo. O sabemos que algo está más lejos porque está más oscuro, y lo de cerca está más claro. Hay truquillos. Pero para detectar bien la profundidad necesitamos los dos ojos. Y eso pasa cuando en los proyectos trabajamos con mucha gente, muchos agentes. Los proyectos de aprendizaje-servicio se conjugan en primera persona del plural, en equipo. No se mete ningún profesor o profesora en un proyecto sola, solo, sino que te metes con otros agentes. Porque así podemos profundizar más. Porque así podemos tomar mucha más conciencia de lo que queremos trabajar.

18:05

¿Y con quién trabajamos? El punto dos, Juani, es el equipo. Pues cada proyecto tiene un equipo diferente. A lo mejor si organizas el maratón, necesitas un centro de transfusión, un hospital, un colegio, varios institutos, a los técnicos municipales… En todos necesitamos a los alumnos. Alguien tiene que aprender. En todos necesitamos a los profes, a las profesoras, porque ellas van a trabajar la parte de los aprendizajes. En todos necesitamos a gente del Ayuntamiento que hace de conexión, de mediación entre los centros educativos y las entidades. Ellos son los que mejor conocen las entidades. Yo nunca recomendaría a nadie que se quiera meter en aprendizaje-servicio a trabajar sin la colaboración de una entidad local. Porque si tienes que hacer tu trabajo como enseñante, y además buscar los contactos con las entidades, coordinar los servicios y tal… No, para eso nos distribuimos roles. El ApS, el punto dos: se hace el equipo, se forma el equipo. Punto tres: se diseña un proyecto. Se piensa cómo lo vamos a hacer. Y eso es muy interesante porque no solo diseñamos los proyectos las personas adultas que estamos ahí, sino que es un elemento clave para que funcione el aprendizaje-servicio la participación del alumnado. Y queremos que ellos decidan cómo se llama el proyecto, y cómo vamos a conseguir ese objetivo. Hay proyectos que no funcionan porque no cuentan con los alumnos. Tienen a los alumnos como receptores pasivos de los proyectos. No, no, los proyectos se construyen con el alumnado desde el principio, porque es un elemento que también motiva mucho. Te dan muchas más ganas de participar si lo sientes como propio. La siguiente fase es: vayamos a los aprendizajes. ¿Qué tenemos que aprender? Me tengo que preparar para hacer bien las cosas, tengo que investigar sobre el tema que quiero trabajar. Esa parte de los aprendizajes se hace en las asignaturas, y a veces fuera, con otras personas que también ayudan a los chicos y chicas a formarse sobre esto. Después tenemos la parte de servicio. Vamos a hacer ese impacto sobre el entorno. Y ahí puede haber servicios que duren muy poquito, puede haber servicios que tengan una duración. Hay proyectos que exigen un compromiso semanal donde los chicos y las chicas van de forma periódica todos los martes por la tarde a tal asociación… La Asociación de Familiares de Alzhéimer para acompañarles y trabajar con ellos. Y se extiende a lo largo del año. Y hay otros proyectos que tienen un compromiso mucho más pequeñito y sencillo.

20:40

¿Después qué va? Pues después de hacer el servicio, evaluamos y también pensamos cómo han ido las cosas. ¿Y quién evalúa? Pues todo el mundo. Igual que diseñan el proyecto todos los que participan, evalúan todas las personas que participan en el proyecto. Tienen mucho que decir. Y nosotros aprendemos mucho de cómo los alumnos han vivido las cosas. Ellos escriben unos informes y escriben unas reflexiones. Y aportan en su portfolio qué evidencias de aprendizaje tienen, qué piensan que les ha aportado… En fin, evaluamos. Y luego, Juani, solemos hacer una difusión. Nos gusta… Puede ser ya desde el principio. A veces se crean equipos de prensa entre los alumnos para difundir, para hacer el making of de todo el proceso, y a veces es al final. Porque nos interesa que se sepa que queremos transformar una situación o la estamos transformando. Aprendizaje-servicio no son proyectos que se quedan de cara a las personas que participamos, queremos que se sepa. ¿Y al final sabéis lo que hacemos? Una fiesta. Hacemos una fiesta porque lo que nos interesa es celebrar que hemos aprendido transformando. Y eso es motivo para celebrar. Así que, Juani, esas son las etapas con las que desarrollamos el proyecto.

21:53
Ángel. Hola, Juan. Mi nombre es Ángel. Quería comentarte que he participado en algún proyecto en un instituto. Soy abuelo de nueve nietos. Actualmente pienso que en la educación, los abuelos tenemos más importancia en la educación de los nietos que hace unos años. Y tú, como profesor, quería preguntarte: ¿Qué papel desempeñamos nosotros actualmente en la educación de nuestros nietos?

“El Aprendizaje Servicio transforma la sociedad”

Los proyectos de Aprendizaje servicio son útiles porque nos ayudan a comprender mejor el mundo, a detectar dónde están los problemas y llevar a la acción las reflexiones que hacemos

Juan de Vicente Abad

Juan de Vicente Abad. Pues, Ángel, enhorabuena por tener nueve nietos, por sentirte orgulloso de ellos. Y coincido plenamente contigo. Yo creo que los mayores, los abuelos y abuelas, tenéis un papel imprescindible. Lo que transmitís en la relación que tenéis con vuestros nietos, con vuestras nietas, lo que transmitís al alumnado con el que trabajáis en este tipo de proyectos, es algo que llega mucho. Oímos muchísimo que los chicos se sienten felices estando con vosotros. Yo creo que hay una conexión, que vosotros hacéis algo ahí, porque tenéis una conexión mágica. A ellos les encanta, les recordáis mucho a sus propios abuelos cuando trabajáis en los proyectos, les encanta estar con vosotros. Y a vosotros entiendo que también os encanta estar con ellos. Lo primero que creo que transmiten es afecto. Por cierto, hace poco leí una experiencia en Estados Unidos donde ponían en el mismo edificio una escuela infantil y un centro de mayores, y hacían muchísimas actividades juntos. Porque aportaba bienestar. Eso de que un abuelo se siente, sin prisas, y pueda leerle un cuento a una niña, a un niño, eso no tiene precio.

