“La mayor discapacidad es la falta de confianza en uno mismo”

Enhamed Enhamed

· Medallista paralímpico

Enhamed Enhamed está considerado como el mejor nadador paralímpico de la historia. Apodado como el ‘Michael Phelps español’, este atleta tiene un espectacular palmarés con treinta y siete medallas repartidas en doce años de carrera profesional, y entre las que destacan, ocho campeonatos del mundo, tres europeos y cuatro medallas de oro en tres Juegos Olímpicos. Más allá de su colección de premios, Enhamed brilla por su capacidad para ayudar a desarrollar el máximo potencial de estudiantes, deportistas y profesionales de todos los ámbitos. Sus lecciones de vida están repletas de inspiración: “A los 8 años no perdí la vista, gané la ceguera”; “No creo en los sueños, los sueños no tienen fecha, yo tengo planes"… A Enhamed le gusta fijar sus metas siempre por escrito y situar el esfuerzo por encima de la motivación. Una actitud que no se queda en palabras vacías, y aunque ya está retirado de la máxima competición, él sigue explorando límites y supera retos como subir al Kilimanjaro o convertirse en la primera persona ciega en cruzar a nado el estrecho de Gibraltar. Y es que, como él mismo dice, la pasión de su vida es descubrir cómo aprendemos a convertirnos en las personas que queremos ser. En ese camino, Enhamed se siente como un pez en el agua.


Creando oportunidades

Enhamed Enhamed

Enhamed Enhamed está considerado como el mejor nadador paralímpico de la historia. Apodado como el ‘Michael Phelps español’, este atleta tiene un espectacular palmarés con treinta y siete medallas repartidas en doce años de carrera profesional, y entre las que destacan, ocho campeonatos del mundo, tres europeos y cuatro medallas de oro en tres Juegos Olímpicos. Más allá de su colección de premios, Enhamed brilla por su capacidad para ayudar a desarrollar el máximo potencial de estudiantes, deportistas y profesionales de todos los ámbitos. Sus lecciones de vida están repletas de inspiración: “A los 8 años no perdí la vista, gané la ceguera”; “No creo en los sueños, los sueños no tienen fecha, yo tengo planes"… A Enhamed le gusta fijar sus metas siempre por escrito y situar el esfuerzo por encima de la motivación. Una actitud que no se queda en palabras vacías, y aunque ya está retirado de la máxima competición, él sigue explorando límites y supera retos como subir al Kilimanjaro o convertirse en la primera persona ciega en cruzar a nado el estrecho de Gibraltar. Y es que, como él mismo dice, la pasión de su vida es descubrir cómo aprendemos a convertirnos en las personas que queremos ser. En ese camino, Enhamed se siente como un pez en el agua.


Creando Oportunidades

Transcripción

00:21
Enhamed Enhamed. Bueno, muchas gracias por venir. Creo que es la primera vez en mi vida que me aplauden por sentarme, pero os lo agradezco. Y, bueno, de lo que hablaremos durante la tarde de hoy es sobre una serie de reflexiones o de aprendizajes, si lo queréis ver así, que yo he hecho a lo largo de mi vida, del tiempo que llevo. Principalmente vienen del mundo del deporte, en parte, creo que he tenido la grandísima fortuna de haber participado en tres olimpiadas y ser deportista, nadador profesional concretamente, durante 12 años y eso me ha ayudado a tener una serie de aprendizajes que luego me han servido mucho para aplicar en mi vida.

01:02
Enhamed Enhamed. Lo cierto es que, en estos últimos años, desde que me retiré después de Londres 2012, he seguido haciendo deporte, es algo que me gusta, es un vicio que tengo. No sé, me he puesto a hacer cosillas como un Ironman, subir el Kilimanjaro, hacer algunos maratones y tal. Y hace exactamente un año, cruzamos el estrecho de Gibraltar. ¿Por qué todo esto? Bueno, creo que viene, sobre todo, porque yo hasta los ocho años veía perfectamente y los médicos les dijeron a mis padres: “Oigan, tengan cuidado con ese niño porque si hace movimientos bruscos se puede quedar ciego, se le puede desprender la retina”. Y, bueno, si tenéis hijos sabréis que un niño se quede quieto más de un minuto o dos sin que le estés mirando es poco probable. El caso es que un día corriendo por mi casa mi madre me echó la bronca y cuando me tumbé y cerré los ojos, a los cinco segundos cuando volví a abrirlos ya no veía nada.

02:00
Enhamed Enhamed. Entonces, cuando te encuentras en esa tesitura tienes dos opciones en la vida, al final, bueno, tienes muchas, pero generalmente es la principal, que es la que empiezas a vivir desde muy pequeño es aceptar lo que los demás te digan, aceptar lo que la sociedad te dice. Y a mí lo que la sociedad me dijo, básicamente, fue: “Eres ciego, no puedes hacer lo mismo que los demás”. Entonces, eso me llevó a mucha lucha, al principio. Porque básicamente, no hice caso, yo seguía corriendo, me caía por las escaleras, me comía las columnas… ya sabéis, esas cosas, el pan nuestro de cada día, vamos.

02:34
Enhamed Enhamed. Y, posteriormente, me llevó a mucha frustración durante la adolescencia. A los 13 o 14 años empecé a frustrarme porque yo veía que, de repente, me empecé a dar cuenta de que yo era diferente a los demás. Hasta ese momento pensaba que era igual al resto del mundo y, de repente, te das cuenta de que no, tu mayor característica es ser ciego. Entonces, por eso empecé a nadar en serio, porque era mi refugio. Empezamos entrenado dos horas todas las tardes cuando entré en el instituto porque no tenía otra cosa que hacer, mi entrenador me convenció para entrenar en vez de dos, cuatro horas y dije: “Vale”. Y empezamos así.

03:13
Enhamed Enhamed. A los seis meses, después del primer internacional que conseguí ir, pues en vez de cuatro horas, empezamos a entrenar cerca de siete horas diarias. Levantarse a las 05:12 de la mañana para las 05:30 coger el bus y a las 06:00 estar en el agua. Esa fue mi adolescencia. Entre medias, claro, ir al instituto, dormir en el instituto, estudiar en el instituto, dormir en el instituto… Es decir, ese era mi día a día. Nunca fui un mal estudiante, pero por una sencilla razón, porque yo tenía muy clara una cosa: yo estoy obligado a aprender, estoy obligado a aprender a hacer las cosas de una manera distinta, no puedo hacer lo mismo que los demás. Cierto, pero sí puedo conseguir los mismos resultados que los demás. ¿Qué quiere decir eso? Que en esta vida tienes, generalmente, tres opciones.

04:14
Enhamed Enhamed. Una, si tienes una adversidad te quedas sentado y esperas a que alguien lo resuelva. Dos, empiezas a moverte pero esperando conseguir lo que la vida, bueno, lo que te dé según tus posibilidades. Y tres, es negociar con la vida y decirle: “Mira, yo quiero esto, no sé cuánto me va a costar, no sé cuánto voy a sufrir pero voy a por esto”. Y no es lo mismo qué esperas de la vida que qué le pides a la vida.

04:38
Enhamed Enhamed. Porque a mí me encanta escuchar eso de: “Claro, es que ese ha tenido suerte, porque ha nacido… o ha hecho tal”. ¿Creéis que es cierto? ¿Creéis que la suerte existe? Podéis contestarme, ¿eh? Que yo… no me digáis que sí con la cabeza porque si no estoy aquí fastidiado. Sí creéis que existe, ¿no?

05:00
Público. Sí.

05:02
Público. Un poco.

05:02
Público. Sí.

05:03
Público. No mucho.