23:39

Pero también aportáis otro tema. Aportáis hacer comunidad, algo más social. En los proyectos… Nos interesan muchísimo los proyectos intergeneracionales, porque tejen redes en la comunidad. Tejen vínculos. Los jóvenes se ven con jóvenes. Se van al parque con jóvenes, salen los fines de semana con jóvenes. Pero cuando trabajamos juntos, cuando os veis en la calle, muchas veces nos han dicho las chicas y chicos: “Me he encontrado con tal mayor de este proyecto, y me ha enseñado fotos de su familia, me ha presentado a su mujer, y me ha presentado a sus nietos que iban por ahí con ellos. Y nos hemos hecho un grupo de WhatsApp”. Eso es tejer comunidad y eso tiene un valor incalculable. Y en tercer lugar, aportáis… Quizá te suene mal, pero sois un recurso pedagógico de primer orden. ¿Suena raro? ¿Te suena raro, Ángel? Recurso pedagógico. Qué cosa, un abuelo “recurso pedagógico”. Lo que quiero decir es que cuando vosotros venís a contarnos vuestra vida, cómo vivisteis la Transición española, o cómo vivisteis la posguerra, o qué comíais cuando erais jóvenes, podemos tener un recurso vivo. Lo que más valoran los alumnos y las alumnas es tener recursos vivos. No hay ni punto de comparación con cualquier libro que te lo cuente, con cualquier conexión que haga en Internet para conectarme a cualquier fuente documental. No hay color. Lo que más nos gusta en las escuelas son los recursos vivos, y sois recursos vivos. Y vosotros podéis hablarnos de cosas que no hemos conocido. Y esos niños y esas niñas van a aprender como nadie con lo que vosotros aportáis contando vuestro testimonio. Cómo os relacionabais entre vosotras, entre vosotros. Tenemos cuatro proyectos actualmente intergeneracionales. Hay un proyecto de memoria histórica, que llamamos, donde vosotros nos contáis cómo vivíais en un período histórico. Y cada año lo centramos en un tema: ¿Qué música escuchabais? Si este año trabajamos la música. O cómo os alimentabais. Y entonces comparamos la alimentación de antes y ahora. Utilizamos Biología, la asignatura también de Lengua, la asignatura de Historia… Y vamos aprendiendo a través también de vuestra experiencia.

26:02

Tenemos otro proyecto donde los niños acompañan a personas con alzhéimer. Van a la Asociación de Familiares de Alzhéimer. Entonces, tienen contacto con mayores que han tenido o tienen un problema degenerativo cerebral. Tenemos otro proyecto de huerto intergeneracional, donde nos enseñáis técnicas que desconocemos absolutamente. Cómo se planta, cuándo se planta, cómo se hace un semillero, cómo se trabaja la tierra. Y nos enseñáis a utilizar las herramientas. Y para nosotros, eso tiene un valor incalculable. Claro que hay videotutoriales de cómo… Seguro, yo no los he visto. …cómo manejar una azada. Pero eso no tiene ningún interés comparado con lo que vosotros aportáis. A nosotros nos servís de un valor incalculable.

26:49
Raúl. Hola, Juan, me llamo Raúl. Soy fundamentalmente padre. Y te estoy oyendo hablar acerca de proyectos sociales relacionados con la educación. ¿Qué beneficios crees que pueden aportar en cuanto al aprendizaje y al devenir de nuestros hijos?

Juan de Vicente Abad. En la educación tenemos el reto de que todas las alumnas y todos los alumnos, no el 80%, el 70% que suele obtener los títulos y promocionar, sino que todo el mundo aprenda. Y aprenda lo máximo posible. Y que, además, fíjate si es difícil el reto para la educación, cuando salga de ahí, siga con ganas de aprender. ¿Por qué el aprendizaje-servicio es una solución para ese reto? Insisto, no es la única solución, pero tiene elementos muy importantes. Primero, el aprendizaje-servicio nos plantea: Vamos a trabajar todos juntos en proyectos, en equipo, en grupos heterogéneos, y vamos a trabajar de manera que unos van a tirar de otros. Y vamos a poder conseguir que más niños se incorporen. Pero es que, además, un elemento que hace que más niños se incorporen no solo es ese trabajo en equipo, sino que van a comprender mucho mejor para qué estudian, para qué están trabajando en la clase lo que están abordando. De modo que tiene un elemento motivacional que te da más ganas de incorporarte. Nosotros hemos descubierto que la motivación, cuando trabajas en estos proyectos, aumenta. Y gente que en clase, fuera de esos proyectos, no tiene ningún interés, se engancha y se motiva. En segundo lugar, ¿qué aprenden? Hay un señor que se llama Jacques Delors que escribió un informe para la UNESCO que se llama La educación esconde un tesoro. Y él decía: “¿Qué hay que aprender en las escuelas?”. Y dice: “Hay que aprender a conocer”. Tenemos que conocer, tenemos que saber los conocimientos, las cosas que utilizamos en las clases. Tenemos que aprender a hacer. A hacer cosas. Tenemos que aprender a convivir y tenemos que aprender a ser. Los proyectos de aprendizaje-servicio trabajan las cuatro cosas. Si no trabajas en proyectos, es muy difícil que trabajes el aprender a ser. Con “aprender a ser” me refiero a aprender a ser autónomo, a aprender a ser responsable con un compromiso que adquieres con un servicio, con una entidad, aprender a autorregularte, aprender a saber hacia dónde quieres, vas a aprender a convivir porque vas a trabajar en equipo, porque vas a resolver conflictos, problemas que surgen en la acción que vas a llevar. Si no hay acción, no tienes esa oportunidad. Y vas a aprender a hacer, porque nos interesa mucho la acción reflexiva. Pero la acción en el sentido de que puedes demostrar que has aprendido algo.

29:38

¿Y cuáles son los resultados? Hay muchas investigaciones. Nuestra experiencia nos dice que aprenden mejor, que podemos hacer que más gente aprenda, y que podemos hacer que aprendan muchas más cosas. Esa es nuestra experiencia. Pero hay amplia bibliografía. En la Universidad de Kentucky, por ejemplo, un profesor que se llama Warren hizo un metaanálisis de estudios. Dijo: “Voy a coger todos los estudios sobre si el aprendizaje-servicio mejora y voy a hacer un estudio de esos estudios”. Y concluyó que los proyectos de aprendizaje-servicio hacen que los alumnos saquen mejores notas. Bueno, yo os he contado lo que nos aportáis los mayores a la gente que estamos en los centros educativos: a los alumnos, a las alumnas, a toda la comunidad educativa. Pero sí que me gustaría saber qué os aportamos nosotros. ¿Qué os aporta participar en proyectos de aprendizaje-servicio? ¿Qué os aporta ese contacto? ¿Alguien se anima? Adelante.

30:39
Teresa. Hola. Me llamo Teresa.

Juan de Vicente Abad. Hola, Teresa.

Teresa. Pertenezco al centro de mayores de mi municipio. Y allí, pues estaba en un taller de géneros literarios. Fueron las coordinadoras a preguntar si queríamos participar en algún ApS. Yo digo: “¿Qué es eso?”. Participé primeramente en memoria histórica, en historia de la Transición, y en lo del… A ver, el Museo Arqueológico también. Ahora estoy también en otro de este año, o sea que ya…

Juan de Vicente Abad. ¡No paras!

Teresa. A mí me ha aportado mucha experiencia y muchos conocimientos que no tenía. Porque en mis tiempos no podía aprender lo que están aprendiendo ellos ahora. Entonces, yo he aprendido de ellos muchísimo. Mucho, mucho. También he aprendido que los jóvenes no son como mucha gente piensa. Que si son tal, cual… Son extraordinarios. Muy bien, yo he aprendido muchísimo de ellos, la verdad. Mucho, mucho.

31:42
Juan de Vicente. Te ha servido para cambiar tu idea de los jóvenes.

Teresa. No es que yo piense mal de ellos pero, en general, la gente cree que los jóvenes no están muy concienciados con las cosas de estudios y eso. Y es al contrario. Es que yo me admiro de ellos muchísimo. Mucho, mucho. Y quiero seguir participando.

Juan de Vicente Abad. Genial. Muchísimas gracias. Me parecen unos aprendizajes muy valiosos los que has hecho.

Teresa. Gracias.

Juan de Vicente. ¿Otra persona? Perfecto.

32:08
Carmen. Hola, soy Carmen. Al igual que Teresa, vinieron a decirnos que si nos apuntábamos a lo de los ApS. En principio, ni idea de qué era eso. A mí me ha resultado gratificante. He aprendido, he refrescado algunos conocimientos que tenía yo de hace mil años, y otros han sido nuevos. Creo que es una manera preciosa de que los chavales aprendan y nosotros aprendamos. De los que hice el año pasado, me quedó grabado uno muy fuerte. El de intergeneración sobre la violencia de género.

Juan de Vicente Abad. ¿En qué consistía este proyecto?

Carmen. Era ver cómo vivían las mujeres en nuestra juventud, con relación al hombre. Luego había una segunda generación, que es como si dijéramos los padres de los niños del instituto. Que era totalmente diferente. Y luego los niños, y sobre todo las niñas del instituto. Pero la primera entrevista me dolió un poco. Porque hay niñas que todavía no… Digo “niñas” porque fueron ellas las que dijeron: “Es que a mí todavía mi chico me dice que no me ponga, que no me…”. Me llevé un disgusto. Yo creí que eso ya estaba superado.

Juan de Vicente Abad. Sí.

Carmen. Y a mí eso me dolió mucho.

Juan de Vicente Abad. ¿Y crees que este proyecto les ayudó a ellas también a pensar y a cambiar su manera de…?

Carmen. Sí. Por supuesto que sí. Por lo menos las niñas que participaron nos dieron las gracias, no por nuestra aportación, sino por hacerles ver que no, que aquí no hay chicos-chicas, que hay personas, y que nadie tiene que estar sobre nadie.

33:54
Juan de Vicente Abad. Coincidís las dos en que los proyectos de aprendizaje-servicio son útiles para ambas partes. Y que nos ayudan a comprender mejor el mundo y a tener un papel mucho más activo y mucho más transformador porque nos ayuda a detectar dónde están los problemas. Eso es llevar a acción las reflexiones que hacemos. Y eso es de lo que estamos hablando hoy. Muchísimas gracias por vuestra aportación.

Juanjo. Hola, Juan. Yo soy Juanjo Carracedo, soy profesor en un instituto de secundaria. Y llevo varios años haciendo aprendizaje-servicio, trabajando en proyectos. Pero también veo un cierto riesgo en esto de la innovación, en que al final acabemos cambiando por cambiar las cosas, ¿no? Entonces, me gustaría preguntarte: ¿Tú crees que el aprendizaje-servicio concretamente, este enfoque, tiene la suficiente fundamentación, está consolidado como para ser algo que quede en el sistema educativo o es una moda pasajera más?

34:54
Juan de Vicente Abad. Me interesa mucho tu pregunta, Juanjo, porque es verdad, creo que estamos viviendo muchas innovaciones. Y yo creo que la innovación tiene que estar al servicio de algo. No creo en que innovar tenga sentido en sí mismo. Innovamos para tener, por ejemplo, una escuela más inclusiva, donde quepan todos y todas. Donde cada niño pueda tener la mejor respuesta para aprender. Y eso es una innovación orientada hacia un objetivo. El aprendizaje-servicio es algo bastante experimentado y algo bastante sólido. Os voy a plantear que os imaginéis el aprendizaje-servicio como un árbol. En las raíces, que son profundas, tenemos a pedagogos de finales del XIX, como John Dewey, que dice: “La gente aprende a través de la acción. Los niños y las niñas aprenden actuando”. O en el otro extremo del planeta, la escuela rusa, que dice Makarenko: “Se aprende a través de la experiencia”. Más recientemente, otro ruso que se llamaba Leontiev decía: “Los niños crecen y tienen una actividad, y en esa actividad relacionada con el mundo es como aprenden”. De modo que en las raíces tenemos unos pedagogos que ya han visto que como se aprende es en acción, a través de la experiencia, desarrollando actividad. Esas son las raíces del aprendizaje-servicio. ¿En el tronco qué tenemos? En el tronco tenemos, en primer lugar, una visión de los aprendizajes como funcionales. Los aprendizajes sirven para algo, y sirven para actuar. Pero fijaros, el aprendizaje-servicio plantea que sea una acción reflexiva. No caigamos en la acción, no confundamos actuar sin más. En ese tronco, si os imagináis los círculos, los anillos concéntricos, tenemos otro que son las competencias. ¿Cómo sabemos que alguien aprende algo? Cuando cambia su manera de actuar sobre el mundo. Cuando cambia su manera de pensar sobre el mundo o cuando cambia su manera de sentir. Si conseguimos ese cambio, sabemos que la persona ha aprendido algo. Las competencias sujetan… El aprendizaje por competencias sujeta el desarrollo de los proyectos y sujeta el aprendizaje-servicio.