05:04
Enhamed Enhamed. No mucho. Yo estoy de acuerdo contigo y con ellos, creo que hay un factor, hay un pequeño factor de suerte. Suerte es nacer en España, suerte es que te toquen determinados padres, suerte es que te toque determinada familia. Pero estoy de acuerdo contigo con que no mucho, porque aquí quien no curra no se llega, muchas veces. ¿Y por qué digo que no es lo mismo lo que esperas de la vida que lo que le pides? Porque, vamos a ser sinceros, ¿quién ha pensado: “esta semana quiero ganar el Euromillón”? Tú le pides a la vida ganar el Euromillón y dices: “Joder, me encantaría ganar el Euromillón”, “Me encantaría que mis notas fueran todas de diez”, “Me encantaría que mis hijos fueran perfectos”, o “Me encantaría que me ascendieran”, o “Me encantaría…”. Pides muchas cosas a la vida. Pero, qué es lo que esperas, es lo que tú realmente esperas que ocurra. Porque lo que tú le pides viene dado en base a tu pasado, a lo que has hecho y a los resultados que has conseguido hasta el momento. Pero lo que tú esperas viene desde otra parte, viene desde la esperanza.

06:08
Enhamed Enhamed. De lo que tú crees que podrías llegar a conseguir en el futuro. Y no necesariamente tiene que ver con tu pasado porque, entre medias, hay una cosa muy importante que es: qué eres capaz de aprender para llegar a conseguir eso. Pues, esa ha sido la pasión de mi vida. El descubrir cómo unas personas consiguen unos resultados frente a otras. El descubrir cómo aprendemos, cómo podemos conseguir cambiar nuestro aprendizaje para convertirnos en la persona que queremos ser pero, sobre todo, cómo enseñamos a otras personas a desarrollar ese potencial y eso, todo, se basa, en realidad, en cómo aprendemos. Así que de eso es de lo que vamos a hablar hoy y yo creo que lo mejor para llevar esta conversación y que sea de verdad una conversación entre vosotros y yo es que lo hagamos mediante un turno de preguntas, ¿os parece bien?

06:58
Público. Sí

07:00
Enhamed Enhamed. Pues vamos a ello.

07:02
José. Soy José. Hola, Enhamed. Encantado de conocerte y de poder estar aquí. Yo te vi en una conferencia en la que hablabas sobre una película, En busca de la felicidad. En ella hacías una referencia muy interesante en una escena en la que Will Smith hablaba con su hijo, ¿te importaría contarla aquí? Creo que es muy interesante.

07:27
Enhamed Enhamed. Bueno, es la escena 52, minuto 52 de la película. Bueno, para mí esa escena… tendría que explicar un poco el contexto de por qué fue importante. Yo venía de un mundial en Sudáfrica donde había conseguido las medallas pero no había mejorado. Esto pasa a veces, consigues el objetivo pero te sientes vacío. Y llevaba dos meses muy malos de entrenamiento, muy malos a nivel personal y, básicamente, pensaba que bueno, que ser ciego era una grandísima faena. Bueno, pensaba otras palabras pero me entendéis, que era una grandísima faena y que, al fin y al cabo, tío, la vida… es lo que te ha tocado. O sea, si eres ciego pues esto es lo que hay, esto es lo que hay. No hay más, o sea, no puedes mejorar porque eres ciego, no tienes amigos porque eres ciego… La vida es injusta y ya está, ¿no?

08:17
Enhamed Enhamed. Entonces, estaba muy, muy, muy deprimido y mi hermana el 11 de febrero de 2007, sí, que era un domingo, me convenció para ir al cine. Y cuando fuimos a ver la película, me encantó la película pero en esa escena hay un momento en el que él le dice al hijo que no va a llegar a nada en el baloncesto. Entonces el niño se rinde, baja los brazos, tira la pelota y él, claro, se da cuenta de la barbaridad que le ha dicho, y es en ese momento cuando le dice: “Mira, no dejes que nunca nadie te diga lo que puedes o no puedes hacer. Porque los que no pueden te van a decir que tú tampoco”. Y es como si me hablase directamente a mí, porque fue exactamente lo que yo estaba viviendo en ese momento, yo estaba viviendo la ceguera desde el punto de vista amateur. Desde el que se queda ciego… o sea… Cierras los ojos y crees que las cosas no se pueden porque los tienes cerrados durante un minuto o dos, o diez o una hora.

09:13
Enhamed Enhamed. Lo que me di cuenta es que… tío, eres un ciego profesional. O sea, eres ciego las 24 horas del día. O sea, aquí ya tienes un dominio después de diez años, las 24 horas, que es muy distinto. Entonces, por eso para mí esa película fue tan importante porque me hizo creer que quizás, quizás, quizás podría llegar a alcanzar lo que quería.

09:38
Enhamed Enhamed. Yo soy maestro y me gustaría saber qué educación recibiste de tus padres, y qué le debes a esa educación el haber llegado donde has llegado.

09:47
Enhamed Enhamed. Mi madre, lo primero que me dijo, lo que más insistió al principio, porque ellos me transmitieron total naturalidad luego ya descubrí que no fue así. Pero lo que más me insistió es que… “Mira, chaval, tú tienes que ser independiente, porque yo no voy a estar aquí toda la vida para cuidarte, así que tendrás que aprender a buscarte la vida”. Claro, con un mensaje como ese te tienes que poner en marcha. Y, junto con ella, mi padre insistía en que había que trabajar muy duro y me decía que yo tenía que trabajar el doble o el triple que los demás para conseguir los mismos resultados. Entonces, yo he tenido la grandísima fortuna de que mis padres de forma instintiva descubrieron que la sobreprotección mata a las personas. Entonces, la educación que he recibido siempre ha sido una educación muy orientada en los valores, en trabajar, en esforzarte, en la constancia y todo eso, pero, sobre todo creer firmemente que puedes alcanzar muchas de las cosas que te propongas. No todas, que eso también te lo recalcaban, sino muchas. Hay cosas que a lo mejor no. Porque yo le dije a mi madre: “Mamá, quiero ser piloto de avión”, y me dijo: “Mira, hijo, mira, a ver cómo te lo explico, que no”.

Enhamed Enhamed Planes para convertirte en la persona que sueñas ser
10:53
Enhamed Enhamed. Entonces, era una educación que para mí ha sido fundamental porque una de las grandes habilidades o virtudes de las madres es que repiten las cosas una y otra vez, una y otra vez. Y lo que más me repitió ella es que yo seguía siendo el mismo niño, independientemente de la ceguera, seguía siendo la misma persona. Entonces, cuando lo pones todo junto, la gente dice: “Joder, ¿cómo has hecho para llegar hasta donde has llegado?”, ¿no? Digo: “No, no, si es que con una madre y un padre como los míos lo difícil era no llegar”, porque va orientado a qué eres capaz de dar.

11:34
Laura. Hola, yo soy Laura, soy educadora, también, y quería preguntarte sobre cómo fue tu experiencia en la escuela, luego en la universidad… Y de los aprendizajes que tuviste en este contexto qué es lo más importante para ti.

11:51
Enhamed Enhamed. Bueno, ha sido una experiencia variada. Voy a ser diplomático, variada. Mi primera etapa, o sea, en la escuela estuvo bastante bien. Unos años estuve internado en un colegio de la ONCE. Entonces, claro, ahí es todo más fácil, lees en braille, te enseñan los profesores… alguno de ellos era ciego, entonces me enseñó muchísimas habilidades que me sirvieron después. Pero en el instituto fue muy compleja. Llegaban, repartían fotocopias… claro, estamos hablando de antes, preépoca de los smartphones. Repartía las fotocopias y le decía: “¿Pero no se la has dado a los de la ONCE para que me la pasen a braille?” Y decía: “Yo no tengo tiempo de hacer eso”. Y digo: “¿Pero cómo no vas a tener tiempo si son las mismas del año pasado?” Y, luego, además, para los exámenes, muchas veces, me presentaba pero yo no tenía el mismo material que el resto de mis compañeros porque se tardaba en pasar los libros en braille y a veces me presentaba sin parte de los temas estudiados.