37:17

Más adentro tenemos otra teoría del aprendizaje que le da fundamento a esto que hacemos, que en inglés se llama connected learning. Pero es el “aprendizaje conectado”, que dice que no solo aprendemos en la escuela, que aprendemos en contacto con los mayores que no están en la escuela, que aprendemos cuando vamos a un hospital porque estamos en contacto con un entorno. Los aprendizajes no solo se producen en la escuela. Se producen con unos monitores que nos están ayudando a trabajar en teatro, se produce con cualquier otra situación. De modo que ahí tenemos una cuestión sólida. Otro anillito más: una visión sociocrítica de la sociedad, donde afinamos el ojo para detectar dónde hay derechos sociales que no se cumplen, o dónde hay necesidades de las personas que no se cumplen, y nos interesa mucho. Y eso sujeta ese tronco. Y en el centro, en el anillo más central de ese tronco, tendríamos al alumnado. Porque el aprendizaje-servicio es un aprendizaje centrado en el alumnado. Tienen que ser protagonistas. De modo que ahí tenemos el tronco. ¿Qué tenemos en las ramas? Las ramas tienen sus flores y sus frutos, y son experiencias por todo el planeta de aprendizaje-servicio.

38:29

Cinco mil escuelas en Argentina trabajan aprendizaje-servicio. Eso supone que como un 13% de las escuelas argentinas están inmersas en proyectos de aprendizaje-servicio. En Estados Unidos hay una larga tradición de trabajo comunitario. Hasta la antigua primera dama estadounidense, Michelle Obama, trabajaba y colaboraba en un proyecto de service learning, que llaman ellos, de aprendizaje-servicio, donde se vinculaba lo que trabajaban sus hijas en las escuelas con la alimentación orgánica y el desarrollo de huertos urbanos. En España, Roser Batlle es un referente. Es una de las personas que más ha difundido y más ha promovido el aprendizaje-servicio que se desarrolla en muchísimas escuelas. De modo que yo creo, Juanjo, que el aprendizaje-servicio tiene una solidez suficiente pedagógica y tiene unas prácticas que demuestran que es una innovación, para nosotros, lleva un poquito de tiempo, pero una innovación que tiene un sentido, que sabe hacia dónde va y que consigue unos logros muy aceptables.

“El Aprendizaje Servicio transforma la sociedad”

Los abuelos sois para las escuelas y para los jóvenes un “recurso pedagógico" vivo de primer orden

Juan de Vicente Abad

39:36
Janet. Hola, Juan, soy Janet Morales. Soy profesora de Matemáticas en un instituto también público, y he participado en varios proyectos de aprendizaje-servicio. Me he sentido muy cómoda. La verdad es que ha sido una experiencia muy positiva tanto para mí como para los alumnos. Sin embargo, cuando cuento esto a otros compañeros o a otros profesores, me encuentro con dos problemas o dos resistencias normalmente. Una es que si esto resulta muy complicado, muy engorroso de llevar a cabo. Y la otra, el miedo de muchos profesores a que si este tipo de proyectos nos van a impedir finalizar con todo el temario de nuestra asignatura. ¿Qué les dirías tú a estos profesores?

40:19
Juan de Vicente Abad. Bueno, muchas gracias, Janet, por la pregunta. Porque es verdad, cuando hablamos de innovación, todas las innovaciones generan adhesiones pero también generan resistencias. Es verdad que hay elementos que nos facilita hacer proyectos de aprendizaje-servicio en los centros. Por ejemplo, si tienes un equipo directivo que facilita este tipo de proyectos, tenemos un liderazgo que abre el camino para que esto se haga. Si no tenemos eso en nuestro centro, es más difícil. Es verdad que si tenemos un pequeño equipo de profesoras, de profesores que trabajamos juntos, es más sencillo porque vamos a trabajar juntos, nos vamos a animar, y vamos a ser también personas en que se pueden fijar otros compañeros y van a ver cómo trabajamos. Es verdad que si tenemos relaciones ya, nuestro centro, con el entorno, todo va a ser mucho más fácil. Hay elementos facilitadores. Aun así, también es cierto que hay profesores que dicen: “Bueno, tengo incluso todo esto pero me parece difícil”. Es verdad, no quiero engañar a nadie, que coordinar, tener ese papel concreto de coordinación, es más… Exige más tiempo. Porque, de alguna forma, tú vas a ser la persona que lidere ante el resto de compañeros el proyecto ante el profesorado. Y eso exige una coordinación con el Ayuntamiento, con las entidades, y eso lleva un poquito más de tiempo. Pero para un profesor que empieza no tiene por qué ser muy complicado. Es pensar qué parte de la materia podía hacerla fácil o podía incorporarla para sumar sus aprendizajes, los que ya tiene que dar, se pueden sumar y pueden enriquecer el proyecto. Temporalizarlos, para que sepa que en esta parte, cuando vamos a encontrarnos con los mayores, vamos a hacer un encuentro, una fiesta, va a haber unas entrevistas, la profesora de Lengua, el profesor de Lengua, tiene que ya ver que ahí va a hacer… Los niños tienen que haber aprendido cómo se hacen entrevistas. Y luego, algo que cuesta, quizá, al principio un poquito es evaluar. Estamos muy acostumbrados a evaluar a través de exámenes, y dices: “Bueno, yo me meto en este proyecto, pero ¿cómo evalúo a mis alumnos?”. El examen, por supuesto, es una herramienta que nos puede ser muy útil también en estos proyectos, pero nos interesan más maneras. Hay muchas más maneras de evaluar y muchas más maneras de saber si se ha aprendido: observando, con informes de las propias personas que han realizado ese aprendizaje, viendo si esos aprendizajes son capaces de ponerlos en acción, observando cómo se hacen su proyecto, su teatro, sus entrevistas o este tipo de cosas. De modo que luego no exige tanto y no es tan complicado.