12:43
Enhamed Enhamed. Entonces, eso me obligó a leer mucho por mi cuenta. Independientemente de que no fuese el libro de texto que entraba sino a leer mucho por mi cuenta. Saber de historia, saber de geografía, saber de matemáticas… Porque yo tenía muy claro que había grandísimas opciones de que yo me presentase al examen sin la información necesaria. Y claro, eso te sirve mucho después. La universidad… Mi primer paso por la universidad fue bastante decepcionante porque le pedí al profesor: “Por favor, léame la pizarra”. A la tercera vez que se lo dije, dijo: “Mire, yo llevo 30 años dando clase así y no voy a cambiar”. Con lo cual, me dejó bastante chafado. Pero, una segunda etapa, con la aparición de los smartphones y todo lo que ha pasado, es muchísimo más sencillo ahora. Porque lo que ha pasado es que ahora tenemos una accesibilidad total a la información, o casi total. Puedo hacerle una foto a un libro y tengo una aplicación que me lo transcribe. Y tengo una aplicación que lee 600 palabras por minuto, entonces un libro de 300 páginas te lo ventilas en una tarde. Entonces, es mucho más sencillo ahora.

13:51
Ana. Hola, yo soy Ana. Encantada. Te quería preguntar por… bueno, por una historia que contaste una vez de una anécdota de un niño, que en su inocencia te preguntaba si tú cambiarías todas las medallas que has ganado a cambio de volver a ver. Y quería que compartieras con nosotros la respuesta que le diste a este niño.

14:14
Enhamed Enhamed. Lo cierto es que fue una pregunta que me chocó porque yo, hasta los 18 o 19 años, yo ya os estaba comentando antes que no me gustaba el hecho de ser ciego y no lo entendía de hecho, me parecía injusto. Pero había empezado un proceso y había empezado un proceso que a raíz de toda esa necesidad de buscar algo nuevo durante los siguientes seis meses me propuse batir un récord del mundo y, al final, lo acabé batiendo. Luego, posteriormente, me propuse conseguir cuatro medallas de oro en Pekín y al final las acabé consiguiendo, y todo porque me di cuenta de que yo podía visualizar, o sea, entrenar mi mente, pero sobre todo podía visualizar en cualquier momento. ¿Qué pasa? Que sin darme cuenta, entre la visualización y el agradecimiento, que los hice simplemente por conseguir mejores resultados deportivos, lo que acabó ocurriendo es que cuando ese niño me hace esta pregunta y miré hacia atrás repasando lo que había sido mi vida me di cuenta de que si no me hubiera quedado ciego no habría aprendido a nadar.

15:18
Enhamed Enhamed. Si no me hubiera quedado ciego no me hubiera esforzado como me había esforzado para llegar donde estaba. Si no me hubiera quedado ciego no habría buscado la manera de seguir mejorando. Y, claro, de repente es como que se te hace la luz, ¿no? O te das cuenta de… “Tío, es que si no te hubieras quedado ciego no hubieras tenido la vida que tienes”. Y fue cuando me di cuenta de que realmente yo era una persona muy afortunada por haber tenido la suerte de quedarme ciego porque gracias a eso estaba donde estaba. Y por eso dije que no, que no las cambiaría. Porque, al final, las medallas son objetos, los premios sociales son siempre objetos, son efímeros, duran lo que duran, pero lo que aprendes, el camino que haces, lo que te esfuerzas, eso no te lo puede quitar nadie. No sé si te he respondido.

16:04
Ana. Sí. Sí, sí, muchas gracias.

16:06
Ana. A ti.

16:07
Ana. Impresionante.

16:09
Fernando. Quería preguntarte, no es fácil superar las pruebas que te pone la vida cada día, pero yo me imagino que, como todo, pues se puede entrenar. Y quería preguntarte cómo afrontaste o como entrenaste mentalmente… o como fuera, la carrera de Pekín contra un nadador chino y con 17.000 personas delante animándole a él, ¿no? ¿Cómo lo hiciste?

16:32
Enhamed Enhamed. Pues… visualizando mucho. Esa prueba, el 100 mariposa, la visualicé más de 16.000 veces. Porque claro, estaba a veces tomando algo con unos colegas y se ponían a mirar a todas las chicas que pasaban y, claro, a mí no me las describían. Entonces, había de repente silencios curiosos en los que solo oías: “Oh…”. Y eran momentos en los que yo decía: “Pues tío, puedes aprovechar aquí y por lo menos visualizas la prueba”. Y lo visualicé todo, hasta el último detalle. Tanto es así, y te acostumbras tanto a visualizar, que cuando fui a competir y un amigo mío me dijo: “Tío, ¿no estás nervioso?”, y le dije: “¿Por qué?”, y dice: “Porque, hombre, hay 17.000 espectadores y van a animar al chino”. Y dije: “Mira, tío, ni les veo ni les entiendo. Así que voy a imaginar que son españoles que han venido a verme”. Y, claro, él se quedó como diciendo: “Este está tonto”.

17:27
Enhamed Enhamed. Entonces lo visualicé, unos 30 segundos o así, y cuando salí media hora después a la prueba, justo empiezan a llamarnos, llaman a “Enhamed Enhamed from Spain”, yo saludé así con la manita como: “Bueno, hola”, a los cuatro pelagatos que veía ahí al fondo pero cuando llaman al chino aquello se vino abajo: “¡Eh!”. Pero lo increíble es que de repente mi cuerpo empezó: “¡Eh!”. Y yo dije: “Enhamed, tío, a toda esta gente no la puedes decepcionar”. Entonces te das cuenta de que al final, la práctica diaria de algo, a priori parece una tontería, porque visualizar una prueba, en fin, simplemente te la estás imaginando. Pero todos los días imaginamos, todos los días. Te imaginas la reunión que vas a tener, te imaginas cuando vuelvas a casa y hables de una conversación difícil… Bueno, en Navidades es cuando más imaginamos: “Huy, ya verás cuando estemos en la comida de navidad con la suegra, el suegro, el cuñado, la cuñada, etc.”, ¿no? Pero eso es visualizar. Y cuando visualizas algo y lo quieres tanto, y lo visualizas a tanto detalle tu cerebro intenta conseguir que tus actos se equiparen a lo que estás imaginando y pasan cosas curiosas. Pero claro, no es… Como decía Woody Allen, ¿no?, “Me llevó 10 años tener éxito de la noche a la mañana”.

18:52
Fernando. Buenas tardes, soy Fernando, y soy estudiante de la universidad, estoy estudiando Magisterio. Y, bueno, yo opino que el miedo es algo que está en nuestro día a día, y que cada uno tenemos un miedo personal. Entonces, me gustaría saber para ti qué es el miedo y cómo lo utilizas para superarte.

19:12
Enhamed Enhamed. ¿Qué es para ti el miedo? Por curiosidad.

19:14
Fernando. Pues, para mí el miedo es algo que te impide hacer cosas.

19:20
Enhamed Enhamed. ¿Sabes cuál es la dificultad? Que todo el mundo piensa que el miedo es malo. Que la vida solo se puede vivir si no tenemos miedo, si no tenemos dolor, si no tenemos tristeza, si no tenemos frustración… Pero es que el dolor, el miedo, la tristeza, la frustración y todo ese tipo de cosas son parte de la vida. Son consustanciales a la vida. O sea, no sentiríamos alegría si no sintiéramos tristeza, no hay un contraste. Y el miedo, para mí, es una de las mejores emociones que tenemos. A mí me parece la leche, porque el miedo solo te está diciendo: “Oye, ten cuidado, que la situación que vas a afrontar a lo mejor te supera, así que prepárate”. No hablo del miedo que puedas sentir cuando están a punto de atropellarte, o sea, ese es un miedo natural y necesario. Pero en el día a día, esa es la emoción que te está… es lo que te está indicando. Entonces, cuando bailas con él, cuando no luchas con el miedo sino que dices: “Ah, joder, pues muchas gracias. Gracias por avisarme, ¿eh? Gracias por avisarme de que tengo que dar esta… hacer este examen, o tengo que hacer esta presentación en público y es posible que me salga mal…” Entonces, tengo que prepararme más. Ese es el mensaje del miedo. Entonces cuando es algo con lo que bailamos, o sea, que lo utilizamos para seguir avanzando en lugar de luchar contra él, se vuelve uno de tus mejores amigos.

20:42
Víctor. Hola, buenas tardes, me llamo Víctor. Soy estudiante de Ciencias de la actividad física y el deporte y le quería preguntar cómo hace para no perder la motivación. Muchas gracias.

Enhamed Enhamed Planes para convertirte en la persona que sueñas ser

“No creo en los sueños, los sueños no tienen fecha, yo tengo planes”

Enhamed Enhamed

20:52
Enhamed Enhamed. ¿Para no perder la motivación? ¿Se encuentra alguna vez? Sabes, yo creo que la motivación está sobreestimada. Creo que nos han vendido la historia de que tú haces las cosas cuando estás motivado, haces las cosas cuando te sientes bien, ¿no? Pero la clave del éxito es hacerlas cuando no te sientes bien. El levantarte cuando no tienes ganas, el ir a entrenar cuando no te apetece, o sea… Yo muchas mañanas cuando me levantaba y sonaba la alarma a las 05:12 yo sabía que a las 05:14 tenía que estar vestido porque es que si no, no llegaba.

21:29
Enhamed Enhamed. O muchas veces te plantea el entrenador lo que tienes por delante y no te dice: “Bueno, si estas motivado, hazlo, si no no, tú tranquilo”. Sino que lo más importante es el compromiso. Entonces la única manera de no perder la motivación es ni siquiera esperarla. Esa es la única manera, comprometerte con algo porque cuando estás de verdad comprometido, y pongo el ejemplo típico: trabajo, entregar el 20 de marzo a las 12 de la noche. ¿Cuándo nos ponemos a hacer el trabajo? Si eres un buen estudiante posiblemente el 19 de marzo y si eres de los normalitos sobre el 20 entre las siete y diez de la noche, ¿no? Corriges lo último y lo mandas por si acaso no funciona la página que siempre se acaba rompiendo en la última hora, ¿no?

22:20
Enhamed Enhamed. Eso es lo típico. Pero a que en esas tres horas se te ocurren mil millones de ideas eres el tío más creativo del mundo, estas on fire, concentrado… No, no, no miras ni el Instagram, ni el Whatsapp, solo lo miras para preguntar dónde has encontrado esta referencia o lo que sea. Estás a tope, ¿no? Porque estás comprometido y ahí está tu grandísimo amigo el miedo para decirte: “Chaval, como no lo hagas te catean, o sea, tienes que estar a tope”. Entonces, no es una cuestión de motivación muchas veces, sino de compromiso. Para ilusionarte y pensar en el futuro seguramente sea importante la motivación pero en el largo plazo cuando estás trabajando por algo es compromiso 100%. Es decir: “Tío, no te queda otro remedio, hazlo porque no va a venir otro a hacerlo por ti”.

23:08
Pilar. Hola, soy Pilar y te quería preguntar, ¿qué es más difícil: aprender a ganar o a perder?

23:17
Enhamed Enhamed. Es complicada esta pregunta, ¿eh? Creo que hay veces que es más difícil aprender a perder pero, generalmente, es más difícil aprender a ganar. Creo que estamos más estructurados, ¿no?, para aprender a perder que para aprender a ganar. Porque, eh, lo importante es participar. Tú vete y di eso en un centro de alto rendimiento, te van a decir: “Sí, mira, no”. Y, para mí, fue bastante más complicado el aprender a ganar de cara a Pekín, el aprender a prepararme mentalmente y saber en qué persona me tenía que convertir. Y una vez que había ganado, el saber mantener la cabeza, fue más difícil que el perder, porque al perder siempre tienes a gente que te acompaña. Pero el ganar es bastante solitario. Bastante solitario porque toda la gente que te acompaña, muchas veces, es porque te estás colgando una medalla. No es una visión pesimista del mundo, ¿eh? Sino que, de repente, toda esa gente que no estaba en tus días malos, de repente aparece y dices: “¡Huy! Qué rodeado estoy ahora, ¿no?”.

24:26
Enhamed Enhamed. Ganar sin perder la cabeza, sin perder tus valores, sin perder tus objetivos, sin perder tu compromiso… eso es mucho más difícil. Mucho más difícil. Pero al final el ganar es transitorio, perder es transitorio.

24:43
Fernando. Quería preguntarte, ¿qué le aconsejarías a un joven que está preparando el examen de acceso a la universidad o una prueba importante?

24:52
Enhamed Enhamed. Lo más importante es que tiene que tener claro cuándo es la fecha. Y sí, todos saben cuándo es la fecha. Todos lo saben, pero no lo ven. Quiero decir, todo el mundo puede pensar: “Ah, es el 14 de junio de este año”. Vale, sí. No, es a final de curso. Entonces, la clave es que tengan muy claro cuándo es la fecha, que la tengan por escrito, que la vean, que sea específica. Y lo siguiente, es de qué personas se rodean. Y digo esto porque aunque es un poco… que los padres, a lo mejor, no pueden decirle a los hijos… Que es lo típico de: “Con qué compañías te rodeas”. Pero es muy importante que sepan de qué personas se rodean porque si se rodean de tíos o de tías que van a pensar: “No nos va a salir, esto lo vamos a cagar este año”. Pues hombre, no te anima mucho para estudiar. Entonces, lo más importante es eso, por una parte tener muy claro el objetivo, por otra parte rodearse de personas que les puedan ayudar y tercero, y para mí vital, es dividir ese objetivo en pequeñas etapas.

26:04
Enhamed Enhamed. Porque es muy difícil estudiar de aquí a tres meses. “De aquí a tres meses pueden pasar mil cosas, hombre. Qué voy a pensar yo en tres meses, tengo que entregar un trabajo el día tres y voy a pensar yo ahora mismo en el examen ese, ¿no? En la prueba esa”. Pero, en realidad, no se gana nada, no se conquista nada si no lo haces por pequeños pasos, porque construyes sobre el paso anterior. Entonces, la clave es dividirlo en pasos muy pequeños. Ese es para los chavales, en cuanto para los padres y madres: dejadles tranquilos, hay demasiada presión. No digo que le digas si le ves jugando por sexta hora consecutiva a los videojuegos que le dejes. Si le ves por décima hora consecutiva en el Instagram y te dice: “Estoy estudiando”, y le ves ahí el Instagram así de grande, que le dejes ahí, ¿no?

26:47
Enhamed Enhamed. Sino una cosa es animar a que se concentren: ponte a estudiar, no te distraigas… Todo este tipo de cosas que son necesarias y son vitales. Y otra muy distinta es esta de: “Es que tienes que sacar tal nota”. ¿Por qué? Porque lo que estamos consiguiendo con eso es que el chaval, o la chica, o el chico, lo hagan para evitar esa respuesta que le puedas dar de: “Me has decepcionado”. No lo están haciendo para conseguir el: “Joder, qué bien lo has hecho hijo”, sino evitar tu decepción. Y no se llega muy lejos evitando las decepciones de los demás, simplemente se acaba viviendo de forma mediocre. Pero cuando se lucha, o se esfuerza uno por conseguir el que sus padres se sientan orgullosos eso es… es algo muy distinto.

27:43
Jorge. En alguna ocasión te he escuchado decir que hay que poner… el truco de poner tus retos por escrito. Pero me gustaría preguntarte cómo se implementa, cómo se aplica esto para que los chavales consigan sus sueños.