42:57

Con respecto a los temarios, en todos los centros deberíamos, el equipo de profesores y profesoras, plantearnos qué cosas son importantes para que trabajen, para que aprendan los alumnos. Seleccionar las cosas que realmente son importantes. Las competencias que queremos que adquieran. Y queremos que esas competencias sean indispensables, sean y estén, y los niños las aprendan. Si no las aprenden, estamos poniendo en juego la equidad y les estamos poniendo en desventaja. Tenemos que ser muy serios con las cosas que queremos que aprendan los niños y las niñas. Esas son las importantes, sobre esas trabajamos, y las trabajamos de una manera muy eficaz. Trabajando sobre los conocimientos, sobre los procedimientos, sobre la convivencia, sobre el desarrollo y el crecimiento personal. Esas cuatro características del aprendizaje. De modo que sí que es cierto, tenemos proyectos, currículums muy amplios, pero es verdad que podríamos… Y mucha gente trabaja en seleccionar las cosas que queremos que aprendan, las competencias. Y eso es un aprendizaje sólido, profundo, que les va a ayudar a moverse luego hacia cursos posteriores con la experiencia de haber aprendido las cosas de una manera eficaz y que son útiles. Pero tenemos la suerte también de tener profesorado entre el público. De modo que sí que me gustaría que algunas profesoras y profesores que hay aquí también participen y nos digan cómo ellos viven el aprendizaje-servicio. No necesariamente esta resistencia, sino cuál es su experiencia o por qué siguen haciendo, o hacen, o se han embarcado en proyectos de aprendizaje-servicio. Si alguien se anima. Adelante.

44:37
Luisa. Hola, Juan, soy Luisa, directora del colegio público El Olivo de Coslada. En estos últimos años, hemos llevado a cabo varios proyectos de aprendizaje-servicio. ¿Y qué me aporta? Yo creo que lo diría en una palabra: satisfacción. Satisfacción al ver que estamos en un proyecto embarcados toda una comunidad educativa. Tanto alumnos, padres, profesores, el Ayuntamiento, entidades que participan en este proyecto… Satisfacción porque es verdad que partiendo de unas necesidades sociales de tu entorno, como bien has dicho tú, cercano o no cercano, los alumnos aprenden y además dan un servicio. Yo lo que he vivido es que se sienten útiles, se sienten protagonistas. Vemos que participan activamente en la sociedad de una manera positiva. En cuanto a rendimiento escolar, en cuanto a los resultados, pues mejoran significativamente. Las competencias básicas se trabajan y se mejoran. Es verdad que se hace más hincapié en competencia social, en competencia ciudadana o autonomía personal. Y luego valores, pienso que importantes: valores prosociales, como el compromiso social, la participación, el esfuerzo… Y eso se vive, se palpa y se ve. Y luego, en definitiva, yo creo que la satisfacción es tal que cuando estás metido en un proyecto de aprendizaje-servicio ya estás ideando otro proyecto para el próximo curso. Es decir, realmente los ApS enganchan. Es mi…

Juan de Vicente Abad. Muchísimas gracias, Luisa, por tu aportación.

Luisa. De nada.

Juan de Vicente Abad. ¿Había otra mano levantada por aquí?

46:19
María Jesús. Yo. Me llamo María Jesús. Hola, Juan. Y soy profesora de un centro educativo también público, y he participado en algún proyecto de aprendizaje-servicio como coordinadora. Y el aprendizaje-servicio a mí me ha permitido dar respuesta a esa pregunta eterna de los alumnos: “¿Esto para qué sirve?”. Por fin he conseguido la respuesta. Porque los aprendizajes tienen sentido porque están conectados a un servicio, se pueden aplicar con una necesidad de la comunidad. También ha hecho que yo sea más reflexiva a la hora de evaluar. Porque me ha permitido, aparte de llevar una evaluación puramente calificadora, de notas y tal, llevar también una evaluación un poco más formal, más formativa, donde el alumno también participa. Llevo un par de años haciendo coevaluación, y eso me ha enriquecido bastante. También he deducido que el ApS es inclusivo. Porque tenía muchos alumnos que estaban apartados del sistema y no sabía… Estaba buscando siempre, dando vueltas a la cabeza, de cómo reengancharlos y que volviesen al sistema. Y eso me ha permitido que alumnos que tenían otras competencias diferentes a las competencias de contenidos, sus compañeros hayan descubierto que en una persona no solamente lo académico es lo importante. Y en definitiva, y para no alargarme más, creo que me ha ayudado a ser mejor persona también.

47:59
Juan de Vicente Abad. Muy bien, muchísimas gracias. Yo creo, fíjate, Janet, que me preguntabas antes, quizá la mejor manera de superar las resistencias es conocer experiencias fáciles, posibles, que funcionan. Y la gente se suma cuando ve que si el esfuerzo es razonable, si no es algo que tenga que hacer un grandísimo esfuerzo, merece la pena porque los cambios se ven.

48:22
María Jesús . Hola, Juan, me llamo María Jesús. Soy profesora de Pedagogía Terapéutica y trabajo en un centro de secundaria TEA. Es decir, atendemos a una gran diversidad del alumnado, y entre esta diversidad se encuentran niños con trastornos del espectro autista. Me gustaría preguntarte si en tu centro la metodología es inclusiva.