27:58
Enhamed Enhamed. ¿Sueños? Es que yo no creo en los sueños. Yo creo que hay que tener planes. O sea, se tienen sueños o se tienen planes, pero ya te puedo garantizar que, en mi caso, solo tengo planes. Y, la diferencia, es que sueño es algo que se me ha pasado por la cabeza: algún día me encantaría estar sentado en una playa de arena blanca, con una casa que flipas sin dar ni un palo al agua. Eso es un sueño. No tiene ni fecha ni nada. Un plan es concreto. Entonces, para mí tiene todo el sentido que lo pongan por escrito. El levantarse por la mañana y pensar: no estoy haciendo las cosas porque me lo diga mi profesor Jorge, o Pedro, o Ana, o Raquel. Sino estoy haciendo las cosas porque yo lo he puesto aquí, negro sobre blanco, esto es lo que yo quiero.

28:54
Enhamed. Esta semana quiero que me salga bien este ejercicio, esta semana quiero avanzar en esta otra historia, ¿no? Y, realmente, esas son metas necesarias para conseguir el día de mañana lo que ellos quieren, ¿qué es lo que quieres el día de mañana? “Tío, pues tener la libertad de no volver a pisar una clase”, pues a lo mejor es eso. O tener la libertad de viajar por el mundo, a lo mejor es eso. Pero necesitan poner por escrito sus metas a corto plazo, y eso se puede implementar muy fácil porque hoy en día con los smartphones, las tablets, o incluso con un corcho que tengan en la habitación o en la clase, que cada uno de ellos ponga por escrito qué es lo que quiere conseguir para este año, ¿no? Y no hablo en términos de notas, sino a lo mejor es aprender a dominar algo. Alguno puede ser dominar las matemáticas y que no vuelva a sufrir como sufre cada vez que hay un examen y otra persona será mejorar el inglés. Y, a lo mejor, al verlo por escrito los compañeros pueden proporcionarle herramientas para conseguirlo. Porque a lo mejor… “Oye, a mí se me da bien matemáticas pero soy nulo en tal”. Entonces se vuelve todo más colaborativo.

29:58
María. Hola, soy María y bueno, yo también soy nadadora, y me encantaría conocer cómo fue la adaptación de tus entrenamientos como nadador a la preparación del Ironman.

30:09
Enhamed Enhamed. Pues, fíjate que yo había nadado mucho, mucho, mucho, mucho. Creo que hacíamos de media unos 2500 kilómetros al año, más o menos, un poquito más, y para mí en la natación ya estaba hecho. Entonces, cuando me planteé hacer un Ironman, me lo planteé básicamente porque el año anterior de retirarme, antes de retirarme, pensé: “¿Un Ironman? Eso es imposible”. Y yo tengo un problema con esa palabra, entonces cuando me la digo alguna vez se queda ahí como una espina clavada y, tarde o temprano, necesito hacer algo al respecto. Y, bueno, pues lo que pasó es que me lo planteé y dije: “Mira, la parte de nadar es fácil, son casi cuatro kilómetros nadando en el mar. Pero lo otro es una bici, tándem, 180 kilómetros. Y correr una maratón, 42 kilómetros”.

31:00
Enhamed Enhamed. Y si tú me llegas a conocer en aquella época, yo era un tipo que no corría ni para coger el bus. O sea, mi perra me la llevaba, le lanzaba un hueso y que corriera ella. Pero eso de correr yo con ella, ¿estamos locos o qué? Si yo era un nadador. Bueno, tú como nadadora lo sabrás. Y, claro, fue una adaptación complicada porque tuve que adaptarme al dolor de correr. Porque no estás acostumbrado a que te duelan las articulaciones siendo nadador. Y, luego, además, en la bicicleta, mientras íbamos con el tándem por algunas carreteras de Madrid, yo iba bastante nervioso.

31:38
Enhamed Enhamed. Bastante, bastante nervioso, porque pasaban los coches muy cerca. Y decía: “¿Pero, y esto?”. Y, de hecho, yo creo que tenía más adrenalina subido en el tándem en esos entrenamientos que en el Ironman, ¿sabes? Porque nos llegaron a pasar pero tan cerca, tan, tan, tan cerca, que mi piloto me tuvo que decir: “Recógete más porque este nos va a dar”. Entonces, bueno, fue una adaptación buena, buena a nivel físico, pero a nivel mental tuve que darle una vuelta de tuerca más y aprender a controlar mucho la cabeza. Lo que decía antes de dividirlo todo en pequeñas tareas, pues dividir los 226 kilómetros del Ironman en franjas muy, muy, muy pequeñas porque si no era imposible

Enhamed Enhamed Planes para convertirte en la persona que sueñas ser
32:27
Miriam. Hola, soy Miriam, y bueno, creo que es obvio que habrás tenido que superar alguna que otra dificultad para llegar hasta aquí. Y, bueno, aparte de las físicas, ¿crees que existen algunas otras barreras para las personas con discapacidad?

32:41
Enhamed Enhamed. ¿Qué te ha llevado a pensar que yo he tenido que superar dificultades? Hombre, las físicas son bastante obvias, ¿no? Al principio, sobre todo, está bastante claro porque no sabes dominar bien las cosas. Pero creo que la principal barrera somos nosotros mismos, para empezar, y la sociedad. Porque muchas familias tienden a sobreproteger, los profesores tienden a sobreproteger o, peor aún, a ser condescendientes. No sé si habéis oído esa frase de: “Bueno, tú no te preocupes, lo que has hecho está muy bien porque yo sé que a ti matemáticas te cuesta…” Por eso está bien.

33:20
Enhamed Enhamed. O cualquiera de estas cosas, ¿no? O: “Con lo que has hecho ya está bien”. Y, eso, para mí, es una de las peores barreras porque, sinceramente, creo que una de las mayores discapacidades es la falta de confianza en uno mismo, más que la ceguera, o que te falten las piernas, o una mano, o lo que sea. Esa falta de confianza en uno mismo, muchas veces, te la enseñan en el entorno, porque si siempre hacen las cosas por ti, no aprendes a hacerlas por ti mismo. Pero si el día que decides hacerlas no te dan la oportunidad de trabajar, o de progresar, o de intentarlo, pues tampoco.

33:57
Enhamed Enhamed. Y te pongo un ejemplo muy tonto, una vez teníamos que levantar una mesa súper pesada y estábamos tres amigos en la casa: un amigo mío que es un enclenque, otra amiga mía que no ha hecho deporte en su vida y yo. La mesa pesaba un quintal y yo dije: “Pues nada, me pongo yo por un lado y os ayudo”. “No, no, no, tú tranquilo, tú siéntate ahí”. Y yo me quedé como diciendo: “Bueno, si es que vengo de entrenar, ¿sabes? Que tampoco me voy a romper”. Y algo tan sencillo, tan obvio, como decir: “Necesito un mulo de carga, pues no lo uso porque a lo mejor…” No sé. Y está bien, es normal, porque no sabes, porque desconoces, porque piensas: “A lo mejor no puede”. Pero creo que en esta vida, quien pregunta es ignorante durante cinco minutos, pero el que no pregunta lo es toda la vida.

34:53
Laura. Soy Laura. Yo quería preguntarte sobre qué mensaje le darías tú a los niños y niñas que ahora están en etapa escolar, que se inspiran en ti, o que tu experiencia les inspira para ponerse nuevas metas, para cumplir sus sueños cuando ellos también tienen alguna dificultad o discapacidad. Y qué mensaje, también, o qué podríamos decir a sus padres y profesores para ayudarles en este camino.

35:21
Enhamed Enhamed. Primero, para los padres y profesores. Creo que es muy importante que les dejen probar, que les dejen moverse, que les dejen hacer cosas por sí mismos. Entonces, si mi madre fue capaz de ver que me iba a chocar y dejar que me chocase, sabía que no me iba a hacer daño, pero ella entendía que si yo aprendía a evitar chocarme cuando ella podía ayudarme en el caso de que las cosas salieran mal, luego podría aprenderlo por mí mismo. Y por los profesores, que les exijan exactamente lo mismo que al resto de alumnos. La condescendencia es lo peor. Que les exijan exactamente lo mismo. Eso sí, que sean como mi profesora, si tienen la suerte de ser como mi profesora que siempre me decía: “Tú puedes conseguir lo que sea, lo que te propongas, simplemente… o sea, tienes que trabajar y ya está”. Pero que les exijan lo mismo. Y que a veces sí es posible ponerse en su lugar para poder hacer… adaptar lo que se esté haciendo.