48:42
Juan de Vicente Abad. La inclusión tiene mucho que ver con el aprendizaje-servicio. Me ha interesado mucho lo que decías de los niños con trastorno de espectro autista, porque gracias a la presencia de niños con necesidades especiales hemos ideado respuestas educativas que no solo son útiles para ellos, sino para todos. De modo que tenemos la suerte de contar en nuestra escuela, en las escuelas, con una diversidad de alumnado que nos enriquece. De modo que hemos, por ejemplo, ideado sistema en convivencia, porque sabíamos que los niños con necesidades educativas especiales eran potencialmente mucho más vulnerables ante problemas como el acoso. Y por eso hemos dicho: “¿Cómo tiene que ser el entorno de la escuela para que ellos y ellas se sientan seguras? ¿Cómo?”. Y hemos ideado sistemas de resolución de conflictos, de prevención, que les benefician a ellos porque eran las personas más vulnerables, pero que benefician a todos porque las necesidades son compartidas. El aprendizaje-servicio también es una buena respuesta para atender a esa diversidad. Creo que en las escuelas, o tengo a veces la percepción, que el modelo que muchas veces trabajamos, que se trabaja desde los apoyos educativos, nos hemos centrado tanto en las necesidades especiales que decimos: “Estos niños que trabajen con su profesora especial las necesidades especiales en su sitio especial”. Y en la clase se quedan los que no tenían necesidades especiales, con otros profesores, haciendo otras cosas. Pero me ha gustado mucho, has dicho: “Yo trabajo en un centro TEA”. Un centro con trastorno de espectro autista. No has dicho que trabajas en un aula especial TEA con niños TEA, sino que trabajas con todos los niños y trabajas en su entorno. De modo que quizá el modelo ese de atención a la diversidad podemos superarlo un poquito diciendo: “Tiene de bueno que vamos a centrarnos en sus necesidades, pero esas necesidades vamos a completarlas con hacerles protagonistas también a ellos, junto con el resto de niños, de las cosas que se hacen en la escuela”. Y la estrategia que utilizamos para conseguir que todos los niños y las niñas tengan aprendizajes valiosos se llama “personalización”. Sé que es una palabra que suena un poco rara. No tiene que ver con una atención personalizada a la persona. Tiene que ver con poner a los niños y a las niñas en el centro de las decisiones que se toman en la escuela sobre cómo se aprende. Y que los niños y las niñas tomen decisiones sobre cómo van a organizar su trabajo, qué tema van a elegir de los que podríamos hacer para organizar esta campaña, de qué manera nos vamos a organizar y cómo vamos a trabajar juntos y juntas todos los niños en la clase, independientemente de su origen, de su capacidad, de sus dificultades. Los niños TEA es verdad que tienen deficiencias o necesidades especiales en el tema de las competencias socioemocionales. Pero esas las van a poner en juego todos y todas, porque van a trabajar en resolución de problemas. Tendrán que enfrentarse a situaciones actuando sobre el entorno, organizando una campaña para prevenir la violencia de género, y van a trabajar juntos. Y entonces vamos a tener personas como tú, que trabajan codo con codo con la profesora de la materia, y todos juntos, van a trabajar los niños y el profesorado de una manera más inclusiva. Es una buena estrategia de personalización del aprendizaje-servicio, y es una buena estrategia de inclusión.

52:20
Carmen. Hola, Juan. Me llamo Carmen y soy madre de dos hijos. Y yo recuerdo que cuando entraron en el instituto lo que a mí me preocupaba mucho era cómo se iban a sentir ellos ahí, si iban a saber relacionarse, si alguien se iba a meter con ellos. Y sobre todo, más que esto, si ellos iban a saber manejar estas situaciones. Entonces, me gustaría preguntarte cómo gestionáis vosotros, cómo lleváis vosotros el tema de los conflictos y el tema de la convivencia, y si tiene esto algo que ver con estos proyectos de los que estás hablando.

52:51
Juan de Vicente Abad. Muchas gracias, Carmen, por tu pregunta. Nosotros empezamos trabajando sobre convivencia. Y empezamos a trabajar con una idea que luego hemos exportado a los proyectos de aprendizaje-servicio. Y es la idea de que podemos trabajar la convivencia de una manera muchísimo más eficaz si damos protagonismo al alumnado. Os pongo un ejemplo. En el acoso escolar, para comprenderlo, tenemos que mirar a tres sitios. Tenemos que mirar a las personas que se sienten incómodas, atacadas y que sufren situaciones vejatorias. Tenemos que mirar a las personas que hacen sentir mal a otras personas. Y tenemos que mirar a un tercer elemento, que son los espectadores. Los espectadores son aquellas personas que ven que se produce acoso escolar. En una situación, en un centro normal donde no se trabajan estas cosas, los espectadores van a tener un papel pasivo. Porque la psicología social estudió hace muchísimo tiempo que si presenciamos una situación de violencia en un contexto que no sentimos que es nuestro contexto, por ejemplo en el metro, en una ciudad o en cualquier municipio, en cualquier calle que no sentimos especialmente como nuestro espacio, lo más probable es que el 99% de las personas no hiciéramos nada. Porque tendríamos miedo, no queremos meternos en líos… Por la razón que fuera. En los centros escolares, exactamente igual. La clave está en conseguir tener espectadores activos. Y que puedan dar un paso adelante y decir: “Nosotros no vamos a permitir que se produzcan esas situaciones”.

54:28

Esto es uno de los principales éxitos de los centros educativos que trabajamos la convivencia de una manera participativa. De modo que entiendo ese miedo, pero en los centros tenemos toda una red de apoyo social formada por personas que observan, y que saben que si no actúan son cómplices de una injusticia. Y saben que si actúan van a evitar que se produzca un sufrimiento. Nunca se van a ver como chivatos, como personas que se chivan de una situación, porque ellos entienden muy bien, fruto del trabajo que se hace en convivencia, que la pasividad te hace cómplice y la acción te hace parte de la solución. Pero esa participación la hemos extendido a todo. Los niños aprenden a resolver conflictos, que luego les sirve de forma especial en su vida. Los niños y las niñas aprenden a gestionar la participación en un aula, aprenden a reflexionar sobre las normas, aprenden las competencias socioemocionales, que son esas competencias que te enseñan a ser consciente de tus emociones, a saber expresarlas. Se dice que la persona madura es la persona que siente intensamente, que sabe lo que siente y que dice lo que sabe.

55:37

Poner nombre a nuestras emociones. Poder expresarlas de una manera eficaz. La capacidad para ponerte en el lugar del otro. Para conocer o para interesarte por otro punto de vista diferente al tuyo. O la capacidad para tener habilidades sociales que me permiten tener una relación con los demás, que yo atiendo, yo escucho… No siempre participo, escucho y compartimos esa participación. O la capacidad para tomar decisiones de forma eficaz. Todos tomamos decisiones. Eso lo entrenamos en los centros. Hemos conseguido mejorar las condiciones de los centros, que se pueda aprender mejor porque la convivencia es mejor.

56:14
Carmen. ¿También se podrían aplicar en casa?

Juan de Vicente Abad. Pues sin duda alguna. Sin duda alguna. Esto que aprenden los niños, nos dicen: “Esto lo estamos aplicando con nuestras amigas”. Y nos dicen: “Yo creo que esto también me va a servir para el futuro”. Algo que entienden los niños y las niñas desde el principio cuando trabajamos es: los conflictos son inherentes a las relaciones humanas. Una buena relación humana no es aquella que no tiene conflictos, es aquella que sabe qué hacer con los conflictos que tiene. De modo que si se aprende desde joven, desde pequeñitos, a manejar claves de resolución de conflictos, te valdrán para siempre, y te pongo dos ejemplos. Con que todas las personas que aprenden a trabajar de esta manera, luego, cuando tengan que expresar algo, hablaran en primera persona… “Primera persona” significa decir “me duele que me hagas esto, me fastidia, me da rabia”, en vez de decir “eres un imbécil” o “tú eres no sé qué” o “tú eres no sé cuántos”, solo con hablar en primera persona desescalaríamos los conflictos. Porque hablar en segunda persona, hablar del otro, escala los conflictos, y hablar de ti no amenaza a los demás: “Yo siento esto. Tú lo habrás hecho con otra intención, pero yo siento esto”. Y un segundo aprendizaje que es valioso para cualquier relación humana: si conseguimos aprender a escuchar de forma activa. Escuchar es entender cómo se siente el otro. Eso va a mejorar las relaciones familiares y cualquier otra situación de conflicto de una manera significativa. Eso lo aprenden en la escuela. Eso vale para todos los contextos, para todas las cosas que hagas en tu vida, por ejemplo, esos dos aprendizajes son absolutamente valiosos. De todas maneras, aquí hay mamás también.