36:21
Enhamed Enhamed. Y para los chicos o chicas que tengan discapacidad. Bueno, básicamente, como en la adolescencia pasa mucho, deja de llorar y de autolamentarte y empieza a moverte. Porque es muy bonito que vengan tus amigos, o tus padres, tus hermanos y te ayuden. Y está muy bien, es genial y esa es una de las maravillas de la sociedad y de la humanidad, ¿no? Pero la verdad es que si tú esperas a que los demás te den lo que ellos puedan dar tu vida solo llega hasta donde ellos tengan tiempo de darte, básicamente. Si quieres alcanzar algo más, tendrás que moverte, aprender y buscarte la vida. No es hacerlo todo solo, sino buscarte la vida pidiendo ayuda a los demás, pero buscarte la vida.

37:12
Ana. Hola, soy Ana. Quería preguntarte qué importancia tienen para ti tus perros guía, Adele y Gayla, y cuán importantes son en tu vida y qué relación tienes con ellos.

37:27
Enhamed Enhamed. Pues una relación muy especial, muy especial. Porque Gayla ha estado… ya lleva conmigo un montón de años, casi 9 años, ya está jubilada. Y Gayla es… no sé, es mi niña. Y Adele también es mi niña. Lo que pasa es que Adele, llevo con ella dos años y medio y es una relación diferente, son dos caracteres muy distintos… Pero el vínculo es tan profundo, es decir, si no hay una confianza total, del 100%, yo hacia ella y ella hacia mí, no funciona. O sea, los días que por lo que sea estás dudando sobre todo al principio cuando te la dan porque no es como una mascota que a la semana la quieres y estás encantado, pero no confías en ella para que te guíe porque al final estás poniendo tu vida, tu vida, bueno, en sus patas.

38:13
Ana. En sus patas.

38:14
Enhamed Enhamed. Tu vida entera. Es decir, si se equivoca y te caes por un agujero y el agujero es lo bastante profundo, es que te puedes matar. Entonces, la confianza se tarda en construir de mí hacia ella, pero ella también tiene que confiar en ti, ¿qué es confiar en ti? Saber, que ella sabrá siempre si ha hecho algo bien o ha hecho algo mal. Es decir, si hace algo que no está bien y digo: “¡Ay! Adele, bonita, no hagas eso”, y otro día me choca contra un camión y le digo: “¡Ay! Bonita, no hagas eso”, ella no sabe si la estoy recompensando o la estoy castigando. No sé si me explico.

38:51
Ana. Sí.

38:51
Enhamed Enhamed. Entonces, tienes que ayudarle a diferenciar muy claro. Y luego, el tema de la sociedad, estamos concienciados, cada vez más, por el tema de los perros, hay más de un millón de perros censados en la Comunidad de Madrid. A todos nos encantan los perros pero no hay mucha conciencia sobre el perro guía, porque yo voy andando por la calle a veces, y le tiran comida, la llaman, silban, le lanzan besos y claro, ya hay un momento en el que te lo tomas con humor porque no puedes andar discutiendo con la gente. Pero es verdad que si alguien distrae a Adele y yo me choco, bueno, las próximas dos horas va a sentirse muy culpable, muy culpable. Y como no le pongas remedio, al día siguiente va a empezar a afectarle a otras cosas porque va a pensar, no va a pensar, sino va a sentir que todo lo que hace está mal, porque ella estaba haciendo su trabajo normal y te has chocado y te has hecho daño. Entonces hay momentos en los que tienes que parar, sentarla, después de darte el golpe y todo, ¿eh?, y decir: “Bueno, no ha pasado nada, seguimos”. Sin eso, sin ese contacto humano, no… la cosa no funciona. Pero bueno, ojalá la sociedad sea más consciente los próximos años porque yo todas las semanas todavía me encuentro con la situación de: “Es que no puede entrar aquí con el perro”, y digo: “Pues nada, espérate que dejo los ojos fuera, ¿eh?, y ya entro”, pero creo que poco a poco vamos alcanzando cuotas que hace cinco o diez años eran impensables en España.

40:22
Ana. ¿Cuánto tiempo, más o menos, tardáis en adaptaros la perra a ti y tú al perro?

40:29
Enhamed Enhamed. ¿La relación esta? ¿En formarse esta relación real que es casi parte de ti?

40:34
Ana. Sí, esa relación en la que ya es una confianza absoluta.

40:39
Enhamed Enhamed. Desde que te la dan se tarda casi dos meses en crear el vínculo, casi dos meses en crear un vínculo relativamente bueno, pero con Gayla tardé cuatro meses y medio o cinco. Con Adele, trabajando bien tardé solo tres, pero tardó en que hubiera confianza real mutua, pues más de seis meses. Porque claro, yo venía de otra perra guía.

41:06
Ana. Claro.

41:06
Enhamed Enhamed. Entonces, esto es como cuando empiezas una relación, que sin darte cuenta, a veces inconscientemente comparas con: “¡Ay, es que la anterior a veces tenía unos detalles!”. Pues esto lo mismo, exactamente lo mismo. Y eso ella lo percibe.

41:21
Ana. Hola, me llamo Ana, y, pues, de todas las lecciones y experiencias que has vivido a lo largo de tu carrera, ¿cuál sería como la que más te ha marcado y dirías… te gustaría compartirla?

41:35
Ana. Yo te diría que es, quizá, la importancia del aprendizaje, sí. ¿Sabes por qué? Tú puedes… tú puedes trabajar, puedes tener talento, puedes ser un buen nadador, puedes ser un buen estudiante, puedes ser… lo que sea, ¿no? Tener más capacidad de memoria o lo que fuera. Pero si no eres capaz de aprender cosas nuevas, es que te estancas. Entonces, en mi caso ha sido… yo creo que ha sido la lección más importante. Uno, que era capaz de aprender casi cualquier cosa que me propusiera y dos, que si estructuraba bien ese aprendizaje podía llegar a alcanzar lo que me había propuesto. Por una parte es el cómo aprendo y por otra parte es el cómo lo estructuro, ¿no? Y yo creo que ha sido la lección más importante. Esa es una, y la otra que va muy relacionada es la importancia del tiempo, porque a ti te pueden regalar un millón de euros hoy, ¿no? Y te pueden decir: “Haz con esto lo que quieras”. Venga, genial. Pero a ti nadie te puede regalar el día de ayer. Ni el de antes de ayer, ni el año pasado. Nadie te puede regalar el tiempo, y el tiempo es la cosa más valiosa. Entonces, cuando juntas esas dos cosas, cuando le das la importancia que tiene al tiempo y dices: “Es que tengo que aprovecharlo, tengo que exprimir mi vida al máximo” y, además, aprendes o buscas aprender cosas nuevas es que puedes vivir cosas absolutamente increíbles.

43:16
Enhamed Enhamed. Entonces, para mí, mi carrera deportiva más allá de las medallas o más allá de lo que haya conseguido hasta el momento, para mí lo que más valoro de mi vida en este momento es esto. Lo que he podido aprender y, ahora, el poder transmitirlo a los demás. Entonces, claro, soy una persona que cada año tengo 30.000 millones de retos a la vez pero porque me obsesiona el exprimir mi vida.

43:44
Víctor. Hola, Enahmed, soy Víctor, soy estudiante de Ciencias de la actividad física y el deporte, y quería preguntarle acerca… ¿Qué cree que un niño puede aprender del deporte? Y si la actividad física está bien considerada actualmente.

43:57
Enhamed Enhamed. Te respondo primero a tu segunda pregunta: no, no está bien considerada actualmente, clarísimo. Es decir, hay muchos programas pero sigue siendo la asignatura menor en los institutos y los colegios. Y creo que es porque se considera que Actividad física y del deporte todavía se le llama gimnasia por mucha gente, y se considera que es, simplemente, ir a echarte unas carreritas, unos juegos y lanzar cuatro balones. Pero, personalmente, yo creo que es el punto de vista equivocado porque para mí el deporte es súper valioso por una sencilla razón. Y es que, tú cuando entrenas estás aprendiendo, primero a ser constante, segundo, además aprendes que muchas veces las cosas no salen y tienes que volver a repetirlas. También aprendes a marcarte una meta porque siempre tienes la competición del fin de semana siguiente o del mes siguiente. Aprendes que muchas veces las cosas no salen como tú quieres porque un día vienes on fire pensando: “Hoy me como el mundo”, y te sale todo del revés. O has entrenado como un animal y tu compañero, compañera u otro rival de otro equipo, justo va y te gana por nada, por una centésima, ¿no?

45:05
Enhamed Enhamed. Entonces, el deporte te enseña muchos valores de la vida sin el precio que hay que pagar en la vida por esas enseñanzas. Es decir, lo que tú puedes aprender en una piscina, en una pista de atletismo, en un campo de fútbol, en una cancha de baloncesto o de tenis, o lo que sea, son muchas de las lecciones que aprenderás luego en la vida pero no te han tenido que despedir, no has tenido que perder a un familiar, no has tenido que tener una enfermedad, no has tenido que perder a una pareja… Pero son, más o menos, las mismas emociones y las mismas cosas de la vida pero concentradas, muy, muy concentradas. Entonces, creo que el utilizar el deporte como vehículo para enseñar valores, para enseñar a… enseñarnos a ser mejores personas, puede ayudarnos a tener mejores estudiantes y, sobre todo, el día de mañana a tener mejores miembros de la sociedad. Estoy absolutamente convencido de ello.

46:02
Sergio. Bueno, Enhamed, yo quería hacerte una pregunta. Yo como profesor me encuentro a muchos alumnos que quieren hacer muchas cosas, que quieren comprometerse pero tienen muchísimo miedo, entonces eso les paraliza en exceso. Es decir, tienen miedo, incluso a equivocarse, ¿tú me podrías dar algún consejo para… que yo les pudiera dar o que pudiera hacer con ellos para que ese miedo a equivocarse no lo tuvieran o lo aprovechasen?

46:35
Enhamed Enhamed. ¿Sabes cuál es el problema? Que hoy en día estamos a una búsqueda de Google de obtener cualquier respuesta que queramos. Entonces, el problema es que creemos que estamos con la generación más preparada de la historia, que se van a comer el mundo, que van a ser la leche. Pero la realidad es completamente distinta, porque cuando cualquier respuesta que buscas está al alcance de una búsqueda, cuando puedes obtener la información que quieras, no tienes que aprender, no tienes que recordar, no tienes que memorizar porque es que lo tienes en tu teléfono. Lo tienes a tu alcance. Hay un momento en el que no construyes una cosa fundamental y es lo que estábamos hablando del tema del deporte y los valores. No construyes esa capacidad de constancia y de: “A lo mejor me equivoco”, es que a lo mejor no hay una respuesta correcta, simplemente tengo que hacerlo.

47:26
Enhamed Enhamed. Si eso lo juntamos a que nuestro sistema educativo va muy orientado a: tú haces un examen, y me das las respuestas correctas, entonces aprobarás. Pero si tu respuesta no encaja, eso ya depende muchas veces del profesor pero, generalmente, si tu respuesta no encaja estás suspenso. Entonces les enseñamos que el pensamiento creativo, mal o poco aceptado. Sé creativo pero, por lo menos, por favor, dame lo más correcto posible, ¿eh? El intentar hacer las cosas de manera distinta no, porque hay un procedimiento. Y es bueno, es bueno, porque les estás enseñando a pensar de una determinada manera, les estás estructurando, ¿no? Pero a la vez, tiene sus peligros que junto lo que te estaba diciendo de la respuesta que se puede encontrar fácilmente en Google lo que acabamos creando es personas paralizadas por falta de respuestas correctas. Y yo creo que, ninguno de nosotros, en muchas de las decisiones que hemos tomado en nuestra vida encontramos respuestas correctas. “¿Me caso con esta chica o no?”. “Pues, ni idea, ¿la quieres?”. “Sí”. “Pues para adelante”. “¿Esta puede ser mi novia o no?”. “No lo sé”. “Para adelante”. “¿Estos son los estudios perfectos que me darán la vida perfecta para ser mañana abogado, médico, informático, lo que sea?, ¿no?”. No se sabe, no se sabe. Hazlo porque te gusta. Hazlo porque quieres probarlo y no esperes que sea una respuesta correcta, no esperes que esté en Google lo que estás buscando. Porque muchas veces no está.

48:58
Sergio. Ponerle corazón, ponerle pasión a eso que quieres.

49:02
Enhamed Enhamed. Sí, ponerle pasión pero no esperar a encontrar tu pasión porque últimamente se está poniendo de moda porque viene de Estados Unidos: tienes que encontrar una pasión y vivir tu pasión, ¿no? La pasión no se encuentra, se hace, se crea. A base de escribir te enamoras de escribir, a base de editar fotos te enamoras de la fotografía, hoy en día todo el mundo edita fotos, ¿no?, pues… Instagram está petado de fotos editadas. Entonces, eso te hace enamorarte de la fotografía. Entonces, la pasión no es algo que creas es algo que… O sea, no es algo que encuentres, es algo que tú creas, que haces, que construyes, igual que la motivación. Pero no hay una respuesta correcta, entonces la única manera es hacerles probar, que intenten hacer algún tipo de proyecto o algo completamente nuevo que no esté en los libros, que no esté en Google y que ellos puedan ser un poco imaginativos.

49:59
Enhamed Enhamed. Muchísimas gracias.

50:01
Jorge. Hemos hablado o te he escuchado hablar, muy interesante, de tu concepto del miedo. Para mí es algo que bloquea, que limita, que te congela… Te he visto tirarte en paracaídas, para mí es uno de los grades conceptos del miedo. Pero tú lo has, digamos, enfocado desde un punto de vista potenciador, en lugar de disruptor. Algo como que te catapulta hacia adelante.

50:25
Enhamed Enhamed. ¿Sabes lo que te da miedo de verdad? El ir a cruzar la Castellana a las diez de la noche y que te des cuenta que han apagado el sonido de los semáforos. Eso da miedo de verdad. Eso da mucho miedo, porque qué haces, ¿esperas a que venga alguien? No hay nadie, a veces, en algunos puntos de la Castellana. Entonces me encuentro yo y mi perra, en el paso de peatones, mirándonos el uno al otro, y yo: “¿Cruzamos?”, y ella: “No sé”. Entonces ya llega un momento que dices: “Mira, no vienen coches, no oigo que vengan, ¡corre por tu vida!”, ¿no? Y cuando empiezas a correr y de repente empiezas a pasar el primer tramo, el segundo tramo, el tercer tramo, oyes que el típico tonto empieza a arrancar, empieza a hacer: “¡Brrrum!”, ¿no? Y ahí, ya, de verdad, sí que pasas miedo.

51:07
Enhamed Enhamed. Entonces, el miedo, yo personalmente, es algo con lo que vivo todos los días. Y es lo que tú dices. El peligro es real, por supuesto, y está ahí, pero no creo que el miedo sea una opción. No creo que el miedo se elija, pero lo que haces con el miedo sí que se elige. Porque creo que nuestro cerebro es lo bastante inteligente como para darnos un aviso de: “¡Eh, cuidado!”. Pero sí eliges qué hacer con ello. Puedes quedarte paralizado o puedes no quedarte paralizado. Y puedes decirme: “Ya, bueno, pero es que yo no puedo elegirlo en el momento”. No, no se elige en el momento, se entrena todos los días. Se visualiza todos los días. Se aprende todos los días con las pequeñas cosas. “¡Ay! Me da miedo saludar a esta persona que me encantaría saludarla pero no sé si atreverme”. Salúdala. “Me da miedo preguntar esto en clase”. Pregúntalo. Así es como entrenas el miedo. Con esos pequeños momentos.