57:52
Cristina. Sí. Hola, me llamo Cristina, y efectivamente, tengo una niña. He participado en este tipo de proyectos en un instituto público. Desde mi experiencia de madre, sí puedo confirmar que hacia afuera también se nota, que los chicos van más a gusto a clase. Los chicos no presentan problemas. Y aprenden a saber elegir qué quieren, qué es lo que necesitan en cada momento. A veces les queremos imponer una serie de conocimientos o normas, en las que como no participan, se rebelan contra ellas en esa etapa tan problemática de la adolescencia. Sin embargo, con esa participación, con esa observancia, con esa reflexión que les inculca el ApS, se vuelve todo mucho más llevadero, y como personas crecen y maduran mucho más.

Juan de Vicente Abad. Muy bien, muchísimas gracias por tu aportación. Más participación.

58:47
Karina. Hola, Juan, soy Karina, alumna de cuarto de la ESO. ¿Estos proyectos influyen en las asignaturas del instituto o te quitan tiempo para estudiar?

Juan de Vicente Abad. Hacemos estos proyectos para aprender lo que queremos aprender en las diferentes asignaturas. No es algo que me quita tiempo para aprender, es que esta es la propuesta para aprender. Cuando un profe, una profesora se enfrenta a su clase, dice: “¿De qué manera quiero yo que mis alumnos y mis alumnas aprendan lo máximo posible? Y tengo que buscar un método”. No es que hagamos lo tradicional y hagamos un proyecto al final que sea la guinda del pastel. Esta es la manera de aprender. No cabe, por tanto, la idea de: “Pierdo tiempo de otra parte de la asignatura”. No, no. “Esta es mi propuesta como profesor y voy a hacer que aprendamos de esta manera. Y os digo: vamos a aprender lo que tenemos que aprender, y además vamos a saber hacerlo, y a mejorar la convivencia, y os vais a hacer personas más autónomas”. De modo que es algo que no resta tiempo, sino que hace que aprendas mucho más. De todas maneras, aquí también hay alumnas. A lo mejor ellas, que tienen experiencia en proyectos de aprendizaje-servicio, nos pueden contar esto que digo cómo se vive desde el otro lado, desde el alumnado. Si os animáis alguna alumna a contar vuestra experiencia. Adelante.

“El Aprendizaje Servicio transforma la sociedad”

El Aprendizaje servicio es una buena respuesta para la inclusión y la atención a la diversidad en las escuelas

Juan de Vicente Abad

01:00:15
Ana. Hola, Juan, yo soy Ana, alumna de cuarto de la ESO. Y llevo toda secundaria haciendo proyectos de ApS. Y decirte que para nada se pierde tiempo. Es más, lo ganas. Porque no solo se trata de estar de la biblioteca al instituto y a casa, te aprendes el temario… Sino también se trata de saber llevarlo a cabo, interiorizarlo y ponerlo en práctica. Y gracias al ApS que hacíamos en mi instituto, ha sido una enseñanza increíble. Desde el primer proyecto que hicimos con unos juguetes, hasta el de este año de memoria histórica y un museo científico, intentando acercar la ciencia a nuestra localidad.

Juan de Vicente Abad. O sea, que habéis aprendido ciencia en la clase, entiendo, de Física y Química, quizá de Biología, de las asignaturas que sean, y habéis hecho que la ciencia sea accesible para otros.

Ana. Desde mayores hasta niños de colegio y nuestros familiares.

Juan de Vicente Abad. Claro. Pensar cuánto se puede aprender no solo memorizando algo, o a cambio de memorizar algo, sino poniéndolo en marcha, y siendo monitora, y siendo propagadora de ciencia entre otras personas, el aprendizaje no tiene color.

Ana. No, porque, ¿qué tiene que ver aprenderse, por ejemplo, las leyes de Newton, a ponerlas en práctica y poder enseñarlas? Eso se interioriza y son conocimientos que jamás vas a poder olvidar.

Juan de Vicente Abad. Creo que entiendes perfectamente y vives lo que queremos transmitir en este encuentro sobre aprendizaje-servicio. Muchas gracias, Ana.

Ana. A ti.

01:01:43
Ana. Hola, Juan. Yo soy Ana, de primero de bachillerato. Yo me imaginaba el instituto como un lugar al que ibas a estudiar, volvías a casa, te aprendías la lección y volvías al instituto a hacer los exámenes. Pero fue una gran sorpresa para mí encontrarme con todo esto y darme cuenta de que no solo aprendes más, sino que te diviertes aprendiendo. Disfrutas haciendo lo que haces, y yo personalmente he aprendido a expresarme delante de la gente, a que un tema que aparentemente me resultaba increíblemente aburrido, me resultase divertido y de verdad pasarlo muy bien con él. No solamente aprendes cosas relacionadas con la asignatura, sino que aprendes cosas que te valen para la vida propia, y que vas utilizar toda tu vida.

01:02:39
Juan de Vicente Abad. Ana, acabas de definir y resumir de una manera inmejorable todo lo que hemos trabajado en esta charla, todo lo que estamos hablando. El hecho de que tú disfrutes aprendiendo y hayas entendido para qué sirve lo que haces, ¿sabes lo que va a conseguir? Que quieras seguir aprendiendo. Y ese es nuestro objetivo. Eso buscábamos en la escuela: que se aprenda lo máximo y que te quede hambre de aprender. ¿Sí?

01:03:05
Fernando. Hola, Juan. Soy Fernando Amigo, soy técnico de Juventud de un municipio. Aquí he estado escuchando que la escuela y el aprendizaje-servicio pueden servir de herramienta de cambio y transformación en un barrio o en una ciudad. Me gustaría que profundizases un poquito más en cómo se puede conseguir ese cambio desde el punto de vista social. No lo urbanístico, sino lo social, que es lo que nos interesa a nosotros y a nosotras.