52:03
José. Yo soy educador, me gustaría que hablaras del maestro, del primer maestro. En tu caso, de tu entrenador aquél que sin él puede que no fueras lo que eres. Qué valor, qué tanto por ciento le das a ese entrenador que sacó de ti o vio potencial en ti, y cuántos “Enhameds” se han quedado por el camino porque no encontraron ese entrenador tuyo.

Enhamed Enhamed Planes para convertirte en la persona que sueñas ser
52:26
Enhamed Enhamed. Bueno, he tenido la suerte de contar con varias personas que han sido muy… han sido fundamentales en mi vida. La primera fue Mari Carmen, que fue mi profesora de Primaria, que fue la que vivió todo el proceso en el que yo me quedé ciego. Fue una persona que me animó constantemente a seguir adelante. Estuve 21 años sin verla, literal, o sea en sentido figurativo y literal, y cuando me volví a encontrar con ella me dio mis libretas de aquél entonces, y la verdad es que fue muy emotivo para mí porque había sido una pieza fundamental para empezar a construir ese camino. Ramón, que fue quien me enseñó a nadar. Me acuerdo una vez de decirle: “Algún día quiero ser campeón de España”. Y me dijo: “¿Y para qué te conformas? ¿Por qué no piensas en ser campeón de Europa, campeón del mundo?”. Y claro, eso no lo piensas en el momento, no dices: “Pues vale, del mundo”, sino que se queda ahí asentado. Y, sobre todo, me insistió en que tenía que encontrar el cómo hacer las cosas. Y Oliver, Oliver fue una persona que me enseñó a tener fortaleza mental. Porque cuando tú, después de casi 14.000 metros de entreno estás reventado, no puedes con tu alma, tocas la pared, te quedan menos de diez segundos de descanso y te dicen: “Mira, para esta basura, te hubieras quedado en la cama. A mí no me hagas perder el tiempo”. Y no puedes con tu alma, y tienes que volver a empezar. Te enseña mucho.

53:57
Enhamed Enhamed. Primero odias a todos sus ancestros, pero luego te enseña mucho. ¿Qué “Enhameds” se han quedado por el camino? Pues posiblemente el Enhamed que estaba enamorado de la música de pequeño, ahora he empezado a reenamorarme con la idea de volver a aprender a tocar un instrumento pero me he tirado muchos años pensando que no iba… que aprender un instrumento no iba conmigo. Durante mucho tiempo pensaba que no podía aprender inglés porque no tuve a nadie que me instara, o me animara, o me hiciera ver que a lo mejor sí podía. Hasta que me harté y cuando me retiré me fui a Estados Unidos a aprender inglés sin saber ni una palabra. Os podéis imaginar lo que comí los primeros dos meses, mal, pero fatal. Entonces, hay… seguro que hay otros “Enhameds” que se han quedado y no he visto, ¿no? Todos los relatos que escribía y las pequeñas novelas que me encantaba escribir con 11, 12, 13 años y que mis profesores, alguno lo alentaba y decía: “Venga, sigue adelante”. Pero a todos los concursos literarios que me presentaba, en todos me decían: “Esto es una calamidad”. Entonces me he aficionado a la lectura pero he dejado de escribir ficción y me he dedicado a escribir los contenidos que preparo ahora.

55:08
Enhamed Enhamed. Entonces, creo que quizás el Enhamed más importante que haya dejado a lo largo de todos estos años es el Enhamed que es capaz de aceptar que el mundo tiene que ser como yo quiero que sea. Por suerte, he tenido muchos maestros que han insistido en que tengo que aprender eso. Pero por suerte, he tenido estos tres que te he mencionado brevemente, aparte de otras personas que me han insistido en que no. En que la realidad, muchas veces, en parte la marcamos nosotros. Entonces, tendemos a pensar en qué hemos dejado, qué hemos sacrificado, qué hemos perdido. Pero creo que la pregunta más importante es, ¿qué estás ganando? ¿Qué espera la vida de ti dándote la oportunidad de ser ciego, dándote la oportunidad de ser español, dándote la oportunidad de quedarte sin trabajo, dándote la oportunidad de sacar un cuatro, dándote la oportunidad de… lo que sea? ¿No? Creo que esa es la pregunta fundamental.

56:09
José. Gracias.

56:10
Fernando. Hola, soy Fer. Me gustaría saber cuando Enhamed sube… bueno, está en el podio y sabe que ha conseguido… ha batido un récord mundial, ¿qué es lo que se le pasa por la cabeza?

56:25
Enhamed Enhamed. Fíjate, ahí he visto muchas entrevistas de deportistas y todos empezamos: “Un grandísimo orgullo, es una pasada…”. Mira, la realidad es que todos los deportistas, no conozco ni uno, que lo primero que se le haya pasado por la cabeza es: “¡Lo he conseguido, chaval!”. Es lo primero, es lo primero. Pero es que eso es parte de esto, el autocelebrarlo, el reconocerte lo que has hecho bien. Eso es fundamental. Pero es verdad que, en mi caso, luego piensas siempre en todas las personas que te han ayudado a llegar ahí: tu entrenador, tu biomecánico, tu fisioterapeuta, tu médico… Porque es que la realidad, es que la natación es curiosa porque es individual pero requiere de mucha gente alrededor, tu familia, tus amigos, aquella persona que te anima en el entrenamiento que es un compañero, que a lo mejor es tu rival el día de mañana, pero te está animando porque ve que no puedes más. Pero es que piensas en todo eso. Y luego para mí fue muy especial el escuchar el himno, el himno y saber que toda la piscina, 17.000 personas estaban ahí de pie por el himno. Lo más importante, yo creo, las emociones principales es eso, es satisfacción personal, agradecimiento y orgullo.

57:40
Shuqwara. Hola, Enhamed, me llamo Shuqwara. Y, bueno, antes de nada decirte que es una maravilla escucharte. Y, bueno, mientras estabas respondiendo a las diferentes preguntas, estaba pensando que actualmente eres campeón mundial, has conseguido muchísimas medallas. Entonces, ¿qué más te queda por hacer? ¿Cuál es tu próxima ambición o ambiciones?

57:57
Enhamed Enhamed. Bueno, me quedan un montón de cosas. He conseguido algo muy pequeño, al final… Si ves mi listado de objetivos, porque yo siempre lo divido en experiencias, cosas que me gustaría vivir en mi vida. Crecimiento, cosas que me gustaría aprender. Y luego, qué quiero dar a los demás, qué quiero dar a la sociedad. Y tengo una lista bastante larga y te puedo decir que, afortunadamente, he ido cumpliendo muchas de esas cosas, pero quedan muchas.

58:26
Enhamed Enhamed. Muchas gracias por esta tarde, creo que en esta vida lo más importante no es que te den las respuestas sino que te den nuevas preguntas que te abran nuevos caminos y, quizás tú que lo estás viendo, te estés distrayendo por el Whatsapp, por el Instagram, por tus redes, por cualquier otra cosa, ¿no? Pero creo que hay momentos en la vida en los que uno, más que escuchar lo que estás respondiendo a la persona que estás viendo, escucha lo que están preguntando. Porque quizá, esa sea justo la pregunta que necesitas en la próxima etapa de tu vida. Así que os agradezco a vosotros por compartir vuestro tiempo que es la cosa más valiosa que tenemos, por compartir vuestras preguntas. Y solo quiero desearos muchísima suerte y… que, hombre, a veces en esta vida no todo es cuestión de vista. En realidad, es cuestión de visión. Así que os deseo que tengáis una grandísima visión para vuestra vida.

59:29
Enhamed Enhamed. ¡Hala ya estamos!