01:03:29
Juan de Vicente Abad. En el municipio en el que trabajo hicimos un proyecto que consistía en que niños y niñas de 14 años, 13 años o 14, hacían una auditoría al Ayuntamiento. ¿Una auditoría económica? No. Era un estudio con el que queríamos conseguir que comprendieran bien la organización de un municipio. Y que pudieran detectar necesidades sociales, y que pudieran incidir en la mejora de esas necesidades. Fueron a entrevistarse con los técnicos municipales de cada área. Ellos aprendieron a hacer entrevistas, a registrar información, a organizar la información… Pero se enteraron de cómo funcionaba, cuáles eran las políticas y acciones que desde cada área municipal se hacían en torno a ese tema. Y diseñaron una encuesta con la profesora de Matemáticas para analizar qué pensaba la gente del municipio sobre esas políticas. Diseñaron su encuesta, entrevistaron a hombres y mujeres, niños, jóvenes, de todas las edades, en el municipio, y vaciamos los datos de la encuesta. Aprendieron a manejar algunas claves de la estadística descriptiva y obtuvimos unos resultados. Elaboraron posteriormente un informe sobre los puntos fuertes, los puntos débiles y propuestas de mejora de cada área municipal. Y en el ApS hay una cosa muy importante que es la difusión. ¿Quién tenía que escuchar eso? Las personas que toman las decisiones.

01:04:57

Pedimos a la corporación municipal, a todos los grupos políticos, que vinieran a nuestro centro, que se sentaran delante de los niños, y que los niños les contaran grupo por grupo su análisis de la situación, su análisis del municipio. Cómo unas niñas de 13 años, cómo unos niños de 12 o 14 años ven el municipio, y qué opinan los ciudadanos y las ciudadanas del municipio sobre lo que se está haciendo. Realmente, las políticas del municipio han tenido en cuenta esas propuestas. Y nos consta, y sabemos, porque seguimos en contacto con esas personas, que hay cosas de nuestro municipio que están cambiando. Y yo creo que el aprendizaje-servicio transforma realmente el entorno. ¿Qué idea o qué vivencia crees que sacan los niños cuando han hecho un estudio, saben que lo que han hecho tiene una utilidad y cambian las cosas que hay ahí fuera? Por tanto, el aprendizaje-servicio es transformar. Es aprender para transformar, porque tenemos esa conciencia social. De todas maneras, aquí también hay personas que trabajan desde el municipio. Y también nos gustaría que técnicos municipales nos dieran su opinión sobre cómo se vive desde ese lado, desde ese agente que participa en todos los proyectos, el aprendizaje-servicio.

01:06:13
Mar. Hola, Juan, mi nombre es Mar. Trabajo como técnica de Juventud en un Ayuntamiento. Para mí, el aprendizaje-servicio ha sido un descubrimiento increíble. Ha hecho que vuelva a apasionarme por mi trabajo. Siempre he trabajado con jóvenes, pero llevaba ya muchos años haciendo exactamente lo mismo. Y esta nueva metodología ha permitido que podamos empezar a trabajar de otra manera. En el equipo hemos enfocado las cosas de otro modo. Nuestro objetivo, desde las áreas de Juventud, es potenciar la participación de los jóvenes. Es nuestro objetivo fundamental. Llevábamos muchos años teniendo dificultades para conseguir captar el interés de los jóvenes y la motivación por participar, y gracias a estos proyectos que desde la escuela fomentan la participación, estamos consiguiendo y estamos viendo resultados. Podemos decir que la escuela por fin se ha abierto al entorno y que el entorno puede entrar de forma activa en la escuela. También conseguimos con estos proyectos que los compañeros de otras áreas municipales que normalmente no tienen muy en cuenta al colectivo adolescente porque lo consideran un colectivo de difícil acceso, y no los tienen demasiado en cuenta en sus políticas o en sus actividades, a partir de ahora, gracias a estos proyectos en los que vamos involucrándoles, están teniendo mucho más presente la participación de los adolescentes y le están dando otro enfoque y otra visión a la posibilidad de que los jóvenes formen parte de sus políticas.

01:07:40
Juan de Vicente Abad. ¿De alguna otra área municipal? ¿Alguien quiere aportar algo?

Cristina. Hola, yo soy Cristina Moreno. Trabajo como animadora sociocultural en un centro municipal de mi localidad. Nosotros hemos cumplido varios objetivos como área de mayores, que era encontrar un espacio de convivencia donde se pudieran encontrar mayores y jóvenes. Y gracias a la apertura de los aprendizajes y servicios en los centros educativos, lo hemos conseguido. Pero no solo es que nuestros mayores vayan al colegio o al instituto, sino que hemos conseguido que los jóvenes también entren en los centros municipales de mayores. Con esto también, ¿qué hemos logrado? Pues derribar mitos y estereotipos. También hemos conseguido visibilizar a los mayores en espacios en los que no estábamos acostumbrados a verles. Esto ha sido muy positivo. Ha tenido un impacto social realmente importante. Y bueno, pues yo personalmente me he vuelto un poco loca, porque me he puesto las gafas de aprendizaje-servicio, y cuando termino un proyecto estoy ya pensando en cuál va a ser el siguiente. Así que ha sido realmente motivador.

01:08:53
Juan de Vicente Abad. Los proyectos tejen comunidad, transforman comunidad, y hacen que veamos también las cosas desde las posibilidades de colaborar entre colectivos, entre personas. Gracias por vuestras intervenciones. Me ha gustado mucho esta conversación, poder estar juntos. Creo que los que estamos aquí representamos una comunidad trabajando en proyectos de aprendizaje-servicio donde hay mamás, papás, niños, niñas, mayores, abuelos, abuelas… Donde tenemos técnicos, donde tenemos la institución educativa, donde tenemos otro tipo de instituciones. Esto es el aprendizaje-servicio. La participación es el aprendizaje-servicio. Me siento profundísimamente agradecido porque habéis hecho algo que es lo que más me gusta a mí hacer, que es acompañar. Me he sentido muy acompañado. Y os agradezco de corazón a todas las personas que estáis aquí que me hayáis acompañado y me hayáis facilitado poder hacer este encuentro. Muchísimas gracias.